Pesos y contrapesos
Mar 24, 2014
Arturo Damm

Deuda gubernamental, ¿nos alcanzará el destino?

¿Cuál es la tendencia de la deuda total del Sector Público Federal? ¿Al desendeudamiento? Y si no lo es, ¿en cuánto tiempo nos alcanzará el destino?

En los dos últimos Pesos y Contrapesos comenté en torno a la deuda que, por mil millones de libras esterlinas, contrajo el Gobierno Federal, ¡a plazo de cien años!, y aproveché la ocasión para criticar, ¡una vez más!, el endeudamiento gubernamental, mismo que se justifica, únicamente, si los recursos prestados se invierten de manera productiva, es decir, para producir bienes y servicios por los que los consumidores estén dispuestos a pagar un precio, lo cual le permita al oferente generar un ingreso, con parte del cual ir liquidando los pasivos. ¿Cuánto de la deuda gubernamental se invierte de esa manera (sin olvidar que llevar a cabo inversiones productivas es la tarea propia del empresario, no del gobernante)?

Más allá de lo dicho en los dos Pesos y Contrapesos dedicados al tema del nuevo Bono Global, vale la pena analizar, aunque sea brevemente, la evolución de la deuda total (interna –contraída en pesos– más externa –contraída en dólares o alguna otra divisa–) del Sector Público Federal, y que cada quien saque sus conclusiones. Estos son los números.

En 2000, al final del sexenio de Zedillo, la deuda total del Sector Público Federal[1] sumó 1,346,358 millones de pesos, que equivalieron al 113.3 por ciento de los ingresos de la Federación. En 2006, al término del gobierno de Fox, dicha deuda sumó 1,988,125 millones de pesos, equivalentes al 105.7 por ciento de los ingresos de la Federación, reducción que apuntaba en la dirección correcta. En 2012, al final de la administración de Calderón la deuda total del Sector Público Federal sumó, ¡y la cifra es correcta!, 5,351,566 millones de pesos (¿quiénes fueron los secretarios de Hacienda que propusieron, y quiénes los legisladores que aprobaron, ese incremento del 169.2 por ciento en términos nominales, y del 140.7 por ciento en términos reales, de la deuda?), que equivalieron, al  144.4 por ciento de los ingresos de la Federación, incremento que apuntó en la dirección equivocada.

Entre 2000 y 2012 la deuda total del Sector Público Federal pasó del 113.3 por ciento de los ingresos de la Federación, a 144.4 puntos porcentuales, un aumento del 27.4 por ciento, teniendo en cuenta que la manera correcta de analizar la evolución de la deuda es en términos de los ingresos de la Federación, ¡no del PIB, es decir, no del ingreso generado por todos!

¿Qué pasó durante el primer año de la administración de Peña Nieto? La deuda total del Sector Público Federal pasó de 5,351,566 a 5,998,753 millones de pesos, un aumento nominal del 12.1 por ciento, y del 8.2 por ciento en términos reales, 5,998,753 millones de pesos que equivalieron al 151.6 por ciento de los ingresos de la Federación. Un año antes, en 2012, esa equivalencia fue del 144.4 por ciento, lo cual dio como resultado un incremento del 9.5 por ciento.

¿Cuál es la tendencia de la deuda total del Sector Público Federal? ¿Al desendeudamiento? Y si no lo es, ¿en cuánto tiempo nos alcanzará el destino?


[1] Convertida la deuda externa a pesos.


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