LUNES, 28 DE ENERO DE 2008
El perfecto idiota defeño

¿Usted considera que las acciones del actual gobierno concuerdan con sus propuestas de política industrial?
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“El dinero en efectivo es una garantía de libertad individual, por su eficiencia, versatilidad, irrastreabilidad y anonimato.”
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“Son cada vez más los defeños molestos con el alza descomunal del impuesto predial en varias colonias. Muchos de estos defeños no saben que, sin querer, los culpables de estas alzas son ellos mismos.”


Quisiera escribir un artículo sobre las equivocaciones que en materia fiscal y monetaria ha incurrido el gobierno estadounidense para paliar la probable recesión ó quisiera escribir otro para señalar algunas de las estupideces que se han dicho en el Foro Económico Mundial. Quisiera, pero no puedo, pues la inmoralidad impositiva que está realizando el gobierno perredista que encabeza Marcelo Ebrard me lo impide. Ya habrá tiempo para tocar los temas que me interesan. De momento, creo, este artículo le será más útil amigo lector, especialmente si vive en el Distrito Federal.

 

Desde hace varios años la mayoría de los defeños se han comportado como perfectos idiotas (ojalá leyeran el perfecto idiota latinoamericano de Vargas Llosa Apuleyo y Montaner) en materia económica. Ello los ha llevado a que tercamente continúen votando por gobiernos populistas, por gobiernos irresponsablemente gastalones.

 

Sólo hay que ir al Zócalo para ver a toda esa fauna defeña que parece “hipnotizada,” “drogada,” con la oferta populista que cada semana ofrece –en la Plaza de la Constitución- el gobierno de Ebrard. Ya en un artículo anterior mostramos las arbitrariedades y los excesos fiscales en que han incurrido los gobiernos perredistas en el DF en los últimos 10 años.

 

Por estos días son cada vez más los defeños molestos con el alza descomunal del impuesto predial en varias colonias. Muchos de estos defeños no saben que, sin querer, los culpables de estas alzas son ellos mismos. Bueno, si nos vamos a la raíz del asunto, el culpable es el nefasto sistema educativo mexicano; pero no compliquemos de momento el análisis.

 

Son culpables los defeños por creer que es el gobierno el que debe fomentar la cultura con conciertos y exposiciones, “gratuitos;” son culpables los defeños por creer que dar dinero a todos los ancianos es una acción de justicia social; son culpables los defeños por creer que una de las funciones del gobierno es dar felicidad a los ciudadanos (playas artificiales, pistas de hielo disfrazadas de patrocinio privado); son culpables los defeños por creer que es el gobierno el que debe dotarlos de vivienda; son culpables los defeños por creer que es el gobierno el que debe de proveer de medicinas y servicios de salud a toda la sociedad; son culpables los defeños por creer que es el gobierno el que debe atender a madres solteras; son culpables los defeños por creer que es el gobierno el que debe proveer educación gratuita y becas para todos; son culpables los defeños por quedarse pasivos ante la agresión a la propiedad privada que ha hecho Ebrard; son culpables los defeños por creer que el gobierno tiene la “varita mágica” para solucionar cualquier problema… Esta conducta defeña es la que ha hecho del gobierno de Ebrard un gobierno de “pan y circo.”

 

Cuando en diversos medios -empezando por esta página- se señaló que Ebrard no estaba gastando en lo importante para los defeños, sino en su campaña electoral para el 2012, el gobierno perredista de inmediato respondía que la culpa era de la Federación por no dar suficientes recursos al DF para infraestructura. Vil mentira. Cuando se señaló que el gobierno de Ebrard estaba cayendo en excesos de gasto que en el futuro traería como consecuencia mayor deuda y/o impuestos, lo negaron contundentemente. Otra vil mentira.

 

Los gobiernos locales sólo tienen dos formas para gastar más. La primera es incrementando la deuda; eso ya lo hizo con creces en los últimos años el gobierno perredista en el DF. La segunda, y es la actual estrategia del GDF, es subir vilmente los impuestos y tarifas de servicios públicos; ojo no se trata de pequeños aumentos impositivos ajustados por inflación; ¡se trata de ilegales e inmorales aumentos de impuestos a tasas que van desde el 100 hasta el 500%!

 

Para muestra un botón. Ahí está el alza a las distintas tarifas de servicios administrativos que cobra la tesorería del GDF. Si se quiere uno casar, divorciar, sacar y/o reponer una licencia, tramitar un tarjetón de circulación, obtener una licencia para operar un negocio y/o transporte, pedir y/o reponer un acta de nacimiento, pedir y/o reponer un acta de matrimonio, etc., debe un defeño pagar entre 300 y 500% más que el año pasado. ¿Qué es esta porquería? El GDF responde que estos no son impuestos, sólo “actualizaciones rezagadas de tarifas.” Perdón, señores del gobierno defeño, que un trámite pase de 80 pesos a 400, ó de 300 pesos a 1500, no es “actualización,” es un vil robo, un auténtico atraco, una forma disfrazada de pasar el costo de los excesos populistas del GDF a los ciudadanos. Claro, urge cubrir el costo de los boquetes financieros que han dejado las políticas populistas de Marcelo Ebrard, quien ya superó con creces al populista López.

 

En cuanto al impuesto predial, el GDF juró y perjuró que sólo haría pequeños ajustes por inflación. Otra asquerosa mentira.

 

El GDF, por supuesto, niega que haya mentido; aducen que la tasa que aplica sólo cambió por inflación, que el culpable es el “mercado,” pues lo que cambió fue el precio del suelo, especialmente en las delegaciones centrales. Por lo tanto, el valor catastral cambia y el pago “por arte de magia” también cambia. ¡Vil mentira!

 

Este asalto, robo, ya lo hicieron hace dos años cuando el GDF “actualizó” el valor de la construcción de diversas zonas del DF (la suma del valor del terreno y del inmueble construido es lo que constituye el valor catastral de una propiedad); en ese momento en varias colonias se registraron aumentos de 100% en el impuesto predial. Hubo varios amparos.

 

El GDF argumenta que en delegaciones como Benito Juárez y Cuauhtémoc, el valor del suelo y el de los inmuebles, ha aumentado de manera espectacular. Tienen razón, pero el culpable es el mismo GDF. El llamado bando 2, que cambió López Obrador, limitó la construcción de nuevos inmuebles para vivienda y oficinas a sólo 4 delegaciones: Benito Juárez, Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo y Alvaro Obregón. El argumento técnico, como siempre, la escasez de agua en el resto de las delegaciones. Claro, con el esquema estatista defeño de aprovisionamiento de agua, jamás encontrarán otra solución ingeniosa (como podría ser crear un mercado privado de abastecimiento de agua potable). La consecuencia 1 de este error: aumento de la demanda de suelo escaso; consecuencia 2: aumento en los precios de reventa (ojo, por que los beneficiarios de este aumento de precios no han sido los residentes defeños de estas delegaciones, sino unas cuantas inmobiliarias y constructoras que han hecho jugosos negocios).

 

Afirma el GDF (a través su regordete y nefasto Secretario de finanzas), que es “el mercado” el que ha causado el alza en el impuesto predial. Perdón señores del gobierno, no es el “mercado” la causa del alza. Son ustedes y sus nefastas políticas de urbanización. No basta con que un inspector improvisado vaya y pregunte a algún agente inmobiliario, en cuánto están vendiendo en promedio los inmuebles. Eso es trampa, pues el sólo ver el precio de venta de un inmueble nuevo, no implica que ésta se realice.

 

Hoy hay sobreoferta de departamentos y oficinas en las delegaciones centrales. Por tanto, en el GDF no están tomando en cuenta la acción los compradores, que son escasos. Convenientemente sólo ven el precio y la cantidad ofrecida de inmuebles, ignorando a la cantidad demandada. ¡Estupidez económica!

El valor que el GDF afirma es el de “mercado” es una falacia. El precio del valor catastral en realidad lo estima un burócrata desde un escritorio del GDF, basándose en promedios alterados que ignoran a un agente esencial en los intercambios de mercado: los compradores. Como dice un buen amigo urbanista, de qué me sirve que en mi predial aparezca un valor de mercado de 4 millones por mi inmueble, si en realidad en el mercado real -no aquel que está en la mente del burócrata del GDF- no me darían ni la mitad de ese precio. Claro, el GDF está registrando ya precios mentirosos en sus bases del catastro, precios que no son los del mercado real, sino el que el burócrata del GDF y constructoras desean que prevalezca.

 

Qué aberración amigo lector, ya varios defeños están pagando predial como si pagaran alquiler a un casero, ¡cuando se trata de inmuebles que son de su propiedad! Ahora el más grande casero de la Ciudad de México es el GDF. ¡Vaya violación flagrante a los derechos de propiedad de los ciudadanos!

 

A ver si esto es el comienzo para que los millones de defeños comiencen a des-idiotizarse. Que jamás se olvide la lección, si el gobierno gasta mucho (y lo peor, si gasta mal) tarde ó temprano subirán los impuestos. La regla no cambia, pero los gobiernos populistas siempre mienten acerca de esto. Claro, el caldo de cultivo es la población ignorante. Si usted amigo lector es defeño educado, con cultura económica (y por tanto lector de páginas como ésta) no se ofenda por mi calificación a los defeños. Vaya una disculpa de por medio si lo he hecho. Me refiero a los millones de defeños que en materia económica se siguen comportando como verdaderos idiotas. Me refiero a los millones que siguen apoyando a Ebrard.

 

Un vecino mío (un defeño idiota) me decía la otra vez, “yo estoy de acuerdo con que se otorguen becas a los muchachos de bachillerato para que no dejen de estudiar.” Yo le respondí ¿sabes que ese subsidio lo pagaremos todos?, “No, no creo,” respondía mi párvulo vecino. Ahorita ya está rabiando por la espectacular alza de su impuesto predial. Ha comenzado ha “desidiotizarse.”

 

Si está de acuerdo con este artículo amigo lector, reenvíelo a otros, especialmente a los “idiotas económicos.” Ah, y si puede reenvíelo al periodista y/o político de su predilección. Haga ruido, ampárese si es necesario, pero no se quede callado, si no, los abusos continuarán y se harán cada vez más grandes. ¡Póngase las pilas lector defeño! ¡No se deje extorsionar por el populista gobierno de Marcelo Ebrard!

• Distrito Federal / CDMX

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