MIÉRCOLES, 24 DE NOVIEMBRE DE 2010
¿Democracia vs liberalismo? (II)

¿Usted cree que es una buena idea que sean Pemex y la Secretaría de Energía quienes construyan una refinería?
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“Si se viola una ley injusta lo único que se viola es esa ley, no algún derecho de alguien. Por el contrario, si se viola una ley justa se viola la ley y algún derecho de alguien.”
Othmar K. Amagi

R. Valenzuela y A. Mansueti







“Una sociedad liberal no necesita de un “poder legislativo” integrado por barbajanes escribiendo estupideces arbitrarias, pretendiendo luego imponérselas a la gente como sucede en la plebecracia que cubre al mundo.”


A finales de la edad media la monolítica iglesia llegaba a su senilidad, un brusco viraje de su positiva contribución durante los quinientos años anteriores. Pero hacia del siglo 15 era ya una carga muy pesada para la población y lo mismo sucede hoy día con las naciones-estados.

Cuando Martín Lutero iniciara la Reforma, basaba sus argumentos en los preceptos bíblicos que dictaban una separación de esferas y poderes:

Se separa primero la esfera pública de las privadas. Ya en la esfera pública, la separación entre los poderes municipales de los nacionales. A nivel nacional emergen los "tres poderes independientes": Judicial; armado; y político. El tercero solamente se debería ocupar de recabar impuestos para sostener a los dos anteriores y contratar las obras públicas.

Pero el esquema no coincide con el de Montesquieu: legislativo, ejecutivo y judicial. Este poder “legislativo” fue un invento de Montesquieu en base a su absurda teoría de que leyes de países con climas fríos no convienen a los países cálidos, y cada país debe tener su Parlamento para “legislar”, es decir, producir leyes en serie como producir radios en una línea industrial. Un proceso muy democrático pero desde el punto de vista práctico ha sido un desastre.

El viejo sistema anglosajón de Common Law nunca operó de esa forma. Los tres poderes eran la Judicatura, las fuerzas armadas y el Parlamento. Pero la función del Parlamento no era "fabricar" leyes sino controlar a los otros dos. Las leyes ya estaban hechas y el primer Ministro emergía del Parlamento del cual depende. El poder judicial es independiente, no así el poder armado.

El Parlamento anglosajón es el órgano de Gobierno por excelencia; no el Gabinete. Los otros dos poderes -judicial y armado- son instituciones profesionales no políticas. En los EEUU algunos jueces y fiscales son electos popularmente y, por tanto, son posiciones políticas que actúan como tal… políticamente.

Este esquema anglosajón se basa en la Biblia -se remonta al Rey Alfredo el Grande- y está comprobado ser el más sano y efectivo. ¿Por qué? Porque no hay un poder “legislativo” vomitando leyes irracionales y absurdas siempre coartando la libertad, beneficiando a sus amos y paralizando países.

Inglaterra se regía por las “leyes comunes” (el “Common Law”) que no eran retoño de “genios” parlamentarios. Fueron escritas durante siglos y probadas a través de largas prácticas milenarias. Las leyes de orden civil, penal o comercial, se formularon por vez primera en la Biblia, en el Derecho Romano o en las Asambleas de guerreros sajones y después fueron editadas. De esa forma operaron exitosamente durante la toda la "Era Liberal", las que hoy serían muy útiles a nuestras “democracias”.

Estas son las “leyes generales” que Hayek citaba propias de una sociedad liberal. Sus principios y normas son generales y permanentes. Todo lo que debe hacer un Gobierno liberal es respetarlas y aplicarlas, nada más. Pero si definimos la principal característica de los gobiernos actuales, sería como los peores agresores del estado de derecho y sus constituciones, lo cual hacen con total impunidad como lo describe el juez Andrew Napolitano en su libro: “La Constitución en Exilio”.

Ningún Parlamento moderno ha mostrado ser más sabio que los ancianos de Israel o el Senado romano. Una sociedad liberal no necesita de un “poder legislativo” integrado por barbajanes escribiendo estupideces arbitrarias, pretendiendo luego imponérselas a la gente como sucede en la plebecracia que cubre al mundo.

Entonces ¿Qué es la "forma mixta" de Gobierno? Es la vieja doctrina sabiamente afirmando que cada poder estatal debe ser elegido y regido por un principio distinto para que haya equilibrio, “checks and balances”: frenos y contrapesos. ¿Y cuáles “principios” son esos? Son muchos y ninguno perfecto. Todos tienen defectos que con el tiempo, al igual que la iglesia del siglo 15, han llegado a su senilidad y los más conocidos y aplicados son:

1. El mayoritario, basado en la cantidad de sufragios obtenidos llamado “democracia”. Su peor defecto: tiende por naturaleza a la demagogia y el peligro de caer bajo el control de la plebecracia sufragando por los políticos “más generosos” y la utilizan para perpetuarse. Un sistema odiado por los fundadores de EU que estructuraron una República pensando habían vacunado al país contra este mal que hoy lo postra.

2. El profesional o de mérito. La meritocracia de Jefferson que se basa en resultados aplicada especialmente en los servicios armado y judicial. Su peor defecto: tiende a la oligarquía si los mercados son invadidos por la esfera pública perdiendo su calidad de libres, el merito se confunde con cabildeo y los grandes “capitales privados” invertidos en el proceso. Al caer en ese pantano Von Mises lo llamaba intervencionismo.

3. El hereditario, o monárquico, en base a la sangre y a la educación de cuna, que se aplica en algunos países a la Jefatura del Estado. Tiene el defecto obvio de que la titularidad puede recaer en un incompetente, ¡pero igual sucede en la democracia!

4. El sorteo, en base a la suerte, que se aplica en los turnos y asignaciones judiciales; cuenta con el mismo defecto anterior.

5. La compra de cargos que antes gozaba de gran popularidad pero por sus defectos fue declarado ilegal. Sin embargo, aun se practica clandestinamente como en los puestos de policía en la ciudad de México, e inclusive, asientos en el congreso, embajadas o gubernaturas.

Pero ¿hacia dónde nos dirigimos en un país en el que los gobiernos se resisten a cambiar las reglas que nos mantienen atados, pobres y subdesarrollados?

Hace años escribí una pieza titulada “El Individuo Liberado”. Afirmaba que, armados con los avances tecnológicos, nos dirigíamos hacia una sociedad de individuos libres en donde los gobiernos ya no tendrían control sobre nuestras vidas. Los burócratas se convertirían en piezas de museo y sin oficio. Pienso la hora se está aproximando.

En lugar de gobiernos encadenando toda la geografía nacional, los países inician un creativo proceso que desembocará en la integración de regiones económicamente autónomas como ya sucede en New Hampshire, EU. Tendremos luego la opción de contratar proveedores de servicios privados como infraestructura, protección, justicia y la solución de disputas entre los miembros de la sociedad en tribunales internos, dando nacimiento a las administraciones regionales privadas compitiendo.

Un nuevo tipo de organización social, económica, política emerge, ciudades libres y virtuales a semejanza de Hong Kong y Singapur: Pequeñas, pero armadas con potente capital intelectual, poderosas en el uso de la creatividad, finanzas, tecnología y técnicas gerenciales para controlar activos en todo el mundo. Ciudades en las que la gente encuentre el producto más demandado hoy día: Protección física, legal y la libertad para intercambiar lejos de las redes fatales de la “coerción, tramitología y el no se puede”.

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