LUNES, 5 DE ENERO DE 2009
GDF: Pésimo inicio de 2009

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“Ebrard ejemplifica cómo tirar el dinero de los contribuyentes.”


Que nadie acuse al jefe de gobierno del Distrito Federal de ser remiso en el ejercicio del gasto público: Desde el primer minuto de 2009 estuvo gastando el dinero de los contribuyentes para promoverse. Además de expropiar temporalmente el Paseo de la Reforma de la ciudad de México –algo que se ha vuelto una obsesión para los políticos del PRD– derrochando recursos y prepotencia, patrocinó que una parte de los supuestos festejos para iniciar el año fuese transmitida por televisión, justo a la medianoche, en el tránsito –convencional y arbitrario– de un año a otro.

 

El gasto ejercido por Marcelo Ebrard, sin el menor asomo de transparencia, fue un ejemplo de libro de texto de cómo tirar los recursos escasos de los contribuyentes a la basura, sin provecho electoral para el político despilfarrador y, por supuesto, sin beneficio alguno para los contribuyentes. La producción de televisión –canal 2 de Televisa- fue pésima. El audio fue un desastre, al grado de que durante varios minutos quedó abierto (inadvertidamente, o con la peor de las intenciones, tal vez) el micrófono de uno de los presentadores de la televisión y los televidentes pudimos escuchar un rosario de sandeces y balbuceos del inepto locutor, quien no sabía, pobrecito, que era en ese momento “la voz del canal de las estrellas”: desde majaderías hasta el consabido ritual oligofrénico de “probando, probando, dos, tres, cuatro, ocho… bueno, bueno, probando”… Antes, un par de niñas con abrigos rojos recitaron, con titubeos y errores, un guión mediante el cual el jefe de gobierno enviaba felicitaciones a los habitantes de la ciudad… Vergonzoso. Eso sí, el locutor repetía como jaculatoria que gracias a este tipo de festejos la ciudad de México se ubica entre “las grandes capitales del mundo” (complejo aldeano).

 

Un bonito ejemplo de cómo el gasto público –ese becerro de oro que los políticos quieren vendernos como la receta para salir de la recesión- se ejerce mal, con pésimo gusto y tino y provocando pérdidas netas en el bienestar colectivo.

 

El gobernador del estado de México, Peña Nieto, tampoco se contuvo e insertó anuncios de felicitación, recitados por “Lucerito”, después de la transmisión.

 

Ahí la llevan, muchachos, sigan gastándose el dinero público para salir en la tele. Ustedes pierden, los televidentes padecen y los contribuyentes somos estafados de nuevo.

• Distrito Federal / CDMX

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