LUNES, 15 DE FEBRERO DE 2010
Los mitos de Obama sobre el empleo

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“Cinco mitos que en materia laboral tienen engañado al Presidente estadounidense.”


Veo con preocupación cómo el Presidente Barack Obama está terminando por destrozar a la todavía economía más poderosa del planeta. Y no, no soy irresponsable, no afirmo como algunos despistados sobre “la caída del imperio.” Me refiero a una próxima estanflación (al estilo de la época de Carter) que puede sufrir EU con secuelas graves para el resto del mundo. Si no se retiran los dólares artificialmente inyectados por la Reserva Federal, la economía norteamericana provocará nuevamente una crisis financiera internacional.

 

Mi preocupación aumenta por las recientes medidas presupuestales de Obama. Primero, se aprueba un presupuesto muy alejado de la austeridad -y en esto son corresponsables los demócratas en el Congreso- que requieren las finanzas públicas de EU. Luego, lo último, un paquete multimillonario para supuestamente repuntar los empleos perdidos en la crisis de 2008. Con una tasa de desempleo que ronda el 10%, el presidente Obama ya pidió un paquete del orden de 30 mil millones de dólares para apoyar a las pequeñas y medianas empresas y apuntalar las exportaciones. Obama se comporta al igual que los viejos políticos populistas latinoamericanos, que creen que desde un escritorio, basta con asignar miles de millones para sacar adelante a la economía. Mito y lamentable error.

 

Como lo de menos es mi preocupación, mejor me ocupo y decidí investigar más sobre el tema. James Manyika y Byron Auguste, economistas de la prestigiada consultora Mckinsey Company, y amplios conocedores de la economía norteamericana, señalan cinco mitos nefastos que Obama se ha peligrosamente tragado. A continuación le transcribo al lector los cinco mitos que en materia laboral tienen engañado al Presidente estadounidense:

 

1. Se pueden recuperar rápidamente los empleos perdidos durante la crisis que comenzó en 2008: Durante los últimos 2 años la economía norteamericana ha perdido poco más de 7 millones de empleos. Cualquier intento por recuperar los empleos perdidos en el año que comienza es simple y sencillamente una tontería. Un poco de aritmética: La economía estadounidense tendría que crear en promedio 200 mil empleos mensuales durante los próximos 7 años para regresar a la tasa natural de desempleo de 5%. Dada la lentitud de la recuperación, creer que por inyectar dinero gubernamental se recuperaran los empleos perdidos de un jalón es una soberbia estupidez. Recuperar los empleos perdidos por la crisis es una especie de maratón, no una corridita (sprint) repentina.

 

2. La llave para recuperar los empleos perdidos está en apoyar a los pequeños negocios. Al Presidente Obama y a sus asesores les falta revisar bien los números. De 1987 al 2005, una tercera parte de los empleos fueron creados por empresas con más de 500 empleados, nada que ver con empresas pequeñas. Más contundente aún. Ya en el 2005, la mitad de los empleos creados fueron creados por empresas con más de 500 empleados. De hecho, durante toda la expansión económica en los años noventas, las grandes trasnacionales (que emplean en promedio a más de mil personas), fueron las que más rápidamente crearon empleos respecto de las firmas pequeñas. Estas trasnacionales tienen que ver con grandes conglomerados de computación y electrónica. Otro dato duro: Durante la expansión de 2000 a 2007, los sectores que más empleos crearon fueron los de cuidado de la salud, construcción y bienes raíces, sectores que están compuestos por grandes y pequeños negocios. Así las cosas, no son los pequeños negocios per se los que han contribuido a la principal creación de empleos.

 

3. Los sectores de alta tecnología son la solución al problema del empleo: los sectores económicos llamados verdes, de biotecnología e industrias emergentes semejantes, es cierto, en el futuro podrían ser un gran motor en el crecimiento del empleo. Pero hoy no es el caso. Estos negocios son hoy muy pequeños como para proveer la mayoría de los empleos. Ejemplos. La industria de semiconductores y la de biotecnología, juntas, crean 0.5% (ni siquiera llegan a 1%) del total de la fuerza de trabajo. Los sectores de tecnología limpia como los que construyen turbinas y paneles solares apenas contribuyen con el 0.6% del empleo de la fuerza total de trabajo. Sí, es cierto, podríamos ver el empleo indirecto que estimulan los sectores de alta tecnología como la de sistemas de información que ha sido factor de explosión de negocios en el área de servicios como finanzas, seguros y cuidado de la salud. Pero de esto a la creencia del Presidente Obama de que basta con más subsidios a estos sectores para resolver el problema del desempleo, está muy lejano el repunte de los empleos perdidos.

 

4. Mayor productividad (cuando una economía produce más bienes y servicios por trabajador) elimina empleos: contundentemente falso. Esta es una creencia generalizada entre los demócratas, y el Presidente Obama no es la excepción. Una mayor productividad puede implicar, en el corto plazo, que una empresa prescinda de cierto número de empleados. Pero el resultado final debe medirse en el largo plazo. Desde la revolución industrial, la innovación, que trae aparejada mayor productividad, eleva el ingreso promedio de todos los trabajadores, así como las ganancias de los negocios y ello se traduce en menores precios para los consumidores. Esto lleva a demandar nuevos bienes y servicios que implican la creación de nuevos negocios y por tanto de nuevos empleos. La productividad y la innovación no es causa de pérdida de empleos, sino de mayor expansión de los mismos.

 

5. El que las exportaciones crezcan son clave para estimular la reactivación de los empleos en el sector manufacturero: tal vez esta afirmación es cierta para algunas áreas de la industria, pero para no para la economía en general. Las exportaciones son clave para el sector manufacturero, pero los empleos en su mayoría están en el sector servicios. En las economías desarrolladas, el mayor número de empleos lo constituye el sector servicios, no el manufacturero. Industrias como la de servicios financieros de todo tipo, diseño, transporte marítimo y terrestre, logística, etc., son los sectores clave para la recuperación de empleos.

 

Como puede apreciar el lector, estos autores despedazan una de las estrategias -en materia de empleo- del Presidente Obama. Me temo que el keynesianismo aplicado será muy costoso para el mundo. Ahí están también economías europeas enfermas con déficit fiscales de dos dígitos (promediando entre 10 y 12 por ciento); Italia, España, Gran Bretaña, Alemania, Portugal, Grecia y próximamente Francia, tendrán que hacer ajustes que implicarán sacrificar crecimiento económico. Al menos EU era la esperanza en crisis anteriores. Hoy no lo es. Y con Obama menos.

• Empleo • Estados Unidos

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