LUNES, 26 DE DICIEMBRE DE 2011
Que alguien le explique al Presidente lo del “calentamiento global”

¿Usted apoya la revocación de mandato para el Presidente de la República y los gobernadores?
No
No sé



“Ideologías hay varias, ciencia económica solo una, cuyas leyes, como la de gravedad, funcionan en todo el mundo, no seguirlas genera miseria y escasez.”
Luis Pazos

Godofredo Rivera







“Que no se le olvide al Presidente que querer adoptar medidas ambientales de naciones desarrolladas es simplemente inviable, atenta contra el crecimiento económico.”


No sólo le ocurre al Presidente, también hay no pocos periodistas y analistas a los que no les termina de caer el veinte en materia de cambio climático.

Primero, no es lo mismo el cambio climático que el tan populachero termino “calentamiento global”. Segundo, cualquier persona que esté medianamente enterada sabe que el cambio climático es un hecho real, que ha ocurrido a los largo de miles de años en la tierra, y que se ha caracterizado por cambios en la temperatura, al alza ó a la baja. Es decir, la tierra ha atravesado por distintos tipos de temperatura a lo largo de milenios. Tercero, a lo que últimamente estuvo de moda llamar “calentamiento global”, no fue más que un tema y término exagerado por científicos financiados por organismo burocráticos como la ONU. Cuarto, jamás hubo consenso entre los científicos de que la tendencia en la tierra era hacia el calentamiento global. Y quinto, jamás hubo consenso científico (más bien un amplio disenso) de que el principal causante del cambio climático era la actividad del hombre.

Hace unos meses científicos de la NASA reconocieron que la tendencia ya no era hacia el “calentamiento global”, sino al enfriamiento y la prueba de ello eran las últimas temperaturas muy bajas registradas en los termómetros de los últimos inviernos. Y más importante, se han unido otros científicos (no sólo los pagados por los gobiernos) a reconocer que es muy probable que los últimos cambios en las temperaturas a la baja tengan que ver con la actividad del propio sol, a las distintas explosiones solares que han significado para la tierra menores radiaciones solares.

¿Por qué es importante aclarar lo anterior? Porque el Presidente sigue usando esa palabra en desuso llamada “calentamiento global” y lo peor, ya hay otros políticos mexicanos que lo están secundando.

No acaba aún el año y ya tenemos aprobada una nueva Ley General de Cambio Climático aprobada recientemente por el Senado. En dicha legislación se plantean normas que endurecen (encarecen) el uso de energía proveniente de combustibles fósiles. Eso no es más que un impuesto al uso de los energéticos que podrían tener serias repercusiones sobre industrias como la siderurgia y de ahí repercusiones a la industria en general.

Parece inevitable la tendencia a copiar distintas medidas ambientales adoptadas por países desarrollados. Ojo, porque si adoptaran las medidas extremas que se han propuesto en protocolos como el de Kioto, el resultado sería un estancamiento brutal, especialmente en economías como la china, e incluso afectando a economías desarrolladas como EU. No por nada estos países no firman de lleno el protocolo, pues saben del alto costo económico.

Hace unos días, Canadá, otra economía desarrollada, anunció que renuncia a sus compromisos con los protocolos de Kioto. Una prueba más de que el ecologismo radical es muy peligroso para el crecimiento económico. Y no, no se trata de negar que no haya actos del hombre que han afectado al medio ambiente. De hecho, contrario a lo que muchos ecologistas ignoran, economía y medio ambiente van de la mano, no están peleados. Si gusta el lector puede ver la siguiente página, y verá que en buena medida las naciones que contaminan más son las naciones en desarrollo (viceversa, a mayor desarrollo, mejores tecnologías y mejor medio ambiente):

http://envirocenter.yale.edu/programs/environmental-performance-management/environmental-performance-index

Incluso los necios que siguen apoyando lo del “calentamiento global”, aceptan que el adoptar las medidas draconianas al estilo de Kioto, ni siquiera garantizaría que las temperaturas dejen de subir 2 grados centígrados a finales del presente siglo (hecho muy cuestionado por otros científicos).

Los países emergentes necesitan crecer, y más que tomar medidas arbitrarias de reducción de emisiones de gases contaminantes, lo que se requiere es de mayores inversiones que alienten el crecimiento económico para poder ir evolucionando hacia tecnologías más limpias y amigables para el medio ambiente, como sucede hoy con varias naciones desarrolladas.

Asimismo, sería deseable mejorar la definición de los derechos privados de propiedad sobre los recursos naturales de la tierra. Muchos ignorantes siguen creyendo que el capitalismo es un sistema “depredador del medio ambiente”. Al contrario, en donde hay verdadero capitalismo (ojo, verdadero, no de simulación y compadrazgo), los derechos privados de propiedad sobre lagunas, bosques y ríos, son muy sólidos, de ahí que la contaminación es muy reducida. Ejemplo, ¿Por qué los ríos de países como Inglaterra y Escocia presentan prácticamente cero contaminación? Respuesta sencilla, los ríos y lagunas de estas naciones son privados. Si alguien contamina es demandado automáticamente por los mismos particulares afectados.

¿Por qué los bosques de Canadá no son talados clandestinamente y al contrario, cada año crece la superficie forestal? Respuesta, hay propiedad privada, los particulares dueños de los propios recursos naturales son los más interesados en cuidarlos.

¿Por qué los ríos y lagunas así como bosques en México están fuertemente deteriorados? Respuesta, gracias al nefasto y socialista artículo 27 que dicta que los recursos naturales son propiedad de la nación (¿quién es la nación?, todos, y lo que de todos, probadísimo, es de nadie), y ello se traduce, en ausencia de derechos de propiedad (la propiedad privada es mínima dentro de todo el territorio nacional), que cualquiera pueda usufructuar con abuso, explotar clandestinamente (causar externalidades negativas) los recursos naturales y a su vez nadie está dispuesto a pagar por los daños a los mismos y menos en renovarlos para su conservación.

Mucho de lo que se puede hacer por el medio ambiente pasa por políticas públicas que por ejemplo, encarecen el precio de la gasolina (impuestos pigouvianos, lo que no es el caso de México por cierto), hacen costoso manejar en las zonas centrales de la ciudad (con ondas electromagnéticas se registran las placas de quien acude al centro), así como incentivar el uso de transporte público masivo como el metro (éstas políticas se siguen en muchos países europeos y sus resultados se traducen en menores emisiones de gases de efecto invernadero).

En el DF se ha incentivado el uso de la bicicleta. Mmm… no me queda claro si es positivo, por la educación vial de automovilistas y peatones.

Tomar medidas draconianas como las del protocolo de Kioto sólo daña a las naciones en especial a las emergentes. Que no se le olvide al Presidente que querer adoptar medidas ambientales de naciones desarrolladas es simplemente inviable, atenta contra el crecimiento económico.

Por lo pronto parece que no le entienden a éste tema y al del cambio climático.

• Calentamiento global • Derechos de propiedad • Ambientalistas

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