VIERNES, 8 DE ABRIL DE 2011
El gobierno es la amenaza

¿Usted considera que la política debe estar por encima de la economía?
Sí, la política debe estar por encima de la economía
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No sé



El punto sobre la i
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Antonio Escohotado


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“La causa de la arbitraria suspensión de exportaciones es la prepotencia del gobierno, mismo que no debería entrometerse en las relaciones comerciales entre personas de distinta nacionalidad, independientemente de qué nacionalidades se trate, al margen de qué mercancías estén involucradas. La amenaza es el gobierno, no los exportadores.”


Voy a continuar con el tema del último Pesos y Contrapesos, que fue el de la importación de carne desde los Estados Unidos hacia los mercados mexicanos, lo cual, según el artículo aparecido el martes 5 de abril en el periódico El punto crítico, “sentencia” a los mexicanos a consumir cada vez más, más comida importada desde los Estados Unidos, sentencia a cuyo análisis dediqué la pasada entrega, pasando ahora a analizar lo que, al respecto, dijo Alberto Jiménez Merino, diputado federal del PRI, secretario de seguridad y soberanía alimentaria de la Cámara Baja, quien “especificó que si en estos momentos la nación depende de las importaciones alimentarias de Estados Unidos, ‘qué pasará al momento en que deje hacerlo (se refiere a que los estadounidenses dejen de exportar carne a México)1 y se dedique a producir solamente para el consumo interno’”, pregunta que supone, ¿o no?, que los productores estadounidenses dejarán, en algún momento futuro, de exportar sus mercancías hacia los mercados mexicanos, con el consiguiente perjuicio para los consumidores mexicanos, momento a partir del cual el legislador priísta se pregunta ¿qué pasará?

No tengo la respuesta pero sí una pregunta que considero pertinente: ¿por qué, en algún momento, los productores estadounidenses de carne dejarían de exportar su mercancía hacia México? La única respuesta posible es porque ya no sería negocio o, dicho de otra manera, porque los consumidores mexicanos ya no estarían dispuestos a pagar el precio que les permitiría, a los productores estadounidenses, hacer negocio, respuesta que me lleva a otra pregunta: ¿por qué los consumidores mexicanos ya no estarían dispuestos a pagar ese precio?, pregunta que solamente tiene esta respuesta, suponiendo que no todos se volvieron vegetarianos: porque ya cuentan con una mejor opción de consumo, motivo por el cual ellos, los consumidores mexicanos, no saldrían perjudicados por el cese de las exportaciones estadounidenses, lo cual me permite concluir que la pregunta hecha por el legislador priísta no tiene sentido…, al menos que el cese de las exportaciones de carne estadounidense hacia México tuviera otra causa, que tendría que ser la prohibición impuesta, de manera por demás arbitraria, por el gobierno de los Estados Unidos, violando el derecho a la libertad, de productores estadounidenses y consumidores mexicanos, para comerciar en beneficio de ambas partes.

¿Por qué podría el gobierno estadounidense, en un momento dado, prohibir la exportación de carne hacia México? Una respuesta puede ser, aunque no sea la correcta, para garantizar, ante la expectativa de falta de alimentos, la soberanía alimentaria de los Estados Unidos, misma que (aceptando todos los inconvenientes que el término tiene, ya que lo que hay que garantizar es la oferta de alimentos, no la soberanía alimentaria), se logra expandiendo el comercio, no limitándolo.

La causa de la arbitraria suspensión de exportaciones es la prepotencia del gobierno, mismo que no debería entrometerse en las relaciones comerciales entre personas de distinta nacionalidad, independientemente de qué nacionalidades se trate, al margen de qué mercancías estén involucradas. La amenaza es el gobierno, no los exportadores.

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1 Paréntesis mío.
• Cultura económica • Problemas económicos de México • Mercantilismo / Proteccionismo

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