MARTES, 22 DE MARZO DE 2011
Críticas a la Iniciativa Mérida

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“Analizando objetivamente los resultados de la Iniciativa Mérida, se puede afirmar que ha sido muy efectiva en decapitar al liderazgo de las organizaciones criminales, pero que, como la Hidra de Lerna de la mitología griega, ha mostrado la capacidad de que la vuelvan a crecer nuevas cabezas que remplazan a las amputadas.”


Está de moda criticar la Iniciativa Mérida (IM) por los más diversos motivos: que no ha cambiado el paradigma de la cooperación bilateral; que no ha aportado recursos suficientes; que no ha hecho nada para fortalecer los lazos de confianza entre México y Estados Unidos; que se siguen violando derechos humanos, etc., etc.

Independientemente de que algunos de estos reparos sean parcial o totalmente ciertos, lo que los detractores de la IM ignoran es la naturaleza misma de los que se clasifica en Estados Unidos como “ayuda” a otros países y el proceso político al que se sujeta su aprobación por parte del Congreso de ese país.

Todo programa clasificado como de “ayuda” externa en EU es objeto de análisis y supervisión de varias entidades del poder Ejecutivo, empezando por el Departamento de Estado a cuyo cargo está su diplomacia, para pasar después al proceso de aprobación parlamentario.

Este requisito es particularmente complicado pues como depende de la actitud de los legisladores (435 diputados y 100 senadores) respecto a la “ayuda” en cuestión y su beneplácito puede implicar que se involucren un crecido número de comités en los que las agendas particulares de los legisladores van primero.

Es decir, se aprovechan esos foros para hacer política doméstica y ventilar las opiniones y los prejuicios de los representantes populares que invariablemente tienen a sus votantes en mente, mucho más que la efectividad del programa de cooperación internacional de que se trate.

Los críticos de la IM ignoran por completo la delicada labor de filigrana política y diplomática que ha realizado con una habilidad notable el personal de la Embajada de México en Washington en innumerables reuniones con congresistas y sus numerosos ayudantes, que son quienes de hecho redactan los proyectos de ley.

Allí es donde hay que poner especial cuidado en vigilar el lenguaje que se propone para el proyecto de ley que dará vida a programas de cooperación como la IM, de tal naturaleza que refleje las diversas preocupaciones que llevan a la mesa los legisladores pero también las prioridades de México como país receptor.

Una vez superado este complicado laberinto, lleno de peligros –pues es donde salen a relucir la demagogia y las obsesiones de los legisladores y sus ayudantes-, se pasa a la etapa burocrática de administración de la “ayuda,” que por su naturaleza misma, al estar plagada de controles y mecanismos de supervisión, suele ser muy lenta.

Esa es la razón que explica que el desembolso de los dineros de la IM haya procedido con la parsimonia que ha sido tan denunciada por los comentaristas en México. Pero no termina allí el proceso, pues el Congreso demanda la rendición periódica de informes para evaluar la efectividad de los programas emprendidos.

En esta etapa, que se inicia con la redacción del reporte correspondiente en el Departamento de Estado, nuestra Embajada ha permanecido también muy alerta e íntimamente involucrada en el proceso, para una vez más evitar que ese análisis contenga errores o haga juicios que resulten inaceptables en México.

Mención aparte merece el tema de los derechos humanos, pues entre las ONGs (organizaciones no gubernamentales) más combativas en EU se encuentran entidades como Human Rights Watch que tienen como única preocupación el más absoluto y radical rechazo a cualquier violación a los derechos de quienes participan en el conflicto, objeto de la “ayuda” de EU contra las organizaciones de narcotraficantes.

Estas ONGs lograron introducir la condición de retener el 15% de los recursos aprobados para la IM de no observarse cabalmente el más inmaculado respeto a los derechos humanos, que a su juicio nunca se cumple, pues en una guerra tan despiadada como la que se libra contra los narcos siempre habrá abusos y errores.

Analizando objetivamente los resultados de la IM, se puede afirmar que ha sido muy efectiva en decapitar al liderazgo de las organizaciones criminales, pero que, como la Hidra de Lerna de la mitología griega, ha mostrado la capacidad de que la vuelvan a crecer nuevas cabezas que remplazan a las amputadas.

Para lo que no ha servido la IM hasta hoy es para abatir los índices de violencia que ha traído el enfrentamiento contra el narco, que son la mayor preocupación que tiene la población, por lo que sería útil que los críticos aportaran ideas de cómo lograr primero atenuar y eventualmente eliminar la terrible violencia que arrasa al país, en lugar de solo impugnar lo que se hace.

• Inseguridad / Crimen • México - Estados Unidos

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