MARTES, 1 DE NOVIEMBRE DE 2011
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“Aunque el acuerdo general suene aceptable, el problema son los detalles y su instrumentación.”


El acuerdo al que llegaron los jefes de gobierno de los 17 países que configuran la zona Euro no resultó sorpresivo. Cuatro elementos conforman el “arreglo” al problema de la deuda soberana: a) la ampliación del los recursos del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) de los € 400,000 millones a € un billón con la intención de blindar las deudas, principalmente las de España e Italia ; b) la capitalización de los bancos por un monto de € 108,000 millones en el capital de alta calidad (Tier 1) que la llevaría del 5% actual al 9% de los activos en riesgo; c) la creación de “vehículos especiales” dirigidos a adquirir deuda soberana, financiados en principio por fondos soberanos como los de China, Rusia, Noruega; etc.; y, d) una quita a la deuda griega en poder de los bancos europeos que podría llegar al 50%, lo que se traduciría en una reducción del saldo actual de la deuda de este país del 160% al 120% para el 2020.

Aunque el acuerdo general suene aceptable, el problema son los detalles y su instrumentación. En primer lugar, no quedó claro quienes aportarían los recursos para ampliar el FEEF, ni de dónde saldrían estos recursos. En segundo lugar, la capitalización de los bancos se hizo bajo los resultados de las pruebas de estrés que se hicieron a principios de este año y que no tomaron en consideración el deterioro, a valor de mercado, de la deuda soberana de diversos países, principalmente las de Grecia, Italia y España. Igual la capitalización por el monto de € 108,000 millones no es suficiente. Además, tampoco queda claro quienes harían la aportación de estos recursos; ¿serían los propios accionistas de los bancos aportando recursos frescos?; ¿se emitirían obligaciones convertibles en acciones? En caso de que estos dos no fuesen suficientes, ¿cada gobierno aportaría los recursos a sus propios bancos o estos provendrían del FEEF? Si cada país es requerido para aportar los recursos para capitalizar sus propios bancos, ¿qué pasaría con la calificación crediticia de la deuda soberana francesa? ¿Se vería obligada Grecia a estatizar sus bancos?

Tercero, la creación de “vehículos especiales” fondeados por los fondos soberanos de diversos países, principalmente el de China, y que tiene detrás la idea de reducir las tasas de interés que actualmente enfrentan particularmente España e Italia (ambas por arriba del 5%), no es gratis. Quizás habría países que estarían dispuestos a aceptar una tasa menor sobre esta deuda con tal de que el Euro persista como otra moneda de reserva internacional y se mantenga la estabilidad financiera en Europa, pero habrá otros países, particularmente China, que para participar podrían exigir concesiones económicas y hasta políticas que podrían resultar “muy caras” para los países de la Unión Europea. Además, surge la pregunta si no es mejor capitalizar al FMI con los recursos de diversos países para que esta institución fondeara el apoyo a los países europeos, realineando de paso las cuotas de poder en el Directorio del Fondo.

Cuarto, la quita a la deuda griega. Los bancos aceptan que haya una quita mayor que el 21% acordado en julio de este año, pero el porcentaje de 50% aun está por ser negociado. Además, con Grecia en una profunda recesión por los próximos dos años, con una caída acumulada del PIB en un periodo de cinco años de casi 25% deriva en que aun cuando la deuda caiga a 120% del PIB, seguirá siendo impagable.

El diablo está en los detalles.

• Crisis europea

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