LUNES, 13 DE MAYO DE 2013
Reforma fiscal y progreso económico (XIV)

¿Usted cree que la economía mexicana entrará en recesión en los próximos meses?
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“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Arturo Damm







“Cuatro son las principales diferencias entre el Impuesto al Valor Agregado, el IVA, y el Impuesto Único a las Ventas, el IUV...”


Cuatro son las principales diferencias entre el Impuesto al Valor Agregado, el IVA, y el Impuesto Único a las Ventas, el IUV.

La primera diferencia es que con el IVA, salvo en el caso del consumidor final, todo agente económico, con la condición de que al vender lo cobre, puede recuperar el IVA que pagó cuando compró. Con el IVA sólo pagan el impuesto los consumidores finales, únicos que no pueden recuperarlo ya que, por serlo, no venden algo a alguien más. Con el IUV todos los compradores, no sólo los consumidores finales, pagan el impuesto, y esa es la razón por la cual (en el ejemplo que he venido utilizando, considerando siempre la misma tasa del 10%, y los mismos montos vendidos y comprados por todos los involucrados) la recaudación es mayor: $25 pesos en el caso del IVA, $70 en el caso del IUV.

La segunda diferencia, al menos en el sistema tributario mexicano, es que el IVA es uno de los 15 impuestos distintos que hoy cobra el Gobierno Federal (considerando por separado cada uno de los impuestos especiales sobre producción y servicios), mientras que IUV es el impuesto UNICO a las ventas, lo cual quiere decir que sería el único impuesto que se cobraría y, por lo tanto, el único tributo que se pagaría, por lo que, pese a ser un impuesto en cascada, con el mismo los contribuyentes terminarían tributando menos de lo que tributan con los mentados 15 impuestos que, obviamente, no todos pagamos. Por ejemplo: quienes no fumamos no pagamos el impuesto especial sobre producción y servicios que se cobra en la venta de tabacos labrados (cigarros y puros; tabacos cernidos y picados; de hebra y de mascar; rapé).

Si se sustituyera el engendro tributario que hoy padecemos por el IUV, pese a ser un impuesto en cascada, el resultado sería, para quienes tributan como las leyes mandan, un pago de impuestos menor que el actual. Usted lector, que además es contribuyente, y que lo puede ser, en algunas ocasiones como persona física, y en otras como persona moral, ¿qué sistema prefiere: el actual, con 15 impuestos distintos a nivel Federal, o el IUV, el impuesto UNICO a las ventas? Antes de responder haga (aunque sea a ojo de buen cubero) cuentas.

La tercera diferencia es que el IVA es un impuesto que, a final de cuentas, grava a un determinado grupo de agentes económicos: el del consumidor final, por lo que se grava la compra de bienes y servicios de consumo final, mientras que el IUV es un tributo que, por principio de cuentas, grava una determinada actividad económica: la compra-venta de bienes y servicios, independientemente de que sean factores de la producción o bienes y servicios de consumo final.

La cuarta diferencia es que el cálculo del IUV es más fácil que el del IVA: en el primer caso nada más hay que calcular un porcentaje; en el segundo, además, hay que restar. Esta última diferencia, como se verá, es importante.

Continuará.

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