LUNES, 6 DE FEBRERO DE 2006
Barbaridades

¿Usted cree que la economía mexicana crecerá este año 2% como asegura López Obrador?
No
No sé



“La banca central solo puede decidir entre uno de tres caminos posibles: a qué tasa contraer, a qué tasa expandir o dejar inalterada la base monetaria.”
Alberto Benegas Lynch (h)

Isaac Katz







“Los diferentes candidatos, con tal de tratar de ganar votantes, prometen puras barbaridades en materia económica. Comentemos dos, una de Madrazo y otra de López.”


A medida que transcurren los días de campaña electoral, los diferentes candidatos, con tal de tratar de ganarse el favor de los votantes, hacen todo tipo de promesas en materia económica y muchas de ellas son verdaderas barbaridades. Comentemos dos, una de Madrazo y otra de López.

 

En un acto de campaña Madrazo señaló que rescataría los setenta mil millones de dólares de reservas internacionales que “están dormidos” para utilizarlos en la promoción del crecimiento económico. Esto es realmente una barbaridad económica y muestra que Madrazo, al igual que la mayoría de los políticos mexicanos, no tiene la menor idea de lo que es el Banco de México, su lugar dentro del sector público federal mexicano, así como lo relativo a las reservas internacionales. Primero, tal como lo define el artículo 1de la Ley del Banco de México, esta institución es una “persona de derecho público con carácter autónomo”, lo que implica que tiene personalidad jurídica y patrimonio propio por lo que, en consecuencia, no forma parte del gobierno federal. Por otra parte, en lo relativo a las reservas internacionales, en el régimen cambiario flexible que impera en la actualidad, la acumulación de reservas que ha hecho el Banco de México se ha derivado, principalmente, de la venta de divisas a la que PEMEX está obligado, tal como lo establece el artículo 34 de la propia Ley del banco central; el Banco de México ya pagó por las reservas que adquirió por lo que los pesos que se emitieron por esta operación de compra–venta de divisas ya entraron a la circulación; que PEMEX o el gobierno federal hayan desperdiciado este ingreso y no con él generar mayor crecimiento económico es un asunto diferente a la propia acumulación de reservas. Por último, tal como lo señala el artículo 19 de la Ley del Banco de México, las divisas acumuladas son propiedad del Banco, de nadie más. Si el gobierno federal quiere adquirir las reservas internacionales en poder del Banco de México tiene que generar un superávit fiscal para contar con los recursos necesarios para comprarlas, tal como correctamente lo apuntó el Gobernador del Banco; no se trata de simplemente “rescatarlas” como afirmó Madrazo.

 

Otra barbaridad económica, mucho peor que la anterior, es la proferida por el Sr. López. Comparándose con Jesucristo y en su nuevo papel de Mesías, salvador de los pobres y los oprimidos, prometió durante un evento de campaña en Cananea, que evitaría la quiebra de empresas privadas para salvar los empleos que se perderían. El Sr. López, educado en la cultura política–económica corporativista del PRI, claramente no cree en los mercados como mecanismo para la asignación de recursos en la economía y piensa que es papel del gobierno, papel de burócratas iluminados como él, decidir cómo se tienen que asignar, cuales sectores ganan y cuales pierden. En una economía de mercado, si una empresa quiebra es porque ya no es rentable seguir operando y el capital allí invertido tiene mejores usos alternativos, tanto desde una perspectiva privada como social. Salvar a una empresa que ya no es competitiva, que ya no tiene justificación para seguir existiendo, es un desperdicio de recursos y una asignación ineficiente de estos. Además, si el gobierno da la señal de que está dispuesto a utilizar recursos fiscales para salvar a empresas en quiebra, genera el incentivo perverso para que los accionistas de la empresa “la ordeñen”, extrayendo todas las utilidades para al final, ya en quiebra, venderle los activos que queden al gobierno; resultado: empresarios ricos y empresas en quiebra. Por otra parte, ¿de dónde sacaría López los recursos fiscales para salvar empresas quebradas? La respuesta es obvia: ampliando el déficit fiscal, sin que realmente le importe los efectos negativos que esta política tiene. López está dispuesto a cometer exactamente el mismo error que se hizo durante la docena trágica de Echeverría y el otro López: con tal de salvar empresas quebradas, el gobierno terminó siendo dueño de cabarets, fondas, restaurantes, hoteles, fábricas textiles, fábricas de bicicletas, siderúrgicas, aerolíneas y muchas otras cosas más, participando en actividades que no son competencia del gobierno y que llevaron al gobierno a tener en 1981 un déficit fiscal de 14% del PIB, del cual casi el 90% correspondía al déficit del sector paraestatal. Pero para López, esto no importa; promete barbaridades con tal de aparecer como el redentor de los jodidos.

 

Seguiremos comentando ya que seguramente no faltarán nuevas barbaridades económicas.


 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus