MARTES, 12 DE JUNIO DE 2012
La ficha criminal de López

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El punto sobre la i
“Trato de tomar los mejores elementos de la justicia social y de la libertad económica. Lo que exploro es la posibilidad de una tercera constelación, más alta que las otras dos, moralmente mejor. Libertad económica, sí; justicia social, sí.”
John Tomasi


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“Durante el sexenio transcurrido, AMLO no ha eliminado a los delincuentes de su entorno pero ha sumado a otros iguales o peores y nunca ha explicado de qué vive sin trabajar.”


Hace justo seis años El Economista de la ciudad de México publicó dos textos míos en los que enumeraba los antecedentes criminales de AMLO y sus secuaces, que me parece importante presentar ahora, sobre todo cuando salen algunos a apoyarlo aduciendo su probidad.

Ese es el caso del “intelectual” Sergio Aguayo quien cree encarnar en su persona a la “sociedad civil” y que acaba de escribir que votaría por López “por su biografía de honestidad.” En el sexenio transcurrido desde la publicación de mis textos, AMLO no ha eliminado a los delincuentes de su entorno pero ha sumado a otros iguales o peores y nunca ha explicado de qué vive sin trabajar.

Seguramente Aguayo cree que el intento de golpe de estado que trataron López y sus secuaces después de la elección de 2006, numerito que ya se preparan a repetir ahora, es un noble acto de honesta y civilizada protesta ciudadana y no una acción criminal de la mayor gravedad.

Todas las afirmaciones que hice en las piezas que reproduzco a continuación siguen siendo pertinentes y válidas hoy en día por lo que me parece oportuno presentarlas de nuevo a mis queridos lectores.

¿A ras del suelo? (publicado el 11 de junio de 2006)

López Obrador muestra de nuevo que su ambición de poder es un peligro para México al carecer de un programa de gobierno viable y al ofrecer un cambio de modelo económico que solo asegura la quiebra de las finanzas públicas y el regreso a la inflación, la fuga de capitales y la devaluación del peso.

Tan preocupante como lo que intenta hacer AMLO es cómo pretende hacerlo y con quien. Cuando nos informó en el debate de la semana pasada que él hacía una campaña “al ras del suelo” pocos entendieron que anunciaba el inicio de una auténtica guerra sucia y rastrera de mendacidad y calumnias.

Sin embargo, ¿por qué esperar otra cosa? López Obrador y sus cómplices son maleantes con distintas especialidades y nunca han reparado en utilizar el chantaje, la intimidación y el engaño para conseguir sus objetivos. Basta revisar la “carrera” del candidato perredista para comprobarlo una y otra vez.

Desde que AMLO se apoderó del PRD, la gente honesta de ese partido se ha ido marginado porque no tienen el menor respeto por el burdo programa del líder y mucho menos por quiénes forman su equipo cercano, a los que ha impuesto al frente del partido y la campaña.

La lista de truhanes que rodea a López Obrador y que hoy despacha en el PRD empieza, por supuesto, con él mismo, con expedientes abiertos por las justicia federal desde hace dos décadas por protestas violentas, chantaje, daños al patrimonio federal, despojo, desdeño de numerosas órdenes judiciales y el uso ilegal para fines políticos de información judicialmente reservada. Esto es lo que hizo para allegarse datos tributarios sobre el cuñado de Felipe Calderón.

Esta lista abreviada de los delitos de López Obrador acredita que la sanfazón y mansedumbre del gobierno ante la reiterada violación de la ley disfrazada de “reivindicación social,” ha dado impunidad a delincuentes que así justifican sus actos, y alentó el peligro que hoy se cierne sobre el país con esta gavilla de forajidos pretendiendo tomarlo por las buenas, si ganan, o violentamente si se “les despoja de su triunfo.”  Su impunidad ante la ley ha sido su pasaporte

Entre las tácticas adoptadas por AMLO y sus adictos, es la de calumniar pues al tirar lodo al adversario con “pruebas” o sin ellas, siempre algo queda. Así la emprendieron contra la familia del candidato del PAN y luego con algún imaginario hijo del (entonces) secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz.

Ésta última infamia se le ocurrió, seguramente entre vapores etílicos, a ese campeón de la prostitución política que es Porfirio Muñoz Ledo, que ha transitado sin pudor por todos los partidos y se ha acomodado con quien esté en el poder sin preocuparse de ideología o principios.

Parece ser que Muñoz Ledo estaba molesto porque fracasó en su intento de traer a México un auto de superlujo que excedía los límites que impone la ley aduanera, al amparo de la franquicia diplomática de su cargo de embajador en Bélgica. ¿Qué hacer al respecto? Arrojar lodo al secretario de Hacienda que se negó a violar la ley, siguiendo el ejemplo de su nuevo paladín López Obrador.

A continuación analizo con detenimiento la corte de los milagros integrada por la legión de delincuentes que acompaña a AMLO en su embestida por el poder, pero es de la mayor importancia que la ciudadanía se percate de las infamias y falsedades que usan sin escrúpulo los perredistas y de las graves implicaciones que tendría para el país que se salieran con las suya y llegaran al poder.

Sin duda, López Obrador opera, como nos dijo, al ras del suelo entre la basura y la suciedad.  

Los Delincuentes al Poder (publicado 12 de junio de 2006)

Discutí en mi Aquelarre Económico de ayer de qué manera AMLO fue escalando posiciones políticas mediante una sistemática violación de las leyes y cómo fue tejiendo una red de cómplices en diversas especialidades del crimen hasta conformar una poderosa corporación delincuencial.

Si bien este grupo no entiende de economía, el principio de especialización del trabajo lo aplica al pie de la letra en su organización, como lo muestra la amplia y fascinante investigación revelada por El Economista ayer mismo, en la que se relata quién está a cargo de qué fase del proceso delictivo.

El inventario de bandidos que acompañan a López Obrador en su embestida por el poder es interminable. La reputación y acciones de la pareja Dolores Padierna-René Bejarano (el Señor de las Ligas) los ubica ya en el salón de la fama del bajo mundo por su eficiente manejo de giros negros y bandas de forajidos, como taxistas pirata e invasores profesionales de predios.

El otro dúo dinámico, Carlos Imaz-Claudia Sheinbaum, quizá sea la pieza clave para encontrar los recursos ilegales de mayor magnitud para la campaña de AMLO. Ello explicaría por qué Sheinbaum, encargada del medio ambiente en el gobierno de López en el DF, manejó todas las obras grandes del sexenio y la información correspondiente se mantiene “reservada” por 15 años.

El caso de la familia Batres también es notorio. El presidente del PRD en el DF, Martí Batres ha mostrado su completa falta de escrúpulos pues lo mismo invade instalaciones del Congreso que toma por asalto el Instituto Federal Electoral. Su hermana Lenia, a cargo de la regulación del transporte citadino, controla también giros negros, de acuerdo con la investigación El Economista.

El “procurador” de justicia Bernardo Bátiz (quien López hoy promete colocar en la PGR), quien alguna vez fue un abogado respetado, encubre los delitos de perredistas y encarcela a sus enemigos al tiempo acusa a las víctimas de las fechorías de su autoría, como en los casos de Carlos Ahumada y su familia.

En clara violación de la ley, Bátiz le ha allegado a AMLO documentos reservados por formar parte de investigaciones judiciales en curso, para que los utilice políticamente, como el expediente que hizo público de la investigación sobre lavado de dinero del Tesoro de EU contra su secretario de finanzas Gustavo Ponce.

En el colmo del cinismo, AMLO tiene como lugartenientes a gente que fue muy cercana a su archienemigo Carlos Salinas como Manuel Camacho quien operó, del brazo de Manuel Bartlett flamante neoperredista, la “caída del sistema” que ennegreció la elección de 1988.

Pensemos por un instante que esta corporación delincuencial dirigida por López Obrador se hace del poder en México. ¿Se imagina, querido lector, las posibilidades de extorsión y los niveles de corrupción que pueden ejercer con todos los instrumentos que tiene a su disposición el gobierno federal?

Las empresas privadas que se negaran a cooperar podrían ser objeto de chantaje por la autoridad tributaria, como lo pretenden hacer ahora con las calumnias que le han endilgado al cuñado de Felipe Calderón Diego Zavala. La fabricación y “siembra” de evidencias criminales, como las que se inventa AMLO cada vez que ve un compló en su contra, como instrumento de procuración de justicia.

La actitud de perdonavidas de López Obrador (“se pueden quedar a vivir en México”) contra algunos empresarios que le disgustan, como política de Estado para persuadir y controlar las decisiones empresariales. Los caprichos del caudillo en lugar de la aplicación estricta y puntual de la ley. ¡Qué horror!

• Totalitarismo • PRD • Elecciones México 2012

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