Reflexiones libertarias
Oct 17, 2012
Ricardo Valenzuela

Que treinta años son nada (II)

Con la influencia y el contagio de su pequeño hijo Hong Kong y su interminable lista de empresarios millonarios, en estos momentos China navega con fuertes vientos a favor hacia la consolidación de su prosperidad.

El mundo occidental se resiste a seguir colgando a China la etiqueta de comunista. Es obvio que ya no es el mismo país que tanto sufrió bajo el cruel puño de Mao. Los estándares de vida de su población se han transformado de forma indescriptible. Los ingresos de su gente se han incrementado aun en las zonas más pobres. En las zonas privilegiadas de la nación, el estilo de vida de sus habitantes podría ser la envidia de muchos países occidentales y ellos, disfrutan de los lujos de primer mundo como comunicación vía satélite, el Internet, los mejores centros comerciales con productos de todo el mundo.

La manufactura en América Latina sufre al no encontrar el camino competitivo de la productividad. China se convierte en una pesadilla para industriales mexicanos, pero una bendición para los agricultores argentinos y brasileños productores de soya y otros commodities, y también una bonanza para las compañías mineras de toda la región. Mano de obra barata y acceso a los mercados con su nueva membrecía en la OMC, permite a China dominar estos mercados en sectores de bajo valor agregado como juguetes, zapatos y textiles. Al mismo tiempo, el insaciable apetito de Bejín por minerales como acero, cobre y productos agrícolas como soya y fríjol, devora la producción del continente y presiona los precios a la alza.

Ante esta “problemática” los industriales del mundo ya han encontrado su nuevo maleante; China. Durante los años 80 el villano en turno era Japón armado con su mercantilismo. Y es aquí donde surge la delicadeza del problema. Este ancestral país de 1,300 millones de habitantes, ha transitado una ruta admirable hacia el capitalismo democrático en sólo 30 años, y los siguientes 10 serán neurálgicos. Si China continúa sobre la vereda de la libertad, el mundo será un lugar mucho más rico y más pacifico—pero si recula hacia el Maoísmo, tenderemos otra Corea del Norte pero rica, y con 1,300 millones de fieros soldados.

De acuerdo a estimaciones de Goldman Sachs, uno de los Bancos de Inversión más prestigiados del mundo; el PIB de China habrá superado el de EU en los siguientes 20 años. En estos momentos ya desplazó a Japón como el tercer exportador del planeta y la segunda economía del mundo con un PIB que supera los $6 Trillones de dólares. Durante los últimos 12 meses los EU presentaron un déficit de su comercio bilateral con China, de $300,000 millones de dólares. También porta el titulo del país con las reservas internacionales más grandes del mundo. Sin embargo, China se ha convertido también en un gran mercado para las naciones asiáticas. Sus importaciones durante los últimos 10 meses, se han incrementado en un 50%

El surgimiento de esta revolución económica es el producto de su pragmático líder Den Xiao Ping, quien definía su estilo con su famoso dicho: “No importa si el gato es blanco o negro, lo importante es que sea buen cazador de ratones.” Este gigantesco país en su momento contó también con la participación de un excelente Zar económico; Zhu Rongji, quien fuera el responsable de plasmar e implementar la visión de su mentor. Se le llegó a identificar como el Gorbachev de China, pero la gran diferencia es que Gorbachev nunca entendió de economía, ciencia que Rongji conocía y maneja con gran habilidad.

El sucesor de Den Xiao Ping sería un oscuro burócrata de nombre Jiang Zemin, pero sorprendería al mundo entero cuando en visita a los EU en una entrevista de TV, en perfecto inglés recitara de memoria los discursos más importantes de Jefferson. Habiendo sido alcalde de Shanghai, tuvo boleto de primera fila para ver los efectos de los mercados libres en acción, y luego proceder con el plan de reformas. En los últimos 11 años la economía China arroja un crecimiento de 9%, y la ciudad de Shangai, de 12%. Este año del 2012 el crecimiento general del PIB se estima en un 11%. En 1979 el comercio internacional de China representaba solo el 10% de su PIB, pero a finales de los 90s, ya alcanzaba casi el 40%.

Pero; ¿dónde está el capital intelectual que esa clase de expansión requiere? El país produce cerca de un millón de científicos e ingenieros cada año; cuatro veces más que los EU. El próximo año por primera vez en su historia y como buen capitalista, deberá producir déficit en su balanza comercial. ¿Hay problemas en China? Por supuesto: No se respetan los derechos de propiedad intelectual; no existe un mercado de capitales; fuera de Shangai, los derechos de propiedad son confusos; las libertades civiles son aún muy limitadas.

Pero en economía pragmatismo es el camino a seguir. China no ha siquiera intentado el mercantilismo de Japón, y de forma agresiva ha abierto las puertas a la inversión internacional. En 2002 la inversión extranjera en Japón se situaba en $60,000 millones de dólares, mientras que en China alcanzaba $550.000 millones. Aun cuando el superávit de su comercio con EU es importante, el intercambio total no está lejos de lograr su balance. Sin embargo, los gritones de siempre culpan ya la subvaluación la moneda china y el Secretario del Tesoro cabalga la región exigiendo una reevaluación, mientras que un grupo de senadores preparan legislación para imponer tarifas de casi 30% a los productos chinos, ladrando peligrosamente al árbol equivocado.

El economista de los pobres Hernando de Soto, enfatiza la necesidad de China de asegurar el que su prosperidad sea a largo plazo. En América Latina, afirma de Soto, hemos tenido salida de caballo fino, pero sólo para correr así los primeros metros. El Continente era más rico hace 70 años. Lo que separa a las estrellas fugaces de las “permanentes,” es la democratización de la propiedad de activos con su respectivo respaldo de títulos legales. China ha iniciado ya la expansión del experimento Shangai a todo su territorio en una explosión de pequeños capitalistas. Hace sólo unas semanas anunció sus planes de llevar el concepto de zonas libres--que tan exitosamente ha estructurado en sus costas—al interior del país, y a una región de más de 600 millones de habitantes.

Los chinos históricamente han sido una raza de grandes emprendedores. Con la influencia y el contagio de su pequeño hijo Hong Kong y su interminable lista de empresarios millonarios, en estos momentos el país navega con fuertes vientos a favor hacia la consolidación de su prosperidad. En la costa del Pacífico de China el experimento de Hong Kong ha sido repetido 17 veces creando un modelo de Ciudades Libres, pero lo que ellos visualizan como el modelo para el resto del país, es Guangdon en la provincia de Cantón, que han convertido en un paraíso de libertad y prosperidad extrema—y si esa es la ruta que seguirán a largo plazo, para finales del siglo, China habrá arropado todo su territorio en una gigante zona libre para identificarse como el futuro del mundo.

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