MIÉRCOLES, 25 DE MARZO DE 2009
Triunfo de la eficiencia sobre el poder

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“La solución a la crisis mundial que nos abraza, no es mayor intervención de los gobiernos para aniquilar la búsqueda de la felicidad personal. La solución la encontraremos cuando nos demos a luchar por la moralidad del egoísmo racional y el sistema que lo expresa, el verdadero capitalismo. Entonces la eficiencia habrá triunfado sobre el poder.”


En el transitar de la historia siempre ha existido una lucha poco identificada; el poder acompañado de violencia, frente a la eficiencia en sociedad con la tecnología. El poder de quienes lo han adquirido para subyugar, y la eficiencia para liberarse. A través de los tiempos ese poder ha sido acaparado, ejercido y transferido de reyes e iglesias, al gobierno de las naciones el cual ahora lo subasta y reparte.

 

En Diciembre de 1936, furiosos trabajadores tomaron control de las plantas de GM en Flint, Michigan. Vivieron así una confrontación en la que tuvo que intervenir la guardia nacional. Al ver que sus demandas no progresaban, atacaban violentamente en Febrero de 1937. Los activistas paralizaron la capacidad de GM y en las siguientes semanas, produjeron solo 153 automóviles.

Revisando la historia nos daremos cuenta del anacronismo que representan estas acciones en la era de la información. Mientras las tácticas intimidatorias de los sindicatos fueron efectivas en la era industrial, dependían de condiciones mega políticas que en estos momentos desaparecen. En la súper carretera de la información no existirán los Chevis ni sindicatos blandiendo la cimitarra de la extorsión.

 

La fortuna de los gobiernos transita por el mismo sendero. La coerción institucionalizada, tan crucial en el pasado, se desvanece en el horizonte de la tecnología. Durante siglos la violencia fue una daga apuntando al corazón de las economías. El poder para herir, destruir e infligir dolor, fueron las armas de negociación tradicionales. En el bajo mundo ha sido base para el chantaje, extorsión, secuestro. En el mundo comercial base para boicots, huelgas, cierre de negocios, expropiaciones, nacionalizaciones.

 

La capacidad de los gobiernos para gravar a las sociedades, depende de su vulnerabilidad ante la extorsión. Aun cuando no lo percibimos con claridad, la proporción de activos expropiados y gastados a base de coerción, ya sea por el gobierno o el crimen organizado, nos da la medida del balance entre protección y extorsión. Si la tecnología no protege los activos de la sociedad, el crimen se extiende al igual que la fuerza de grupos especiales. Frente a tal disyuntiva la protección del gobierno fue primordial. Entonces impuestos y gobiernos explotan.

 

Pero donde hay libertad, los impuestos son bajos y los salarios se establecen con base al mercado, no políticamente ni a base de extorsión, la tecnología siempre ha creado un balance a favor de la protección.

 

El desbalance entre extorsión y protección ha llegado a extremos peligrosos. La mayoría de los recursos mundiales son comandados por los gobiernos. Los ingresos de grandes segmentos de la población son fijados a base de extorsión o gestiones políticas. El estado “benefactor,” sus burócratas, los sindicatos y grupos de capitalistas crony, son quienes disfrutan el triunfo del poder sobre la eficiencia. Ellos han desvirtuado el principio fundamental de las economías: oferta y demanda.

 

Pero a la daga de la violencia se le ha roto la punta. La tecnología está alterando dramáticamente el balance entre protección y extorsión y, la igual que la iglesia del siglo XV, los gobiernos se resisten a tal pérdida; La pérdida del poder ejercido con violencia. La tecnología ha llegado a niveles que, desgraciadamente, antes de mostrar sus verdaderos beneficios a la humanidad, será utilizada para agredir a un mundo totalmente desinformado y desorientado.

 

Ayn Rand falleció hace más de un cuarto de siglo, sin embargo, su nombre irrumpe regularmente en discusiones acerca de la presente crisis financiera. Su magna obra, Atlas Shrugged, se vende a mayor velocidad que cuando fuera publicada hace casi 60 años. El contenido de los escritos de Ayn Rand, alimenta el despertar de una sociedad que ya no se podrá controlar a base de ese violento poder que se esfuma.

 

En su novela Rand narra la historia de la economía en EU derrumbándose ante el peso de las intervenciones y regulaciones del gobierno, al mismo tiempo que se culpa a la ambición personal y los mercados libres. Ante tal problemática, Washington responde con más controles e intervenciones sólo para agravar la crisis.

 

Pero el contenido de la novela no es coincidencia. “Sí entendemos la filosofía dominante de una sociedad,” escribió Rand, “con gran puntería se puede predecir el camino que tomará. Crisis económicas y mayores controles del gobierno no se presentan por accidente, son producto de las ideas filosóficas y morales que han sido incrustadas en una sociedad para esclavizarla.”

 

¿Por qué los ciudadanos aceptan un presupuesto financiando un estado obeso y benefactor? Porque representa ese miope ideal de moralidad como es el auto sacrificio. ¿Por qué solo unos cuantos protestan las crecientes intromisiones del gobierno en los negocios? Porque los hombres de negocios buscan ese amoral objetivo que son las utilidades. ¿Por qué los gobiernos se embarcan en cruzadas como proporcionar vivienda forzando a los bancos a financiar segmentos que no califican? Porque pensamos todo mundo debe tener su casa, puedan pagarla o no.

 

¿Por qué los mexicanos establecieron un romance con el sub comandante Marcos y con López Obrador? ¿Por qué los políticos mexicanos con más frecuencia se definen de izquierda? Porque así se identifican como mártires dispuestos a sacrificarse por el pueblo. Pero Jefferson afirmaba: “Tierra necesitando mártires, tierra maldita.”

 

El mensaje es al mismo: Egoísmo es diabólico; auto inmolación es divino. Pero Ayn Rand señalaba lo letal del mensaje. El egoísmo es una virtud y no se refería a las acciones de los defraudadores en Wall Street. Se refería a un genuino interés por uno mismo lo cual requiere un hombre pensante para producir, para prosperar intercambiando con otros voluntariamente para beneficio mutuo. En esta nueva era de la información, el poder ya no depende de la violencia, depende de la información que libera a las sociedades.

 

Rand también afirmaba que, solamente un egoísmo ético y racional puede justificar la búsqueda de ganancias. Pero mientras el interés personal está mancillado con sospechas morales, la motivación de lograr una ganancia continuará la ruta de esa grave enfermedad social generando desastres económicos. La solución no es más medicamentos de los que causaron la enfermedad. La solución es promover una sociedad informada, armada con valores morales consciente de que la tecnología le está transfiriendo el poder, para luego permitir opere la creativa destrucción de los mercados.

 

La solución a la crisis mundial que nos abraza, no es mayor intervención de los gobiernos para aniquilar la búsqueda de la felicidad personal. La historia nos muestra la relación entre valores morales y desarrollo económico. La solución la encontraremos cuando nos demos a luchar por la moralidad del egoísmo racional y el sistema que lo expresa, el verdadero capitalismo. Entonces la eficiencia habrá triunfado sobre el poder.

 

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