VIERNES, 21 DE FEBRERO DE 2014
TLC y crecimiento

¿Usted cree que la economía mexicana entrará en recesión en los próximos meses?
No
No sé



“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Arturo Damm







“El que el TLC, con los buenos resultados que se han obtenido en materia de comercio exterior, no haya contribuido a una mayor crecimiento del PIB es muestra del poder de las fuerzas anticrecimiento que operan en el país, y la pregunta es si las reformas estructurales que ya están en marcha lograrán, en el peor de los casos, debilitarlas o, en el mejor de ellos, eliminarlas. ¿Lo conseguirán?”


Cumplidos veinte años del TLC hay quienes lo cuestionan porque, dicen, el mismo no contribuyó a un mayor crecimiento del Producto Interno Bruto, el PIB, que no es otra cosa más que la producción de bienes y servicios, de cuyo mayor crecimiento depende una menor escasez y, por lo tanto, un mayor bienestar. Esta crítica, ¿es correcta? Vamos a los números.

Durante el sexenio de Salinas de Gortari (1988 – 1994), antes del TLC, el crecimiento promedio anual del PIB fue 3.9 por ciento. A lo largo del gobierno de Zedillo (1994- 2000), después del TLC, el PIB creció, en promedio anual, 3.4 por ciento, menos que en el sexenio anterior (consecuencia de error de diciembre de 94 y del efecto tequila del 95). ¿Cuánto creció, en promedio anual, el PIB durante los sexenios de Fox y Calderón? 2.2 y 2.1 por ciento, respectivamente (consecuencia, en el segundo, de la recesión del 2009). Efectivamente, el TLC no contribuyó a un mayor crecimiento del PIB, momento de preguntar si contribuyó a evitar un menor crecimiento del mismo.

Para responder analicemos lo que pasó, a partir del TLC, con el comercio entre mexicanos y estadounidenses. Según datos de la Secretaría de Economía, en 1993, antes del TLC, las exportaciones de productos mexicanos hacia los mercados estadounidenses sumaron 42.9 miles millones de dólares, y las importaciones de mercancías estadounidenses hacia los mercados mexicanos alcanzaron 45.2 miles de millones. El resultado de la balanza comercial mexicana ese año fue un déficit de 2.4 miles de millones de dólares: compramos (importamos) más de lo que vendimos (exportamos). En 2013 (con datos hasta el mes de noviembre) las exportaciones desde México hacia Estados Unidos sumaron 299.5 miles de millones de dólares, al tiempo que las importaciones desde los Estados Unidos hacia México sumaron 187.2 miles de millones. El resultado de la balanza comercial de México fue un superávit de 112.3 miles de millones de dólares: vendimos (exportamos) más de lo que compramos (importamos), superávit comercial con Estados Unidos que ha sido la regla, ininterrumpida, de 1995 a 2013.

Sin ese creciente comercio exterior, de entrada por el lado de las exportaciones, a cambio de las cuales adquirimos los dólares para poder importar lo que necesitamos (no lo olvidemos: el fin del comercio exterior son las importaciones, y las exportaciones son sólo el medio), ¿la producción de bienes y servicios en México hubiera sido igual, mayor o menor? Obviamente menor, lo cual quiere decir que, si bien es cierto que el TLC no ha contribuido a un mayor crecimiento del PIB, sí ha evitado un menor crecimiento del mismo.

El que el TLC, con los buenos resultados que se han obtenido en materia de comercio exterior, no haya contribuido a una mayor crecimiento del PIB es muestra del poder de las fuerzas anticrecimiento que operan en el país, y la pregunta es si las reformas estructurales que ya están en marcha lograrán, en el peor de los casos, debilitarlas o, en el mejor de ellos, eliminarlas. ¿Lo conseguirán?

• Reformas estructurales • Problemas económicos de México

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus