MARTES, 2 DE AGOSTO DE 2011
A milímetros de lo impensable

¿A quiénes deben ir dirigidos los apoyos por parte del gobierno en esta crisis provocada por el Covid19?
A las personas
A las empresas
Sólo a las Pymes
A todos
A nadie



El punto sobre la i
“El gobierno es un mal necesario”
Thomas Paine


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“La cuestión de fondo, más allá de las alegorías, es qué está pasando en el ámbito político de Estados Unidos para evitar o promover la moratoria de la deuda y si ésta sería tan grave como lo plantean el gobierno de Barack Obama, el Sistema de la Reserva Federal y buena parte de los analistas financieros.”


Las metáforas utilizadas por políticos y comentaristas para tratar de describir la situación prevaleciente en Washington respecto al límite de la deuda pública que debe autorizar el Congreso de EU para evitar la moratoria, han llenado de color y pasión a un debate cuyos tecnicismos son más bien de bostezo.

“Al borde del precipicio,” “el Armagedón financiero nos alcanza,” “las negociaciones se tomaron como rehenes,” “la telenovela del techo de la deuda continúa,” “se requiere de dos para (bailar al) tango,” “Poncio Pilatos aprueba legislación socialista” (refiriéndose al líder de la minoría Republicana en el Senado, Mitch McConnell, por la ingeniosa estratagema legislativa para superar el problema que describí la semana pasada).

La cuestión de fondo, más allá de las alegorías, es qué está pasando en el ámbito político de Estados Unidos para evitar o promover la moratoria de la deuda y si ésta sería tan grave como lo plantean el gobierno de Barack Obama, el Sistema de la Reserva Federal –banco central de los EU- y buena parte de los analistas financieros.

En el Congreso ocurre un barroco teatro del absurdo en el que los diputados, forzados por la facción más reaccionaria e intransigente de su mayoría Republicana, los miembros del llamado Tea Party, obligan a su líder a pasar un proyecto legislativo que, cumpliendo con sus exigencias, estaba destinado al rechazo en el Senado.

La apretada votación en la Cámara Baja del viernes por la noche, que pasó con un par de votos –de un total de 435- sin un solo Demócrata a favor, pone en manos del Senado la responsabilidad de llevar el proyecto de ley a su siguiente etapa, que en esta caso fue el rechazo total, dado que el Senado está dominado por los Demócratas.

Esta circunstancia paradójicamente abrió el espacio para una negociación pues el líder de la mayoría Demócrata en el Senado, Harry Read, sabe que no hay la menor posibilidad de sacar nada útil sin el apoyo de los Republicanos en la Cámara Alta, por lo que este fin de semana se enfrascaron en frenéticas negociaciones.

Lo complicado de tan enmarañado proceso viene a continuación pues si el Senado acuerda un proyecto legislativo sobre el tema en cuestión, éste tiene que regresar a la Cámara de Diputados en la que tendrá que concitar por lo menos una mayoría para lograr que el proyecto entonces sea enviado para la firma del Presidente Obama.

Cualquier proyecto que sea aprobado en el Senado, mayoritariamente Demócrata, previsiblemente será rechazado por la mayoría Republicana en la Cámara Baja, por lo que por fuerza debe contener los elementos mínimos para conseguir un voto bipartidista suficiente para derrotar a la facción de los díscolos y tercos el Tea Party.

Considerando que al escribir estas líneas estamos a menos de 48 horas del límite para caer en la suspensión de pagos que teme el gobierno de EU, y que el Congreso sigue atorado en el rebuscado esquema legislativo descrito, hay una posible salida alternativa, además de la estratagema de McConnell antes mencionada, que se discute en la capital estadounidense.

Se habla de invocar la 14ª Enmienda Constitucional que dice que “la validez de la deuda pública autorizada por ley en los Estados Unidos…, no será cuestionada…” Esta adición fue redactada al término de su Guerra Civil con los adeudos ligados a ese conflicto en mente pero que, según algunos expertos, puede ahora invocarse para autorizar al Presidente Obama a elevar el techo de la deuda.

Ello implicaría denunciar la inconstitucionalidad del ordenamiento adoptado en 1917 por el que el Congreso se otorgó la prerrogativa de fijar el límite de la deuda pública, lo que se explica por la extraordinaria emisión de pasivos gubernamentales que fue necesaria para financiar la participación de EU en la Primera Guerra Mundial.

Considerando que quienes apoyan esta propuesta se ubican en la extrema izquierda del escenario político del partido Demócrata, se entienden las reservas del Presidente Obama para usar tal expediente pues claramente él requerirá de amplio apoyo del centro del espectro político para aspirar a ser reelecto el año próximo y la denuncia de los Republicanos de que está asumiendo poderes dictatoriales no se hará esperar.

A las tres de la tarde del domingo 31 de julio, el pleno del Senado había rechazado el plan propuesto por el líder Read y no se veía claro si se resolverá este impasse, aunque los dirigentes de ambos partidos políticos seguían repitiendo que estaban muy cerca de un arreglo… ¡hasta no ver, no creer!

• Estados Unidos

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