MIÉRCOLES, 14 DE ENERO DE 2009
¿Estados Unidos en incumplimiento de pagos?

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El punto sobre la i
“El gobierno es, esencialmente, poder frente al ciudadano. ¿Qué lo justifica?”
Othmar K. Amagi


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“De cómo el mercado de derivados de crédito nos indica una disminución de confianza en el dólar.”


A bote pronto la respuesta a esta pregunta es un rotundo NO. Incluso ante los escalofriantes montos actuales de deuda pública externa de Estados Unidos y aun considerando una recesión más prolongada y más profunda, el escenario de un repudio o moratoria unilateral de dicha deuda parece imposible.

 

Sin embargo, habrá que meditar en un dato sorprendente y, en cierta forma, alarmante: Hace un año los inversionistas le daban una probabilidad de sólo uno (1) por ciento a un “default”, hoy le dan una probabilidad a ese escenario insólito de seis (6) por ciento. Esto es lo que afirma Greg Ip, editor de economía para Estados Unidos del prestigiado semanario The Economist en un artículo publicado el domingo pasado en The Washington Post.

 

¿De dónde salen esos datos? Se infieren de los indicadores del mercado de derivados de crédito correspondientes a deuda de Estados Unidos. El precio de tales derivados indirectamente indica la probabilidad del evento. Por razones técnicas no es un indicador exacto, como advierte Greg Ip, pero refleja con gran claridad la magnitud de la crisis de confianza por la que atraviesa la economía de Estados Unidos y, con ella, la economía del mundo.   

 

Un “defalult” nunca ha ocurrido en la historia de Estados Unidos como nación independiente. Si Estados Unidos siempre ha honrado su deuda externa, aun con artilugios como la depreciación deliberada de su moneda o incluso, como sucedió en la década de los 30 del siglo pasado, eludiendo la convertibilidad pactada con el oro, en gran medida se lo debe a la visión de Alexander Hamilton.

 

Pero hay muchas otras razones por las cuales un “default” es altamente improbable. La principal, tal vez, es que desde 1973, cuando se abandonó la convertibilidad fija oro-dólar, el sistema monetario es totalmente fiduciario. Por eso, los primeros interesados en que jamás se presente dicho escenario fatal son (somos) los acreedores, al grado que estamos dispuestos a soportar incluso una tasa de interés nominal equivalente cero con tal de que no se destroce el sistema de equilibrios más o menos inestables.

 

Ejemplo: Dado que China desea seguir exportando bienes a Estados Unidos, China seguirá invirtiendo sus excedentes en deuda pública de Estados Unidos (bonos del Tesoro) porque es la manera más eficaz de financiar las compras de sus endeudados clientes.

• Estados Unidos

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