MIÉRCOLES, 10 DE MARZO DE 2010
El acuerdo negado

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“No sorprende que la política en México se haya convertido en un pantano en el que se hunde cualquier buena intención. Tenemos políticos que hacen acuerdos para violarlos y después para negarlos.”


Dicen que el que miente una vez asume la responsabilidad de mentir innumerables veces para ocultar la primera mentira. La idea me viene a la mente después del sainete surgido en torno a las alianzas entre el PAN y el PRD.

 

Recordemos que el caso surgió a la luz pública a raíz de la decisión del secretario de gobernación, Fernando Gómez Mont, de renunciar al PAN por razones que no quiso revelar. Con el tiempo quedó claro que su decisión fue consecuencia del acuerdo entre el PAN y el PRD para lanzar una candidatura conjunta en Oaxaca. Se señaló entonces que había un acuerdo entre el PAN y el PRI para que el PAN evitara alianzas con el PRD a cambio del apoyo del PRI a la propuesta fiscal del presidente Calderón del 2009.

 

En un principio todos los involucrados negaron que existiera ese acuerdo, pero poco a poco se fue revelando no sólo que existía sino que estaba escrito y firmado por los presidentes nacionales del PAN y del PRI, César Nava y Beatriz Paredes, en presencia del secretario de gobernación, Gómez Mont.

 

El acuerdo escrito señala que el PAN no entrará en una alianza en el estado de México con algún partido que no comparta sus principios ideológicos. La redacción está hecha para descartar una coalición del PAN con el PRD. El PRI no ofrece al PAN nada a cambio en el documento escrito, en tanto que éste tampoco menciona que se excluyan las alianzas en Oaxaca o en alguna otra entidad. Sin embargo, Beatriz Paredes afirma que había un acuerdo verbal para excluir la alianza también en Oaxaca, en tanto que Nava señala que había un pacto verbal para que, a cambio de no hacer alianzas, el PRI aprobara en el Congreso el alza de impuestos impulsada por el presidente Felipe Calderón.

 

Manlio Fabio Beltrones y los senadores del PRI afirman que a ellos nadie les dijo que había un acuerdo, y que en todo caso no lo habrían firmado por ser lesivo para los mexicanos. No obstante, cuando se votó el paquete fiscal, los senadores del PRI mantuvieron una presencia apenas suficiente para que hubiera quórum sin por ello votar a favor de la iniciativa. El presidente de la república afirma, por otra parte, que él no tuvo conocimiento de este acuerdo.

 

Los acuerdos, por supuesto, son parte de la vida política de un país. La política es por naturaleza el arte de lograr acercamientos con grupos que piensan distinto a uno. Nadie puede cuestionar que haya pactos entre fuerzas políticas.

 

Pero este fallido acuerdo, y lo que ha venido sucediendo después, nos revela el bajo nivel de la política en México, El tantas veces negado acuerdo sí existe, pero cada quien lo interpreta a su manera. Todos los signatarios, por otra parte, parecen violar tanto su letra como su espíritu.

 

Al final el hecho es que el PAN ha terminado aliado con un partido, el PRD, que no reconoce la legitimidad de su gobierno a nivel federal. Y lo ha hecho con el propósito de derrotar electoralmente al PRI, que es el único partido con el que podría negociar y aprobar reformas en el Congreso.

 

No sorprende así que la política en México se haya convertido en un pantano en el que se hunde cualquier buena intención. Tenemos políticos que hacen acuerdos para violarlos y después para negarlos.

 

• Política mexicana

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