Pesos y contrapesos
Ago 8, 2011
Arturo Damm

Hacernos más ricos, ¿tiene algo de malo?

La única manera de superar la pobreza es creando riqueza, para lo cual hay que imaginar cómo le vamos a hacer para crearla.

En 2010, comparada con 2008, la pobreza en México avanzó, y así lo muestra la última medición de la pobreza, correspondiente al 2010, elaborada por el Coneval. La pobreza alimentaria, que la sufren quienes no son capaces de generar un ingreso suficiente para satisfacer, correctamente, sus necesidades de alimentación, pasó del 18.4 al 18.8 por ciento de la población. La pobreza de capacidades, que la padecen quienes son incapaces de generar un ingreso suficiente para satisfacer, adecuadamente, sus necesidades de alimentación, atención médica y educación, aumentó del 25.3 por ciento al 26.7. Por último, la pobreza de patrimonio, que la sobrellevan quienes no son capaces de generar un ingreso suficiente para satisfacer, debidamente, sus necesidades de alimentación, atención médica, educación, vestido, vivienda y transporte, pasó del 47.7 al 51.3 por ciento, de tal manera que México dejó de ser un país con pobres (aquel en el cual menos de la mitad de la población sobrevive en la pobreza) para ser un país de pobres (aquel en el cual más de la mitad de la población la padece), todo lo cual levantó, de parte de quienes tales cosas comentan, desde académicos hasta periodistas, desde empresarios hasta políticos, todo tipo de comentarios, muchos de ellos desafortunados, sobre todo por el uso de lugares comunes en la dirección de lo políticamente correcto, sin olvidar que en el noventa y nueve por ciento de los casos lo políticamente correcto resulta económicamente incorrecto, y que el restante uno por ciento es la excepción ¡¡¡que confirma la regla!!!

Uno de estos comentarios es el que hizo una columnista, al señalar que ante esta realidad, el avance de la pobreza, algunos estarán “…entretenidos en figurarse el cómo hacerse más ricos…”, ello dicho, al menos así lo interpreté yo, en sentido peyorativo. ¿¡Cómo es posible que, habiendo avanzado la pobreza en México, haya quienes se entretengan pensando cómo le van a hacer para hacerse más ricos!? Llegados a este punto hay que recordar que, además de sacarse la lotería, o de heredar de algún pariente acaudalado, solamente hay dos maneras de hacerse rico: robando al prójimo, lo cual es un delito que debe prohibirse y castigarse, o sirviendo al consumidor, lo cual es una actividad que debe alentarse y premiarse. Si el figurarnos de qué manera nos vamos a hacer más ricos supone inventar mejores maneras de servir al consumidor, ofreciéndole, en términos de precio, calidad y servicio, mejores bienes y servicios, con los cuales satisfacerá de mejor manera sus necesidades, elevando su bienestar, ¡bienvenido sea ese ejercicio de la imaginación, porque ese, y sólo ese, es el camino para superar la pobreza!, sobre todo, ¡y este punto es clave!, si esa oferta de bienes y servicios se hace en mercados competidos, sin que el gobierno le otorgue a ninguno de los participantes algún privilegio monopólico.

La única manera de superar la pobreza es creando riqueza, para lo cual hay que imaginar cómo le vamos a hacer para crearla, tarea ésta que es la más propia del empresario.



Comments powered by Disqus
El punto sobre la i

Si le sacas $5000 a un tipo que trabaja y les das $1000 a cinco tipos que no trabajan, pierdes un voto pero ganas cinco. En el neto ganas cuatro. Ésta es la esfera piramidal más grande de la historia: se llama socialismo. Los que reciben planes no deberían tener derecho a votar.

Miguel Ángel Boggiano
Entrar
Encuesta de la semana
Durante el 1T de 2020 el PIB se contrajo -2.2 % en comparación anual y -1.2% vs trimestre anterior, esto antes de la crisis por el COVID-19. Con esto son 4 trimestres consecutivos con caída, ¿cuándo volveremos a observar crecimiento económico en México?
Artículos recientes...
Ricardo Valenzuela
• La economía cósmica
Arturo Damm
• Decrecimiento, preocupante
Arturo Damm
• Cifras
Víctor Hugo Becerra
• México: ¡Exprópiese!
Arturo Damm
• ¡Ya basta de abusos!
Manuel Suárez Mier
• Liderazgos funestos