MARTES, 29 DE JULIO DE 2008
Colombia ha emprendido la marcha hacia la libertad

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“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Viviana Rocha-Valenzuela







“Los colombianos hemos despertado de un prolongado letargo de indiferencia, ya que el endemismo del estado de violencia logró que nos acostumbráramos a ese esquema de vida.”


El 20 de Julio de 1810, los colombianos emprendían su viaje hacia la construcción de una nación democrática, fundada en los valores de la libertad, y apartada de la opresión colonial española.

 

Hace exactamente 198 años, un grupo profundamente heterogéneo conformado por indígenas, mestizos, campesinos, negros, mulatos y criollos, bajo el liderazgo de José María Carbonell, se movilizó para expresar su necesidad de romper con el régimen autoritario del Virrey Amar y Borbón. Si bien esta movilización popular no alcanzó la consolidación de un régimen local duradero, se destaca como un primer paso histórico hacia la construcción de una republica independiente.

 

El detonante de la crisis del momento, giró en torno al préstamo de un florero solicitado por el criollo Luis de Rubio  a José Gonzáles Llorente con el fin de ser usado para la cena de visita del comisario real Antonio de Villavicencio. Solo bastó una respuesta desobligante y agresiva del español, para que la creciente demanda popular de independencia pusiera en marcha el movimiento independentista en rechazo del esquema colonial.

 

El 20 de Julio de 2008, asistimos a la conmemoración de este suceso en el cual comenzó a consolidarse la identidad colombiana dentro la multiplicidad racial y cultural que la compone.

 

La celebración de la independencia, generó una movilización de nacionales masiva demandando libertad, entendida como el respeto del derecho a la libertad y a la vida, coartados durante casi medio siglo por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC.

 

Los colombianos hemos despertado de un prolongado letargo de indiferencia, ya que el endemismo del estado de violencia logró que nos acostumbráramos a ese esquema de vida. No obstante, la crueldad manifiesta de las FARC y la dilución de sus principios fundadores de la mano del narcotráfico y el secuestro, nos ha llevado a un extremo que ha provocado la acción de repudio.

 

Los secuestros prolongados por años, el reclutamiento de menores, los atentados a la población civil y los innumerables asesinatos de víctimas inocentes, tales como los ex diputados del Valle, han generado una movilización de colombianos más constante y consistente, con el objetivo es expresar el absoluto desacuerdo contra dichos actos terroristas.

 

Las voces de protesta contra las FARC han logrado algo que parecía difícil de conseguir: el consenso entre miles de colombianos de todas las razas, religiones e ideologías políticas. Una voz tan poderosa que cohesiona el concepto de nacionalidad colombiana y que ha llegado hasta las selvas del país y ha generando entre los guerrilleros la necesidad de desmovilización.

 

De este modo las FARC han causado un impacto inesperado en el pueblo colombiano: la unidad de criterio en la necesidad de construir un  país sin violencia, fundamentado en las bases de la libertad, anhelo que escapa a las diferencias raciales, económicas, culturales o  lingüísticas.

 

El pasado 20 de Julio, caminando hacia la Plaza de Bolívar, encontré una Colombia más madura y con unos conciudadanos que empiezan a entender la importancia de expresar su voluntad democrática y del respeto de instituciones tales como la división de poderes, destinados a preservar sus tan preciadas libertades.

 

En memoria de Francisco Javier Giraldo, ex diputado del Valle, quien fuera secuestrado y asesinado por las FARC el 18 de Junio de 2007. Francisco Javier Giraldo murió con la esperanza de ver una Colombia que luchara por la libertad de sus secuestrados. Esa misma libertad que en sus palabras era “la libertad de todos”.

• FARC

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