JUEVES, 28 DE FEBRERO DE 2008
Reforma energética

¿Usted considera que las acciones del actual gobierno concuerdan con sus propuestas de política industrial?
No
No sé



El punto sobre la i
“El dinero en efectivo es una garantía de libertad individual, por su eficiencia, versatilidad, irrastreabilidad y anonimato.”
Víctor H. Becerra


Más artículos...
Isaac Katz
• Competitividad

Ricardo Valenzuela
• La sarna del congreso de EU

Arturo Damm
• Pobreza

Arturo Damm
• Reforma fiscal, ¿para qué?

Víctor Hugo Becerra
• México: Dictadura Legal

Arturo Damm
• Lo bueno

Manuel Suárez Mier
• Más del culto a la personalidad


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Sergio Sarmiento







“Mucho se nos dice que en la reforma energética que se haga debemos preservar la soberanía nacional. Pero quizá lo que no se entiende es que la soberanía en la actualidad no se mide por la propiedad gubernamental de una empresa sino por la capacidad de la economía de generar prosperidad para los habitantes de un país.”


Parece haber ya un acuerdo político en el sentido de que la reforma energética no implicará una modificación del artículo 27 de la Constitución. Los legisladores del PRI lo plantearon así desde un principio, pero ha sido también la decisión de los panistas. Los perredistas, por su parte, siguen manteniendo la posición de que cualquier reforma energética no es más que una excusa para permitir la privatización de Pemex por la puerta de atrás.

 

Casi toda la clase política coincide en la necesidad de que la Secretaría de Hacienda le deje más dinero a Pemex. Este flujo de efectivo puede entonces utilizarse para invertir en exploración y producción. Pero incluso en este momento en que el precio del petróleo internacional rebasa los 100 dólares por barril, y en que el de la mezcla mexicana de exportación supera los 83 dólares, el excedente petrolero no es suficiente para financiar una inversión que se calcula en 20 mil millones de dólares al año. Si cae el precio del petróleo, por supuesto, esta opción se desvanecería.

 

Nadie, que no sea Andrés Manuel López Obrador, habla de la posibilidad de privatizar Pemex, esto es, de vender esta empresa pública a la iniciativa privada. Pero sí hay una gran discusión al respecto de qué tanto se puede o se debe ampliar el papel que la iniciativa privada tiene ya en la explotación petrolera en el país.

 

No es ningún secreto que buena parte de los trabajos de exploración y de explotación están siendo realizados por empresas privadas, la mayoría de las cuales son extranjeras. Muchas de las plataformas en la sonda de Campeche son también propiedad de compañías privadas que prestan servicios a Pemex. Incluso los trabajadores de estas plataformas son contratados por empresas privadas, a pesar de que la paraestatal tiene un reconocido exceso de personal.

 

Los trabajos de empresas privadas en la industria petrolera en México son una realidad, pero la pregunta es si el sistema mediante el cual se están contratando es el mejor para el país. Hasta este momento la responsabilidad fundamental sigue estando en Pemex. Al contrario de lo que ocurre en Canadá, en Brasil, en Cuba o en la mayoría de los países del mundo, donde las empresas privadas corren con los riesgos de la explotación petrolera, en México Pemex es la empresa que corre con las pérdidas mientras que las utilidades las tienen aseguradas las contratistas privadas. Esto es una consecuencia del marco legal que tenemos en México para la industria petrolera.

 

Mucho se nos dice que en la reforma energética que se haga debemos preservar la soberanía nacional. Pero quizá lo que no se entiende es que la soberanía en la actualidad no se mide por la propiedad gubernamental de una empresa sino por la capacidad de la economía de generar prosperidad para los habitantes de un país.

 

Hasta este momento nuestro sistema ha fallado en este propósito. De poco ha servido el artículo 27 de la Constitución. Los mexicanos están teniendo que arriesgar su vida para salir del país y buscar empleo en otros lugares. Esto no nos hace más soberanos. Nos convierte, de hecho, en un país débil. Por eso tenemos que hacer una reforma energética realmente inteligente.

• Reforma energética

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus