VIERNES, 28 DE MARZO DE 2008
De la izquierda (I)

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El punto sobre la i
“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
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“¿Qué significa ser de izquierda? Ser de izquierda significa oponerse a un mayor grado de progreso económico.”


¿Qué significa ser de izquierda, independientemente de qué tan a la izquierda, a partir del centro, se encuentre el izquierdista? Voy, para empezar, al Diccionario de la Lengua Española, de la Real Academia, y leo que la izquierda es “el conjunto de personas que profesan ideas reformistas o, en general, no conservadoras”, definición que, de igual manera, puede aplicarse, por ejemplo, a los liberales, quienes están a favor de ideas reformistas, y por lo tanto no conservadoras, en todo lo que tiene que ver, por ejemplo, con la industria petrolera nacional, al proponer, entre otras cosas, que PEMEX, permaneciendo como empresa del gobierno, ¡faltaba más!, pueda asociarse con capitalistas privados, asociación a la cual la izquierda se opone, resultando así conservadora, contraria a las reformas y, desde el punto de vista de la definición del diccionario, no izquierdista. ¿Conclusión? De poco nos sirve la definición del diccionario, por más que sea el de la Real Academia Española.

 

¿Qué hacer? Cambiar de diccionario y acudir al Diccionario de Política, de Norberto Bobbio, Nicola Matteucci y Gianfranco Pasquino, editado por Siglo XXI, para llevarnos la sorpresa de que, en dicho diccionario, no existe la entrada izquierda, razón por la cual buscamos su sinónimo, socialismo, que los autores definen de la siguiente manera: “En líneas generales, el socialismo se ha definido históricamente como programa político de las clases trabajadoras que se ha formado en el transcurso de la revolución industrial. La base común de las múltiples variantes de socialismo puede establecerse en la transformación sustancial del planteamiento jurídico y económico fundado en la propiedad privada de los medios de producción y de intercambio, en el sentido de crear una organización social en la cual: a) el derecho de propiedad esté fuertemente limitado; b) los principales recursos económicos estén bajo el control de las clases trabajadoras; c) su gestión esté dirigida a promover la igualdad social (y no solamente jurídica o política), a través de la intervención de los poderes públicos”.

 

Así las cosas, ser de izquierda significa estar a favor, uno, de limitar, y en algunos casos eliminar, el derecho de propiedad privada, comenzando por los medios de producción, sobre todo en los sectores estratégicos de la actividad económica y, dos, favorecer la igualdad social, que no es otra, al final de cuentas, más que la igualdad en la disposición de bienes y servicios, efecto, no de la igualdad en la capacidad para generar ingreso, sino de la redistribución llevada a cabo por el poder político.

 

¿Qué significa ser de izquierda? Significa estar en contra, en mayor o menor medida (y hay que recordar que esta cuestión no es de grado sino de principio), de la propiedad privada, y no solamente de los medios de producción, sino del ingreso y el patrimonio también, y, dado que la propiedad es la condición de posibilidad de la libertad, ser de izquierda significa, igualmente, estar en contra de esta última. Los izquierdistas siempre han visto, en el mejor de los casos con recelo, y en el peor con odio, y no pocas veces con envidia, (véase Envidia: una teoría del comportamiento social, de Helmut Schoeck), a la libertad individual y la propiedad privada, sobre todo en el ámbito de la economía, sin olvidar que la libertad individual para trabajar, emprender, invertir, ahorrar, intercambiar y consumir, así como la propiedad privada sobre los ingresos, el patrimonio y los medios de producción, son condición indispensable del progreso económico. Es más, son parte del progreso económico: aquellas sociedades en las que el gobierno reconoce plenamente, define puntualmente y garantiza jurídicamente esos derechos, de tal manera que los gobernados son libres para trabajar, emprender, invertir, ahorrar, intercambiar y consumir, y propietarios de sus ingresos, su patrimonio y sus medios de producción, por ese simple hecho, son sociedades con un mayor grado de progreso económico, a lo cual se oponen los socialistas, los izquierdistas.

 

Continuará.

• Izquierda y derecha

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