LUNES, 13 DE MARZO DE 2006
El poder sindical en México

¿Usted considera que las acciones del actual gobierno concuerdan con sus propuestas de política industrial?
No
No sé



El punto sobre la i
“El dinero en efectivo es una garantía de libertad individual, por su eficiencia, versatilidad, irrastreabilidad y anonimato.”
Víctor H. Becerra


Más artículos...
Víctor Hugo Becerra
• México: Dictadura Legal

Arturo Damm
• Lo bueno

Manuel Suárez Mier
• Más del culto a la personalidad

Arturo Damm
• El mínimo crecimiento

Luis Pazos
• Aborto, ¿derecho o delito?

Arturo Damm
• Consumo, a la baja

Ricardo Valenzuela
• El recinto de las Malas Ideas


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Godofredo Rivera







“Los peores sindicatos están incrustados en los monopolios del gobierno. Se trata de asociaciones que son una verdadera escoria para el progreso y la libertad económica de México.”


Los conflictos entre el gobierno y los sindicatos amafiados y corruptos (casi todos provienen de los monopolios del gobierno), nos recuerdan que los mexicanos somos prisioneros de todos estos grupos de interés. Somos presa de los grupos buscadores de rentas extraordinarias como son los sindicatos mexicanos.

 

La libertad económica simple y sencillamente es incompatible con los actuales sindicatos que componen a nuestro sector laboral, especialmente aquellos que provienen de los monopolios del gobierno como Pemex, CFE y entidades como el IMSS. Revisar estos índices es importante, pues además de recordarnos que nuestra libertad económica es mediocre, también nos da muestra de qué tanto el poder sindical en México obstaculiza la libertad económica (y por tanto el crecimiento económico) y vuelve a los mexicanos prisioneros de sus privilegios. A veces se nos olvida que estas cotas de poder están intactas en México. No sólo estamos presos a merced de los monopolios gubernamentales, sino también del poder sindical corrupto creado en los años de gloria del Partido Revolucionario Institucional.

 

El poder sindical que impera en México merma la libertad económica (y la libertad en general de elegir) de los mexicanos.

 

Es increíble, pero en México a los sindicatos (que son muy pocos) que coadyuvan, junto con los dueños de las empresas, a llegar a acuerdos para elevar la productividad, se les llama despectivamente “sindicatos blancos”. Este nombre viene de varias décadas atrás. En el pasado había dos tipos de sindicatos: los marxistas, que hacían todo para obstaculizar acuerdos entre trabajadores y dueños de las empresas y los sindicatos corporativistas, que eran aliados del PRI-gobierno y en donde lo más importante no eran los trabajadores, sino el garantizar, al gobierno, votos de los trabajadores, y a los líderes sindicales, rentas extraordinarias (extraídas principalmente de sus agremiados) y continuidad política. El tiempo acabó con buena parte de los sindicatos marxistas. No sucedió así, por desgracia, con los sindicatos resultados del corporativismo que dominó durante 70 año a este país. Hoy día predominan estos sindicatos. En ninguno de ellos existe una democracia real. Los líderes se reeligen y acumulan entre 30 y 40 años al frente de sus asociaciones. En el mejor de los casos, están incrustados en las empresas privadas, y más ó menos cooperan con los dueños, pero siempre anteponiendo el bienestar del líder a costa del de los trabajadores.

 

¿Cuáles son los peores sindicatos? Los que están incrustados en los monopolios del gobierno. Se trata de asociaciones que son una verdadera escoria para el progreso y la libertad económica de México. Sólo hay que ver cómo cada vez que se habla de reformar y abrir a la inversión privada a los monopolios gubernamentales, salen a amenazar al gobierno y a chantajear a la sociedad en general con represalias de paro y huelga nacionales. Es obvio, los líderes no quieren perder sus canonjías y privilegios. Así las cosas, estos sindicatos se vuelven un lastre para la libertad y el crecimiento económico de México.

 

Recientemente, en el sector aéreo de la economía se ha registrado una mayor entrada de empresas de aviación, lo que indudablemente va en beneficio del consumidor. No pasó mucho tiempo, y los sindicatos de la aviación se movieron para crear la Federación de Sindicatos del Sector Aéreo. ¿El objetivo? No, nunca los trabajadores, sino que la mayor competencia no afecte el privilegio de los líderes. Ya veremos si esto no entorpece la sana competencia que desde hace años está ausente en el mercado de la aviación en México.

 

En México la mayor libertad económica sólo se alcanzará con un aparato legislativo que actúe a favor de los intereses del consumidor, nunca a favor de los monopolios del gobierno y de intereses privados, que sólo generan una casta de líderes sindicales parasitarios que viven a costa de sus agremiados. Hoy se ve muy lejano esto.

 

Para terminar de una vez por todas con las mafias sindicales, es necesario desmantelar a los monopolios gubernamentales. No hacerlo, es ir contra la libertad económica que es vital para alcanzar estadios más altos de desarrollo económico. Ya veremos si el actual gobierno vuelve una vez más a ceder a los chantajes de líderes sindicales parasitarios y que no son más que grupos buscadores de rentas que expolian a sus agremiados y a los consumidores.


 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus