JUEVES, 4 DE NOVIEMBRE DE 2010
Adultos estúpidos

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“Con el nivel educativo que tenemos en nuestro país es difícil pensar en que el resultado del futuro millones de estudiantes pueda ser distinto.”


Para Alicia Holley

 

En días pasados tuve la oportunidad de ver por televisión un avance acerca de lo que será un  documental llamado “De Panzazo” que es realizado por Carlos Loret de Mola junto con Juan Carlos Rulfo y que plasma el drama de la educación en México.

 

Lo que me parece interesante de dicho documental es que contará con el punto de vista de los estudiantes acerca de su educación, de sus escuelas, de sus maestros, etc. Terminado el comercial, voy a lo que más llamó mi atención, al final de dicho avance le pregunta un reportero a un niño cuya edad no parece ser superior a los 10 ó 12 años, “¿qué vas a ser de grande?”, la respuesta del niño comienza por ser simpática “un adulto”, las voces de sus compañeros por detrás de él son un poco más detallistas, “un pendejo”, “un pendejo mayor”, y el niño contesta con una clarividencia digna de asombro “voy a ser un adulto estúpido”.

 

Pocas veces he sido testigo (aunque sea por televisión) de un ser humano que puede vislumbrar con exactitud cuál será su futuro; que quede claro de una vez, no tengo nada contra este niño ni quiero condenarlo a un futuro en el cuál únicamente podrá ser un adulto estúpido, es sólo que con el nivel educativo que tenemos en nuestro país es difícil pensar en que el resultado del futuro de éste y otros millones de estudiantes puede ser distinto.

 

¿Alguien duda del pésimo estado en que se encuentra la educación en este país?, y eso sin irse un poco más particular a la parte que corresponde a la educación que proporciona el Gobierno, constantemente me topo con estudiantes de preparatoria que no entienden en lo absoluto el álgebra, nada de ecuaciones, ni siquiera tienen claras las leyes de los signos (más por más = más, más por menos = menos), no les queda claro de qué están hablando ni qué es lo que un sistema de ecuaciones les plantea. Al mismo tiempo estudiantes de secundaria no leen ni por error medio libro al año porque no les atrae en lo mínimo la lectura y se dedican con flojera a resolver las 3 páginas que les dejó la profesora de matemáticas en su libro de texto y a copiar la información tal cual que viene en la monografía que compraron acerca de la Agricultura.

 

Para nadie es un secreto ni es un misterio que nuestro sistema de educación únicamente sirve para producir “analfabetas funcionales”, a la gran mayoría de nuestros jóvenes todo lo que tenga que ver con seguir algo más que instrucciones simples se les complica. ¿De verdad ignoramos esto?, por supuesto que no (al menos una buena cantidad de personas), pero preferimos hacernos de la vista gorda, total, no es asunto nuestro, al final los niños sí están acudiendo a la escuela y en una mucho mayor proporción de lo que lo hacían hace décadas.

 

La gran mayoría de los padres de familia le dejan toda la responsabilidad a los maestros, con el simple hecho de enviar a los hijos a la escuela se dan por bien servidos, como si hasta ahí llegara su responsabilidad, ¿esto es cierto?, ¿con tan poco se contentan?, ¿vamos a escuchar el cuento de siempre de: “es más de lo que a mí me dieron”?

 

La educación está por los suelos, si no fuera por la gran responsabilidad que tienen y lo grave que resulta que no cumplan con ella sería hasta tierno observar escenas como las que se muestran en programas como “Todo el mundo cree que sabe” que se transmite por Televisa los sábados por la noche en donde se realizan a participantes preguntas que supuestamente un niño de primaria puede contestar y uno debería de poder hacerlo sin mayor dificultad; primero, el programa tiene una especie de patrocinio por parte del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y por eso intentan que las personas que van a participar pierdan y los niños que los acompañan siempre saben las respuestas; segundo, es un hecho que en alguna página de los libros de texto están las respuestas a estas preguntas, cosa muy, pero mucho muy distinta a que nuestros niños las sepan y mucho más todavía a que las entiendan; tercero, en algunos momentos de dicho programa hay cápsulas informativas acerca de cómo se modernizan los métodos de educación en nuestro país y te comparten cómo llegan las computadoras para ayudar a los niños en zonas precarias, los papás entrevistados admiten que sus hijos jamás habían tocado un aparato de estos y que ellos no entienden de lo que hablan, pero (y he aquí la pregunta), ¿los maestros lo entienden?, ¿están capacitados para la labor de enseñar con estos métodos?, atención, no estoy hablando de casos en los que los niños están tan adelantados a sus profesores que ya pueden configurar un teléfono celular o una lap top sin necesidad de consultar el instructivo y por lo mismo se aburren en clase al no encontrar un reto a la altura de lo que ya saben hacer, esos son casos que exigen otro tipo de análisis, me refiero, como lo comenté, a niños que por primera vez tienen acceso a estos medios. ¿Los maestros de estas zonas están a la altura?, es pregunta.

 

Por cierto, mención aparte merecen muchos de los concursantes de este programa en cuanto a la ignorancia que demuestran, ¿harina de otro costal?, tal vez, pero también víctimas del mismo sistema educativo.

 

Pero como mencionaba, también es hora de no dejarle toda la responsabilidad a los maestros y a las escuelas, cualquier cantidad de padres y madres de familia no mueven un dedo en pro de sus hijos aun y cuando saben que no están aprendiendo nada, respuestas triviales: la culpa es del profesor porque le tienen mala fe al niño, del director que seguro consiguió ese puesto con un alguna palanca y por eso no contrata buenos profesores, de la SEP que lo último que le importan son los niños, pero jamás de uno mismo. Total, ya cumplimos con pararnos temprano a darles de desayunar ¿no?, ojo, tampoco estoy diciendo que la educación debe darse 100% en el hogar, sino que no se olviden las responsabilidades tanto de uno como de otro.

 

Tenemos como deporte nacional no ser propicios a la autocrítica y mucho menos a la crítica de alguien más, eso ya es de por sí algo que nos complica la vida en este y otros temas, al final queremos eludir nuestra responsabilidad, se la dejamos a alguien más. Además estamos acostumbrados a premiar la “chispa” antes que la misma obligación ¿no es así?, si un niño es “de 10” y siempre obtiene esa calificación es porque es un “nerd”, un “matado”, o simplemente “no tiene amigos, ni vida”, pero ¿qué tal?, todos festejamos la puntada de un niño que miente para excusarse de no hacer la tarea, mientras sea más original el pretexto más nos reímos y le auguramos un buen futuro mientras siga siendo tan hábil.

 

¿Propuestas para cambiar esto?, si las cosas en el hogar no están saliendo y no hay seguimiento hay poco que hacer, pero si éste existe entonces programas como el “bono educativo” en el que se subsidie a la demanda en lugar de a la oferta vuelve a cobrar relevancia, sin embargo, en nuestro país no quieren ni escuchar de este y otros muchos temas.

 

Al final del día nada nuevo bajo el sol, la Secretaría nos enseñará cifras sobre el cada vez menor analfabetismo para cubrir sus deficiencias y dirá que hay temas de desarrollo social antes que de educación, no es su culpa, los maestros nos harán creer que los niños sí saben con sus programas de televisión, no es su culpa, y nosotros, ¿qué pasó?, si nuestros niños sí van a la escuela.

 

Nadie es ni será responsable de nuestros Adultos Estúpidos… me quedo con la clarividencia, con la puntada del niño.

• Educación / Capital humano

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