MARTES, 11 DE DICIEMBRE DE 2007
Receta para destrozar un país

¿Usted considera que la política debe estar por encima de la economía?
Sí, la política debe estar por encima de la economía
No, la economía debe estar por encima de la política
No, la economía debe estar al margen de la política
No sé



El punto sobre la i
“Mercado significa libertad para producir y libertad para consumir. Atacarlo es atacar la autonomía de la voluntad.”
Antonio Escohotado


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“Vivimos una época particularmente propicia para que los políticos en los países en desarrollo, como México, cometan errores fatales. Volver a los “precios mentirosos” y cerrar la economía, como lo propone algún iluminado, es la receta perfecta para destrozar a este país.”


¿Sabe usted qué se necesita para que México retroceda 25 años a los días aciagos de la crisis de 1982? Mentir, mentirnos y creernos nuestras propias mentiras.

 

El viernes pasado en un programa de radio un tristemente célebre iluminado expuso en unas cuantas palabras la receta perfecta, infalible, para empobrecer más a los pobres de México, desestabilizar la economía y arrojarnos a los brazos del primer demagogo que prometa falsamente sacarnos de la miseria a cambio de someternos a una dictadura.

 

No escuché a este singular iluminado, pero me allegué una transcripción de sus palabras. Primer paso: Gastar los recursos fiscales para imponer una política de precios mentirosos en materia energética, empezando por los precios de la gasolina.

 

Segundo paso: Impedir la apertura comercial en materia de granos básicos e imponer controles de precios que nos mantengan aislados de una realidad inexorable que es la siguiente: Se acabó el largo periodo de abaratamiento de los precios internacionales de los alimentos; la locura de los políticos estadounidenses de subsidiar el uso de maíz para producir combustibles, junto con el fuerte incremento de la demanda por alimentos en China e India no pueden evitarse, pero la demagogia de un iluminado puede desdeñar en el corto plazo esa realidad regresando a los controles de precios, lo que significaría: mayor escasez que afectaría a quienes menos tienen y, por supuesto, más recursos fiscales desperdiciados.

 

Tercer paso: Sostener, por lo tanto, una política de déficit fiscales crecientes que no sólo disparen la inflación, devalúen la moneda, desplomen los salarios reales y generen desempleo, sino que expriman el poco ahorro interno, tirándolo a la basura.

 

Cuarto paso: Cuando todo esto estalle y falle, culpar a los empresarios, a Estados Unidos y a “la derecha” para aumentar la dosis de atrocidades, coartar las libertades, destruir los derechos de propiedad y establecer un régimen dictatorial de hecho.

 

¿Quién es el iluminado que expuso esta  receta? Andrés López Obrador entrevistado, obsequiosamente como es habitual, por Carmen Aristegui.

 

Al menos, ya sabemos qué es lo que NO hay que hacer.

• Problemas económicos de México

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