MIÉRCOLES, 6 DE AGOSTO DE 2014
La propuesta salarial del PAN: los números (I)

¿Considera usted que, en caso de logar su registro, “México Libre” es una alternativa viable para tener una oposición fuerte?
No
No sé



El punto sobre la i
“Por mucho que nos duela a los liberales, ninguna Constitución es garantía de la libertad.”
Carlos Rodríguez Braun


Más artículos...
Isaac Katz
• Viejos pobres (I)

Arturo Damm
• Contubernio entre poderes

Víctor Hugo Becerra
• México: País de esclavos

Arturo Damm
• Los dos poderes

Manuel Suárez Mier
• Hacia la elección de 2020 en EU

Arturo Damm
• Empresarios

Asael Hernández
• ¿Cómo invierten los empresarios en épocas de bonanza económica y en épocas de crisis?


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Arturo Damm







“¿Por qué no se decreta un mayor salario mínimo, como lo pretende el PAN?”


Leemos, en el artículo 123 constitucional, que el salario mínimo (que cuando realmente es tal implica una remuneración fijada arbitrariamente –en función de alguna buena intención, pero nada más– por arriba del salario de mercado, aquel que resulta de la negociación voluntaria entre patrón y trabajador, sin la intervención de un tercero a favor de alguna de las partes contratantes) “deberá ser suficiente para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los hijos”, lo cual supone fijar ese salario mínimo en función de las necesidades del trabajador y sus familiares, lo cual, si así fuera, terminaría con la pobreza, definida como la incapacidad para satisfacer totalmente, por lo menos, las necesidades básicas, sobre todo en el ámbito material (alimentación, atención médica y educación; vestido y calzado; vivienda y transporte), cimiento del bienestar general.

En México el salario mínimo es, en la zona A, de 67.29 pesos diarios y, en la zona B, de 63.77. El promedio nacional es de 65.58 pesos, por jornada laboral, salario mínimo que, obviamente, no alcanza para que el trabajador y su familia satisfagan correctamente sus necesidades en el orden material, social y cultural, y mucho menos para que provea la educación que, dicho sea de paso, y allí está el artículo tercero constitucional, el Estado tiene la obligación de proveer. (¿No hay contradicción entre lo que afirma, con relación a la educación, el tercero constitucional y lo que se señala en el 123?).

En México, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, el CONEVAL, en 2012, último año para el que tenemos información, el 45.5 por ciento de la población sobrevivía en la pobreza, y una (que no la única) de las causas se encuentra en el salario mínimo, que percibe, según los datos del INEGI, el 15.1 por ciento de la población ocupada, equivalente, más o menos, a 7 millones 400 mil personas. El salario mínimo promedio mensual es de 2 mil 000.19 pesos: 2 mil 052.35, zona A; 1 mil 944.99, zona B. El precio de la Canasta Alimentaria Básica, por persona al mes, que define la línea de bienestar mínimo, fue, en junio pasado, de 1 mil 036.08 pesos: 851.87 en las zonas rurales y 1 mil 220.29 en las urbanas.

Haga usted las cuentas y calcule para cuánto alcanza el salario mínimo, mismo que no cumple con lo que, según la Constitución, debería cumplir: la correcta satisfacción de las necesidades del trabajador y sus familiares, en los ámbitos material, social y cultural. Así las cosas, ¿por qué no se decreta un mayor salario mínimo, como lo pretende el PAN?

Continuará.

• PAN • Salario mínimo

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus