Ideas al vuelo
Abr 18, 2006
Ricardo Medina

¿Democracia o "consejo tutelar para menores"?

Desde luego parece ficción, pero ¿acaso no hay ilustres políticos y hasta periodistas que desearían que esto se realizara?

Frustrado el intento de crear un “consejo de sabios” que vigilase el contenido de los medios de comunicación electrónica, el partido de los conservadores mexicanos –cuya organización insignia es, por ahora, la “Alianza por el bien de todos”-, desearía ahora hacer del Instituto Federal Electoral una entidad censora de la propaganda política que “tutele” la libertad de expresión de ciudadanos y partidos, de acuerdo a las normas de corrección política dictadas por algún Supremo Consejo Conservador.

 

Los supuestos y normas en los que se basa este nuevo intento de restauración del autoritarismo son los siguientes:

 

            “Uno. Las débiles mentes de los mexicanos, susceptibles de sucumbir ante cualquier manipulación emocional –si no, véase el éxito de algunos deleznables programas de la televisión-, deben ser protegidas por el Estado”.

 

            “Dos. La precaria capacidad de discernimiento que ostentan los ciudadanos aconseja –para algunos, incluso, hace imperativo- que se prohíban todas las expresiones paródicas de la realidad en los medios de comunicación, como son las escenificaciones que pretenden imitar –exagerándolas- la personalidad, los discursos, los actos y los gestos de personajes políticos, ya que se ha comprobado que tales representaciones falsamente humorísticas exponen al ridículo, a la befa y hasta al escarnio a los mismos personajes de cuya reputación inatacable debe ser garante el Estado”.

 

            “Tres. En nombre del ‘bien de todos’ y en prevención de terribles males futuros, deben prohibirse también las comparaciones odiosas, las transposiciones literarias, las metáforas, las hipérboles y, en general, toda figura retórica que pudiese denigrar o ridiculizar a personajes que el Supremo Consejo Conservador ha decretado como inatacables e indestructibles”.

 

            “Cuatro. El Supremo Consejo Conservador publicará a la brevedad la lista de los personajes catalogados por el propio Consejo como ‘glorias nacionales’ que pertenecerán automáticamente por ese hecho a la nómina de Intelectuales y Artistas Públicamente Titulados (IAPT) que jamás podrán ser criticados y cuyos actos y dichos serán siempre y en todo lugar inobjetables, venerados con emoción; de preferencia, hasta las lágrimas. Cualquier expresión acerca de estos IAPT que semeje burla, ironía, sarcasmo, duda o prevención será censurada de inmediato y quienes hayan tenido la osadía de expresarla serán objeto de sanción y se les privará, por el bien de todos, de la llamada libertad de expresión a la vista del abuso que han hecho de esa gracia concedida por el Estado”.

 

            “Cinco. Los estudios de opinión, sondeos y encuestas que se realicen de ahora en adelante deberán contar, previa a su difusión pública, con el visto bueno del Supremo Consejo Conservador que verificará que los resultados se ajusten a las previsiones y providencias que ha hecho el mismo Consejo acerca de cuál debe ser el desenlace final de los procesos electorales.”

 

Y así por el estilo. Por eso, ¿qué quieren?, ¿democracia de verdad o un consejo tutelar para los perpetuos menores de edad que somos, a su juicio, los ciudadanos?



Comments powered by Disqus
El punto sobre la i

Los empresarios no pueden comprar favores si los políticos no tienen que vender.

Javier Milei
Entrar
Encuesta de la semana
Termina la era “TLCAN” y comienza la era “T-MEC”. ¿Considera que será suficiente para remolcar a la economía mexicana y hacerla crecer a pesar de que los motores internos están apagados (consumo, inversión, inversión gubernamental)?
Artículos recientes...
Isaac Katz
• Pensiones (II)
Arturo Damm
• T-MEC, ¿a quién beneficia?
Ricardo Valenzuela
• California: futuro de EU y del mundo
Arturo Damm
• T-MEC, ¿ayudará?
Arturo Damm
• Regular, mucho que mejorar
Isaac Katz
• Pensiones (I)