Asuntos Económicos
May 18, 2009
Godofredo Rivera

Economía y salud (II)

Insistimos, la solución es acabar con los monopolios educativos y de salud que tanto dañan a los mexicanos. Si el gobierno no entiende esto entonces los mexicanos seguiremos manteniendo a las burocracias ineficientes incrustadas en los sectores salud y educación.

La buena salud corporal y emocional es necesaria para que los seres humanos intercambien bienes e ideas. Asimismo, la buena salud es indispensable para que un ser humano disfrute a lo largo de su vida de los placeres de su preferencia. Cuando surgen epidemias graves, entonces se pierde la condición de buena salud y se interrumpen en buena medida los intercambios en la economía.

 

Lamentablemente estas situaciones han originado que los gobiernos, lejos de volverse un factor que reanime los intercambios entre los seres humanos, se conviertan en un serio obstáculo para los mismos, y peor aún, se conviertan en oferentes burocratizados e ineficientes de salud.

 

México es un país que padece esta tragedia. Tal como señalamos la semana pasada, los mexicanos sufrimos de lo engorroso que es ser atendidos por los monopolios de salud pública (IMSS e ISSSTE). México adolece de un sistema educativo y de salud ineficientes por que el gobierno panista ha mantenido el modelo de salud y educación socialista priísta de intervención directa y corporativismo sindical. Esto ha propiciado que los mexicanos en su mayoría no tengan otra opción que conformarse con los malos servicios educativos y de salud.

 

A raíz de esta problemática bien conocida por los mexicanos derechohabientes de los monopolios de salud, han comenzado a surgir propuestas irresponsables como la del Partido Verde Ecologista (que de ecologista no tiene nada). Dice en un eslogan este partido, “si el gobierno no lo tiene, ¡que te lo pague!” Dicho eslogan simplemente reconoce lo que millones de mexicanos saben, que lo que ofrece el gobierno en materia de salud como son medicinas ó educación, en realidad significa escasez y mal servicio.

 

Al final la idea principal es que si el gobierno es ineficiente en la provisión de “bienes públicos”, entonces hay que recurrir a los mercados privados para que estos realicen la misma de manera óptima. Y si, el razonamiento del Partido Verde es correcto, en muchos de los bienes en los que se encuentra el gobierno como oferente, el mercado es un mecanismo de asignación de recursos más eficiente. Y la razón es que son bienes en donde no está justificada la producción directa gubernamental. Pero entonces, ¿en dónde está la irresponsabilidad de los políticos de este partido? Cuando se dice, “que el gobierno te lo pague” en realidad se oculta el hecho que quien acabará pagando las pifias e ineficiencias gubernamentales en salud y educación será el mismísimo contribuyente.

 

En realidad se trata de expoliar a los contribuyentes para remediar la pobre actuación gubernamental en el aprovisionamiento de bienes públicos. Y cuidado, porque las ineficiencias gubernamentales son numerosas, por lo que el quitarle a unos (los contribuyentes que pagaremos por las pifias del gobierno) para darle a otros (los millones de mexicanos afectados por los malos servicios gubernamentales) puede poner en serio peligro a la ya de por sí deteriorada salud de las finanzas públicas, amén de significar nuevos gravámenes infames para los mexicanos.

 

No, insistimos, la solución es acabar con los monopolios educativos y de salud que tanto dañan a los mexicanos. Si el gobierno no entiende esto -como parece ser el caso de Calderón- entonces los mexicanos seguiremos manteniendo a las burocracias ineficientes incrustadas en los sectores salud y educación. Ello significa pérdida futura potencial de vidas. Nuevos hospitales públicos sólo generarán nueva burocracia parasitaria-sindical. No es intensificando la actuación gubernamental como se lograrán mejores servicios médicos. De nada sirve que haya médicos honestos y capaces en los hospitales públicos (por que así como hay malos profesionales de la salud, también los hay competentes), si el entorno en el que trabajan no es el de la competencia, y si en cambio el entorno del monopolio y de la grilla sindical. Si el gobierno no entiende esto, entonces los mexicanos continuaremos con uno de los servicios de salud pública más malitos del planeta.

 

Por cierto, finalmente se ha comprobado que el virus AH1N1 no se creó ó fugó (por error humano) de un laboratorio. No sé por que siempre en estos casos surgen las leyendas urbanas, esas que se alejan de todo sustento científico. Desgraciadamente para la mayoría de los mortales es más fácil creer lo inverosímil y no revisar con rigor la evidencia, los datos duros.

 

En mi próximo artículo abordaré que pasa con la producción de medicinas y vacunas y en qué casos está justificada la intervención gubernamental. El tema versará sobre lo que los economistas llaman externalidades y bienes públicos. Hasta entonces amigo lector.



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Si le sacas $5000 a un tipo que trabaja y les das $1000 a cinco tipos que no trabajan, pierdes un voto pero ganas cinco. En el neto ganas cuatro. Ésta es la esfera piramidal más grande de la historia: se llama socialismo. Los que reciben planes no deberían tener derecho a votar.

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