VIERNES, 7 DE NOVIEMBRE DE 2008
Los peligros que asechan

¿Usted considera un triunfo para México el acuerdo al que llegó con Estados Unidos para evitar la imposición de aranceles?
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“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Isaac Katz







“Las épocas de inestabilidad se prestan para decir y proponer muchas tonterías, todas ellas en detrimento del crecimiento y la libertad.”


En épocas como las que estamos viviendo, caracterizadas por una alta volatilidad en los mercados financieros y cambiarios conjuntamente con una caída en los niveles de actividad económica y en el empleo, es común que aparezcan individuos que desde diversos ámbitos hacen propuestas de cómo tiene que actuar el gobierno. La mayoría de las veces estas opiniones no tienen ningún fundamento económico sólido de forma tal que de implementarse tales propuestas, lo que se hace es distorsionar los mercados con consecuencias muy negativas sobre la situación y evolución de la economía. No porque todos los individuos toman diariamente decisiones de carácter económico, eso los autoriza para hablar de economía y menos aun para hacer propuestas de política económica. He a continuación algunos de los peligros que nos asechan.

 

Un peligro muy grave es la propuesta de que el banco central instrumente una política monetaria expansiva para, según los que la hacen, se impulse el crecimiento económico. Esto no tiene sentido ya que una política monetaria expansiva genera en la economía un exceso de liquidez que se traduce en una aceleración de la tasa de inflación sin que el crecimiento se modifique sustancialmente y menos aun permanentemente. Peor aun, hay quienes van más allá y, acusando al banco central de ser el que está inhibiendo el crecimiento, proponen quitarle su autonomía e independencia en el manejo de la política monetaria, sin siquiera percatarse de que la historia económica de México, y de muchos otros países, está llena de ejemplos de los enormes costos en los que se incurren cuando se subordina la política monetaria a una política fiscal deficitaria. Obviamente estas propuestas tienen que descartarse inmediatamente ya que no queda duda que la mejor contribución que el banco central puede hacer al crecimiento económico es mantener la estabilidad de precios.

 

Un segundo peligro es que ante presiones recesivas se proponga cerrar la economía mediante la imposición de barreras al comercio internacional. Esta medida introduce una significativa distorsión en los mercados al alterar el precio relativo de los bienes, encarecer las importaciones de insumos y de bienes de consumo, generar un sesgo en contra de las exportaciones y, lo más importante, imponerle a la población una pérdida de su bienestar al tener que pagar más por los bienes comerciables internacionalmente que adquiera. Cualquier intento de imponer barreras al comercio tiene, en consecuencia, que ser descartado y, más aun, moverse en la dirección contraria y eliminar rápidamente cualquier barrera que aun persista.

 

Un tercer peligro proviene de aquellos que piensan que manejando los precios de los diferentes mercados se puede solucionar varios de los problemas. En consecuencia proponen fijar precios máximos a determinados bienes como pueden ser los de la canasta de consumo básica, las tasas de interés activas, el tipo de cambio, electricidad, gasolina, etcétera así como también proponen incrementar, sin respaldo en una mayor productividad, un salario más alto. Todas estas propuestas carecen de sentido y lo único que generarían sería una enorme distorsión en los precios y en la asignación de recursos.

 

Y así podemos seguir ya que las épocas de inestabilidad se prestan para decir y proponer muchas tonterías, todas ellas en detrimento del crecimiento y la libertad.

• Problemas económicos de México

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