MIÉRCOLES, 24 DE ABRIL DE 2013
Reforma fiscal y progreso económico (VI)

El PIB en todo 2019 se contrajo -0.1%. Dado que la política económica de este gobierno no cambiará, ¿cuál es su pronóstico para 2020?
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Entre 0% y 1%
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El punto sobre la i
“Por mucho que nos duela a los liberales, ninguna Constitución es garantía de la libertad.”
Carlos Rodríguez Braun


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“Me pongo del lado de Videgaray y acepto su propuesta: que pague más impuestos el que genere más ingreso. Pero con el IUV.”


He venido afirmando que el objetivo de la reforma fiscal no debe ser, como lo propone Luis Videgaray, que pague más impuestos el que genere más ingreso, sino elevar la competitividad de la economía, teniendo en mente la siguiente relación: a más impuestos, menor competitividad; a menor competitividad, menos inversiones directas; a menos inversiones directas, menor progreso económico, creyendo (y no creo estar equivocado), que la pretensión de Videgaray de que pague más impuestos el que genere más ingreso (lo cual, dicho sea de paso, ya se da) supone cobrar impuestos con mayor progresividad, de tal manera que a mayor ingreso mayor porcentaje (lo cual, no hay que olvidarlo, ya se da), lo cual, pese a lo que a primera vista pudiera pensarse, resultaría más injusto de lo que ya lo es y, desde el punto de vista de recaudación, menos eficaz.

Me pongo del lado de Videgaray y acepto su propuesta: que pague más impuestos el que genere más ingreso, ¡señalando que eso es lo que se logra con el Impuesto Único a las Ventas, el IUV! Lo explico.

Supongamos tres agentes económicos A, B y C. A genera tres mil pesos de ingreso, y lo gasta todo; B genera dos mil pesos, y también lo gasta todo; C genera mil pesos, y también lo gasta todo. Supongamos un impuesto a las ventas del 10 por ciento. ¿Cuánto paga de impuestos A? Trescientos pesos. ¿Y B? Doscientos. ¿Y C? Cien. ¿Se cumple aquello de que pague más el que más ingreso genere, y en este caso el que más gaste? Sí, claro: A, que genera más ingreso que B y C, paga más impuestos que B y C, y B, que genera más ingreso que C, paga más impuestos que C. Pero además hay que tomar en cuenta lo siguiente: A gasta 1.5 veces más que B y, peso sobre peso, paga 1.5 veces más impuestos que B; A gasta tres veces más que C y, peso sobre peso, paga tres veces más impuestos que C; B gasta dos veces más que C y, peso sobre peso, paga dos veces más impuestos que C. ¿Qué tenemos? Uno: quien gasta más paga más. Dos: quien gasta más paga, con proporcionalidad exacta, más. Con la misma tasa de impuesto, 10 por ciento, quien gasta más paga, con proporcionalidad exacta, más. Es lo justo.

Por lo general se acepta que el cobro de impuestos debe ser equitativo (que todos paguen lo mismo) y proporcional (que quien pueda más pague más), proporcionalidad y equidad que parecen objetivos incompatibles, sin serlo siempre y cuando se tenga claro que la equidad debe estar en la tasa (el mismo porcentaje para todos), lo cual dará como resultado la proporcionalidad exacta (peso sobre peso paga más el que puede más), tal y como sería el caso (lo acabamos de ver) con el Impuesto Único a las Ventas, el IUV.

¿Qué sucede si, consecuencia de la mentalidad socialista, se introduce una tasa progresiva: a mayor compra mayor porcentaje?

Continuará.

• Reforma fiscal • Serie: Reforma fiscal y progreso económico

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