VIERNES, 31 DE ENERO DE 2014
Romo: botón de muestra

¿Usted considera que las acciones del actual gobierno concuerdan con sus propuestas de política industrial?
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El punto sobre la i
“El dinero en efectivo es una garantía de libertad individual, por su eficiencia, versatilidad, irrastreabilidad y anonimato.”
Víctor H. Becerra


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“¿Realmente mandamos los ciudadanos? Tratándose de las legítimas tareas del gobierno, ¿los gobernados mandamos? Suponiendo que así fuera, ¿deberíamos mandar? Un buen gobernante, ¿debe esperar el mandato del gobernado para llevar a cabo sus legítimas tareas, que son garantizar la seguridad contra la delincuencia y, de fallar, impartir justicia?”


En este Pesos y Contrapesos no voy a tratar el tema de si se justifica, o no, que se usen recursos obtenidos por medio de la coacción impositiva para la promoción personal de políticos (una cosa es tener que presentar un informe y otra llenar la Ciudad con la imagen del informante), sino de los mensajes que algunos políticos mandan a través de sus promocionales, y tomo como botón de muestra los promocionales de Víctor Hugo Romo Guerra, el jefe delegacional de la Miguel Hidalgo, uno de los cuales dice así: “Tú pagas, tú mandas”, afirmación hecha a partir de la creencia, expresada por Twitter por el mismo Romo, de que el gobernado es el patrón y el gobernante el empleado, todo lo cual suena muy bonito, pero no es verdad y, bien pensadas las cosas, ¡no debe ser verdad!, sobre todo si entendemos correctamente cuál es la tarea esencial del gobierno, que no es otra más que garantizar la seguridad contra la delincuencia y, de fallar, impartir justicia.

Tú pagas. ¿Quién es el que paga? Obviamente el contribuyente, momento de distinguir entre pagar voluntariamente y pagar por obligación. Pongo mi caso: yo no pago impuestos, a mí me los cobran, ¡algo muy distinto! El gobernante sincero no debe decirle al contribuyente “Tú pagas” sino “Yo te obligo a pagar” y, consecuencia de esa coacción (violencia que se ejerce para obligar a alguien a realizar una acción), y de la amenaza que conlleva (dejar claro que, si no se cumple, se aplicará un castigo: recargos, multas, cárcel, etc.), entonces pago, momento de insistir en la distinción entre pagar voluntariamente y pagar por obligación, tal y como sucede con el pago de impuestos.

Tú mandas. ¿Realmente mandamos los ciudadanos? Tratándose de las legítimas tareas del gobierno, ¿los gobernados mandamos? Suponiendo que así fuera, ¿deberíamos mandar? Un buen gobernante, ¿debe esperar el mandato del gobernado para llevar a cabo sus legítimas tareas, que son garantizar la seguridad contra la delincuencia y, de fallar, impartir justicia? Y con relación a todas las otras tareas que realizan los gobiernos, que suponen desde preservamos de todos los males (gobiernos ángel de la guarda) hasta concedernos todos los bienes (gobiernos hada madrina), ¿realmente mandamos los gobernados? Del total del presupuesto del gobierno de la delegación Miguel Hidalgo, ¿qué porcentaje es asignado según lo mandado por los habitantes de la misma? Y ese mandato, de existir, ¿quién y cómo lo emitió?

Tú pagas, tú mandas. Eso, que el que paga manda, es lo que sucede naturalmente en el mercado, relación de intercambio por la cual el vendedor debe satisfacer al comprador, quien frente a aquel tiene la libertad de decidir, libertad que es la que le otorga el poder que sobre aquel ejerce, tipo de relación que es la propia entre vendedor y comprador, pero ni remotamente la que se da entre gobernante y gobernado, y pensar lo contrario supone estar equivocado, y decir lo contrario supone mentir. En el caso de Romo, ¿de qué se trata?

• Populismo • Política mexicana • Propaganda oficial

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