JUEVES, 24 DE MARZO DE 2011
¿Cómo vencer la violencia? (III): ¿Venezualizar México?

¿Usted cree que la economía mexicana entrará en recesión en los próximos meses?
No
No sé



“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Leopoldo Escobar







“La concepción socialista de que la delincuencia es resultado de factores socio-económicos o, para decirlo claro, de las “injusticias del capitalismo”, es completamente falsa. Esa concepción no ha podido ni podrá jamás explicar la dinámica del crimen.”


Para derrotar a la violencia, dicen otros, lo que hay que hacer es actuar sobre sus supuestas causas, esto es, la pobreza, el desempleo y la desigualdad en los ingresos, mediante una “mejor distribución de la riqueza”. Eso lo sostienen Enrique Peña, Marcelo Ebrard, Andrés Manuel López, Julio César Godoy (el hermano de Leonel) y Santiago Creel, de hecho toda la clase política incluyendo, claro está, a Felipe Calderón.

La concepción socialista de que la delincuencia es resultado de factores socio-económicos o, para decirlo claro, de las “injusticias del capitalismo”, es completamente falsa. Esa concepción no ha podido ni podrá jamás explicar la dinámica del crimen. Para quien desee profundizar en el tema recomiendo la obra “¿Pobreza  = delito?” de José Antonio Ortega, publicada en 2010 por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México y que se puede descargar en Internet. La obra de 530 páginas es una demolición sistemática e implacable de la etiología criminal socialista.

Si hubiera algo de verdad en la idea de que la pobreza “fuerza a una vida de crimen” (en palabras de Enrique Peña), la violencia tendría que haber estallado hace 50 años en que había mucho más pobreza en México y no ahora. Asimismo la narco-violencia tendría que ser mucho mayor en Chiapas, Oaxaca o Tlaxcala que son los estados más pobres y no en Baja California, Sinaloa. Chihuahua y Tamaulipas, que son de los más ricos.

Los partidarios de “actuar sobre las causas” de la violencia presentan diferencias sobre cómo “redistribuir mejor la riqueza”.

Peña Nieto propone “educación de calidad con la escolarización de todo el día” y para financiarla pretende que la carga fiscal pase del nivel actual de (supuestamente) 20% como proporción del PIB, a 36%, que según él es el “promedio de los países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos” (esto es lo que escribió en el artículo "11 para 2011: ¿Cómo se debe tratar la violencia en México?" publicado por Financial Times el 6 de enero de 2011).

El ilustre diputado federal del PRD, Julio César Godoy, antes de perder el fuero y convertirse en prófugo de la justicia, se dio tiempo para iniciar una reforma a la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de modo que algo así como el 3% del presupuesto de egresos de la federación se destinase a la “política de prevención que atienda los factores de riesgo que originan la delincuencia”. Pero si en teoría la mayor parte del gasto público ya dedica precisamente a redistribuir la riqueza, para entre otras cosas prevenir el crimen, ¿para qué entonces un 3% más?

¡Pues para qué va ser! Para regalar dinero a los delincuentes, a fin de que dejen delinquir. Es decir: lo que el buen diputado Godoy y sus correligionarios quieren es hacer en todo México lo que ya empezaron a poner en práctica en Michoacán: que sus amigos de La Familia obtengan sin tanto esfuerzo lo que hoy obtienen por la fuerza.

Nada nuevo hay en el desarrollo y aplicación de la política criminal socialista. Entre 1990 y 2010 el “gasto social” como proporción del PIB aumentó en más de 100% en México. ¿Resultado? La tasa de robo se duplicó y la violencia se disparó.

Hace más de un año el gobierno inició el programa “Todos somos Juárez”, que ha gastado unos 4 mil millones de pesos en construir escuelas, reparar canchas deportivas y repartir becas (regalar dinero de los contribuyentes), para que supuestamente los criminales se aparten del camino del mal ¿Resultado? Más violencia que hace un año, más violencia que nunca.

Pero eso al gobierno federal no le importa, pretende replicar el programa en Tamaulipas. Y a Peña menos le importa, pues pretende que algo parecido a “Todos somos Juárez” se reproduzca en 50 ciudades del país.

Ningún gobierno de América Latina ha llevado más lejos las “políticas sociales” y la “redistribución de la riqueza” que el de Venezuela. Y gracias a ello ese país se hunde en la crisis económica, la destrucción del capital, el atraco legalizado a gran escala y la pobreza, además de la violencia (con todo y que en México se han disparado los asesinatos, su tasa de homicidios representa apenas el 42% de la de Venezuela).

Continuará...

• Inseguridad / Crimen • Impunidad • Serie: ¿Cómo vencer la violencia?

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus