VIERNES, 4 DE JUNIO DE 2010
Elecciones: PRI, rico; PAN, pobre

¿Usted considera que la política debe estar por encima de la economía?
Sí, la política debe estar por encima de la economía
No, la economía debe estar por encima de la política
No, la economía debe estar al margen de la política
No sé



El punto sobre la i
“Trato de tomar los mejores elementos de la justicia social y de la libertad económica. Lo que exploro es la posibilidad de una tercera constelación, más alta que las otras dos, moralmente mejor. Libertad económica, sí; justicia social, sí.”
John Tomasi


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“Con la excusa de que son estados libres y soberanos, muchos gobernadores priístas mantienen ejecutivos locales absolutistas que controla congresos, a las autoridades electorales y a los organismos de transparencia.”


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Durante el siglo XX, las elecciones eran un formalismo en México, casi siempre ganaba el mismo partido, el PRI. Un largo proceso, que implicó la creación de organismos electorales independientes y el despertar de una clase media que acudió a las urnas, fueron algunos de los elementos que conformaron la democracia que vivimos en el siglo XXI.

Sin embargo, el cambio hacia un régimen democrático, gobierno transparente y limitado por el Poder Legislativo y Judicial, se dio en el Gobierno Federal. A nivel estatal, donde se mantuvo en el poder el PRI, no sólo subsistieron los vicios del siglo pasado sino se agrandaron. Al perder el PRI el Gobierno Federal, se atrincheró en los estados donde gobierna y en sus bancadas de diputados y senadores en el Congreso Federal. Desde esas trincheras y utilizando todos los recursos humanos y financieros a los que tiene acceso en esos cotos de poder, ha luchado en los últimos diez años por la reconquista de la Presidencia de la República.

Con la excusa de que son estados libres y soberanos, muchos gobernadores priístas mantienen ejecutivos locales absolutistas que controla congresos, a las autoridades electorales y a los organismos de transparencia. En las elecciones en varios estados priístas, como es el caso de Veracruz, hay derroches, compra de votos y rebases en los gastos de campaña, igual o peor que el siglo pasado.

Los candidatos del PRI cuentan con recursos de sobra. Los grandes proveedores y recolectores de recursos son los gobiernos estatales priístas. Los candidatos del PAN, del mismo partido que el Presidente de la República, tienen recursos muy limitados, pues el Gobierno Federal en un entorno democrático moderno no les transmite dinero ni les pasa la charola a proveedores, sindicatos y empresarios a cambio de privilegios, como lo hacen algunos gobiernos estatales priístas.

El resultado, candidatos del PRI ricos, con recursos de sobra en las elecciones estatales y candidatos del PAN pobres, con recursos muy limitados y en franca desventaja con los priístas, cuyo lema es “vamos por todo y con todo”.

• PRI • PAN

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