VIERNES, 14 DE JUNIO DE 2013
La ocurrencia de la OCDE

¿Considera usted que, en caso de logar su registro, “México Libre” es una alternativa viable para tener una oposición fuerte?
No
No sé



El punto sobre la i
“Por mucho que nos duela a los liberales, ninguna Constitución es garantía de la libertad.”
Carlos Rodríguez Braun


Más artículos...
Manuel Suárez Mier
• El misterio chileno

Arturo Damm
• Capitalismo de compadres (II)

Asael Polo Hernández
• ¿Liquidar o estabilizar?

Arturo Damm
• Capitalismo de compadres (I)

Ricardo Valenzuela
• Mexicanos, ustedes no merecen ser libres

Arturo Damm
• Capitalismos

Isaac Katz
• Viejos pobres (I)


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Arturo Damm







“El principal problema fiscal en México no se encuentra en el frente tributario, sino en el presupuestario, y consiste en que el gobierno gasta en cosas que no debe gastar.”


Hace un par de días, Grace Pérez-Navarro, Directora Adjunta de Impuestos de la OCDE, afirmó que, dada la baja recaudación de impuestos en México, y ante la expectativa de una propuesta de reforma fiscal de parte del Ejecutivo, "no van a poder (los recaudadores) solucionar el problema (de la baja recaudación) con un sólo impuesto (es decir: poniendo atención un uno solo de los muchos impuestos que ya se cobran a nivel Federal), así que van a tener que establecer unos impuestos más altos de los que ya tienen y, a lo mejor, unos impuestos nuevos", todo lo cual muestra, para empezar, la ligereza con la que los burócratas (porque eso, burócrata, es Pérez-Navarro), hablan de cobrar más impuestos, es decir, de meter, más de lo que ya la meten, la mano en el bolsillo de los contribuyentes, obligándolos a entregarle al recaudador una mayor parte del producto de su trabajo, lo cual, si dicho dinero no se usa, con honestidad y eficacia, para financiar las legítimas tareas del gobierno, que tienen como común denominador no ser redistributivas, hace que el cobro de impuestos degenere, tal y como lo ha hecho en México, en un robo con todas las de la ley.

Debe de quedar muy claro: el principal problema fiscal en México no se encuentra en el frente tributario, sino en el presupuestario, y consiste en que el gobierno gasta en cosas que no debe gastar (siendo, por ejemplo, desde el mecenas de las artes -CONACULTA- hasta el promotor del deporte -CONADE-), razón por la cual de entrada gasta más de lo que debe, sin pasar por alto que en muchos casos, ¿la mayoría?, gasta de mala manera (por ejemplo: subsidiando la oferta en vez de la demanda, tal y como sucede, buen ejemplo, en el caso de la educación).

Para verificar las dos primeras afirmaciones -el gobierno gasta en lo que no debe, razón por la que gasta de más- basta revisar el Presupuesto de Egresos de la Federación y preguntarse cuántas de esas partidas de gasto tienen que ver con las legítimas tareas del gobierno que son: garantizar la seguridad contra la delincuencia; impartir justicia; ofrecer los bienes y servicios públicos, que realmente sean públicos, y que verdaderamente deban ofrecerse (por ejemplo: drenaje y alumbrado); ordenar la convivencia en los espacios públicos (por ejemplo: poner semáforos y parquímetros), legítimas tareas del gobierno que tienen el siguiente común denominador: no son redistributivas, es decir, el gobierno no le quita a A, lo que es de A, para darle a B, lo que no es de B, quita y da que es la esencia del llamado gasto social, en supuesto beneficio de los pobres (y no tan pobres).

Para verificar la última afirmación -el gobierno gasta de mala manera- basta comparar los propósitos con los resultados (por ejemplo: combate a la pobreza; hoy poco más del 50 por ciento de la población sobrevive en la pobreza). 

Lo dicho por Pérez-Navarro es una ocurrencia, como demostraré en la siguiente entrega.

Continuará.

• Reforma fiscal • Problemas económicos de México • Política fiscal • Impuestos

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus