LUNES, 5 DE JULIO DE 2010
La siembra de vientos, para cosechar "noticias"

¿Usted cree que la economía mexicana entrará en recesión en los próximos meses?
No
No sé



“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Ricardo Medina







“¿Por qué los periódicos se cotizan en el mercado de los negocios políticos a diez o más veces de lo que en realidad deberían valer? Pues porque el conflicto es una mercancía sumamente apreciada por los políticos.”


Cuatro botones de muestra de ayer domingo 4 de julio de 2010:


"VOTAN 14 ESTADOS EN CLIMA VIOLENTO" (periódico "Reforma", primera plana)


"VOTAN EN ESTADOS CON MÁS VIOLENCIA" (periódico "Excélsior", primera plana)


"OPACA VIOLENCIA COMICIOS A REALIZARSE HOY EN 15 ESTADOS" ("La Jornada", primera plana)


"Que las encuestas de salida que se den a conocer a las seis de la tarde marcarán el inicio del conflicto poselectoral en Oaxaca y Puebla" (periódico "Milenio", columna "Trascendió")


Los medios de comunicación impresos en México viven una profunda crisis; lo mismo sucede a los medios impresos, e incluso a los electrónicos, en todo el mundo. Atenazados por un inexorable descenso de lectores (¿conocen a alguien menor de 40 años que se suscriba a un periódico, salvo que deba hacerlo por razones de trabajo?), que se traduce en una caída de ingresos por publicidad y venta de ejemplares, le están apostando, al menos en México, a incrementar el volumen, tal vez hasta que nos deje sordos. Con razón o sin ella, conjeturan que las catástrofes de todo tipo (causadas por la naturaleza o por los seres humanos) contribuirán a incrementar las ventas; es preciso, entonces, que las catástrofes -reales o presuntas- adquieran cada día una escala más atemorizante, más deprimente. Incluso, siguiendo tal lógica, tampoco es mala idea sembrar vientos para cosechar tempestades.


Por su parte, los políticos de oficio en México (conjunto en el que se incluyen tanto los políticos de partidos, los gobernantes y sus cortes de funcionarios adjuntos, las mal llamadas organizaciones no-gubernamentales y hasta los "luchadores sociales" que, de una u otra forma, viven del voto popular, porque viven de los recursos públicos) también están en crisis. En México, además, los medios siguen viviendo una estrecha simbiosis con ese mundo político: la política, en su sentido más pedestre de disputa -electoral o no- por el poder, alimenta a los medios tanto de conflictos y controversias (que por definición son "noticia") como de ingresos por publicidad o propaganda, (abierta o disfrazada dentro de las columnas de información y de opinión). Por eso el "cabezal" de un periódico establecido (esto es: la marca reconocida de un medio, su nombre) se cotiza en el mercado de los negocios políticos a diez o más veces de lo que en realidad debería valer. (¿Por qué alguien paga o promete pagar 30 millones de dólares por hacerse de un periódico especializado en negocios y economía, que en el más optimista de los escenarios no generará una tasa de retorno, si es que genera alguna, superior a 300 mil dólares al año, esto es: apenas del uno por ciento anual, esto es: claramente inferior al rendimiento de una inversión financiera en el instrumento más conservador y seguro? La respuesta es sencilla: el periódico por sí mismo no es el negocio, sino los beneficios colaterales en términos de poder, que podrían ser incalculables).


El conflicto también es una mercancía apreciada por los políticos, sobre todo por aquellos que hoy no están en el poder, o que hoy no tienen el poder, pero que están luchando por obtenerlo, por quitar a sus adversarios y ponerse ellos. El conflicto, sobre todo si se atina a exacerbarlo, permite anunciar y exhibir la incompetencia de los adversarios políticos que hoy tienen el poder que deseamos alcanzar o recobrar.


Lo único que falla en este aparente negocio redondo entre medios y políticos es que llega un punto en el que el público se harta no sólo de los conflictos y de la violencia, sino de que noche y día, y cada vez con más estridencia, le restrieguen en la cara lo mal que están las cosas y lo peor que se pondrán (la cereza en el pastel es cuando los propios medios rebasan cualquier escala racional y predican la imposibilidad casi ontológica de que las cosas mejoren). Además de que los medios empiezan a perder aceleradamente credibilidad, lo que agrava sus respectivas crisis económicas como negocios, cada vez se alejan más de la realidad cotidiana que vive el público. Surgen, entonces, entre medios y políticos, otros dos fenómenos patológicos: la mitomanía (empiezan a creerse sus propias mentiras) y la endogamia, que en biología se define como el cruzamiento entre individuos de una población aislada genéticamente.


Es más que probable que las elecciones que se celebraron ayer en 14 o en 15 entidades ("Reforma"y "Excélsior" dicen 14, "La Jornada" dice 15), donde viven, según "Excélsior", un 37 por ciento de los ciudadanos mexicanos, NO estén entre las cinco primeras preocupaciones o intereses de esos mexicanos, pero a los medios eso no les importa: se trata de "la" noticia del día y, por lo que andan sembrando, de "la" noticia que esperan cosechar por varias semanas, vía el conflicto o la violencia.

 


--APÉNDICE GRAMATICAL--

Los lectores tal vez habrán notado el despropósito semántico (significado equívoco) del encabezado del diario "Excélsior". Es un error de significado -decir lo que no se quiso decir- cuyo origen es el mal uso de la gramática. Sabemos que "lo que el periódico quiso decir" es que las elecciones de hoy se celebran en un conjunto de estados donde se concentra, dicen, el 69% de las ejecuciones (homicidios violentos derivados de disputas criminales) en el país, a pesar de que en dichos estados vive sólo el 37% de los ciudadanos. Pero lo que en realidad dice el encabezado es que quienes votan hoy realizarán ese deber o derecho ciudadano "con más violencia". Un disparate. Hay que saber usar las preposiciones: cuando se usa la preposición "con" después de un verbo, tal preposición está calificando el modo en que el sujeto (en este caso, los electores) ejercita o ejercitará la acción designada por el verbo o el medio del que se servirá para hacerlo.

• Periodismo barato

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus