Pesos y contrapesos
Oct 2, 2009
Arturo Damm

Todo es impuestos (II)

Los impuestos son la única manera de financiar el gasto gubernamental.

Si por impuesto entendemos, como debe ser, cualquier desembolso al que el gobernante obliga al gobernado, resulta que, al final de cuentas, impuestos son no solamente los que así se llaman (sobre la renta; al valor agregado; empresarial a tasa única; sobre autos nuevos; tenencia; especiales sobre producción y servicios; al comercio exterior; a los depósitos en efectivo; a los rendimientos petroleros; accesorios), sino también las mejoras, derechos, productos, aprovechamientos y otros ingresos accesorios, mal llamados ingresos no tributarios, y escribo mal llamados porque cada uno de ellos supone la obligación del gobernado de entregarle al recaudador parte del producto de su trabajo, siendo que en esa obligación consiste, precisamente, el impuesto.

 

Aceptado lo anterior se puede argumentar que el endeudamiento es una manera no tributaria de financiar el gasto del gobierno, ya que el gobierno no obliga a sus acreedores a prestarle dinero, sino que los convence a cambio del interés que les pagará por el dinero prestado, todo lo cual es verdad, pero no toda la verdad, por una razón muy sencilla: ¿de dónde sacará el gobierno los recursos para, llegado el momento, pagar lo que debe? Una de dos: o vende activos y con el producto de dicha venta liquida pasivos, o echa mano de los impuestos, ya sea cobrando más, y dedicando la diferencia entre lo que cobraba y lo que cobra a pagar lo que debe, ya sea cobrando lo mismo, pero ofreciendo menos bienes y servicios, destinando lo así “ahorrado” a honrar sus deudas.

 

Suponiendo que el gobierno no tenga activos de los cuales echar mano para liquidar pasivos, o que contando con ellos no los pueda usar para tales fines, entonces el pago de deuda se realiza cobrando más impuestos u ofreciendo menos bienes y servicios, lo cual, para todo efecto práctico, da como resultado el cobro de más impuestos. Tal y como lo señaló David Ricardo, la deuda gubernamental de hoy se convertirá, mañana, en más impuestos, razón por la cual, en materia de ingresos gubernamentales, todo es impuestos, llámesele como se les llame, en el caso de México ingresos tributarios (impuesto sobre la renta; al valor agregado; empresarial a tasa única; sobre autos nuevos; tenencia; especiales sobre producción y servicios; al comercio exterior; a los depósitos en efectivo; a los rendimientos petroleros; accesorios), no tributarios (mejoras, derechos, productos, aprovechamientos y otros ingresos accesorios), e ingresos derivados de financiamiento (deuda interna, externa, diferimiento de pagos, etc.).

 

Una y otra vez las autoridades nos dicen que la recaudación en México es muy baja, del 8.2 por ciento del PIB en 2009, recaudación que considera, nada más, el cobro de los llamados impuestos. ¿Pero qué sucede si, como debe ser, aceptamos que, en materia de ingresos gubernamentales, hoy, mañana o pasado mañana todo es impuestos, por lo que todo es recaudación tributaria? Lo que sucede es que, entonces, la recaudación total del Gobierno Federal sumó, en 2008, el 16.9 por ciento del PIB.

 

Los impuestos son la única manera de financiar el gasto gubernamental.

• Impuestos


Comments powered by Disqus
El punto sobre la i

Si le sacas $5000 a un tipo que trabaja y les das $1000 a cinco tipos que no trabajan, pierdes un voto pero ganas cinco. En el neto ganas cuatro. Ésta es la esfera piramidal más grande de la historia: se llama socialismo. Los que reciben planes no deberían tener derecho a votar.

Miguel Ángel Boggiano
Entrar
Encuesta de la semana
Durante el 1T de 2020 el PIB se contrajo -2.2 % en comparación anual y -1.2% vs trimestre anterior, esto antes de la crisis por el COVID-19. Con esto son 4 trimestres consecutivos con caída, ¿cuándo volveremos a observar crecimiento económico en México?
Artículos recientes...
Manuel Suárez Mier
• ¿Qué sigue a la crisis económica?
Arturo Damm
• El reto
Rodrigo Hernández
• Analfabetismo económico mexicano
Arturo Damm
• Ackerman, ¿victimario?
Ricardo Valenzuela
• La economía cósmica
Arturo Damm
• Decrecimiento, preocupante