JUEVES, 30 DE ABRIL DE 2009
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“El socialismo es moralmente incorrecto, políticamente autoritario y económicamente imposible.”
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“Algunas empresas son tan exageradamente grandes que su eficiencia es inferior a la de competidores más pequeños y manejan actividades tan diversificadas y diferentes que todo ello sobrepasa la habilidad gerencial de sus ejecutivos. De esto no se habla mucho porque la creencia general es que mientras más grande mejor.”


Algunas empresas son tan exageradamente grandes que su eficiencia es inferior a la de competidores más pequeños y manejan actividades tan diversificadas y diferentes que todo ello sobrepasa la habilidad gerencial de sus ejecutivos. De esto no se habla mucho porque la creencia general es que mientras más grande mejor.

 

Pero la actual crisis nos ha enseñado que se alcanza un punto donde más grande resulta dañino y  una exagerada diversificación aumenta demasiado los riesgos de la empresa. AIG era una empresa bien administrada y rentable hasta que decidió diversificar sus operaciones financieras, asumiendo riesgos que sus ejecutivos no comprendían bien. Varios de los bancos comerciales obligados a recibir el rescate gubernamental solían ser instituciones financieras estables y exitosas, cuando se dedicaban a recibir depósitos y extender préstamos a clientes que conocían, confiando que ellos cumplirían con las obligaciones contraídas.

 

A medida que los bancos crecieron, se hicieron exageradamente grandes y demasiado interconectados con otras instituciones financieras, lo cual hizo que su quiebra fuese inadmisible, por lo menos en la mente de los políticos, quienes los veían como una hilera de dominós tumbando cada uno al siguiente. La respuesta fue una masiva intervención estatal con dinero y reglamentos que incluyen la limitación de las remuneraciones de los ejecutivos bancarios, gastos de viajes, hoteles, convenciones, aviones y reuniones de ejecutivos en sitios como Las Vegas, con lo cual muchos hoteles están ahora quebrando.

 

Ese tipo de decisiones gubernamentales suelen tener consecuencias no previstas que hacen inmenso daño. El caso más triste es el aumento de muertes por accidentes viales debido a que los automóviles son más pequeños para así cumplir con normas de consumo de combustibles.

 

Más hombres y mujeres de gran talento y experiencia están renunciando a sus cargos en los grandes bancos para trabajar en firmas pequeñas de inversiones o abriendo su propia empresa. Otros prefieren trabajar en bancos extranjeros. Los políticos no entienden que en el sector privado los sueldos que se pagan están directamente relacionados con la eficiencia y productividad de los ejecutivos.  

 

___* Director, Estudios de Política Económica, Hudson Institute, Washington.

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