LUNES, 1 DE DICIEMBRE DE 2014
¿Hacia un Estado de Derecho sólido?

¿Usted cree que la economía mexicana entrará en recesión en los próximos meses?
No
No sé



“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Godofredo Rivera







“No sé, ojalá que las nuevas leyes que se proponen persigan el espíritu de “rule of law” y no “rule of many.” Por lo pronto permítanme dudarlo.”


En 1952, el entonces presidente Adolfo Ruiz Cortines(1) publicó la lista detallada y completa de sus bienes patrimoniales: una casa en la ciudad de México, un rancho en copropiedad con un amigo en Veracruz (su tierra natal), unos ahorros modestos, un Lincoln 1948, el coche de su esposa y su mobiliario, nada que ver con la llamada casa blanca, y sí, ya entonces, hace más de 60 años, Ruiz Cortines decidió publicar los bienes de su mujer, al estar comprometida con un hombre con poder político, así que el gesto de la señora del presidente Peña Nieto no es nuevo y debería institucionalizarse como una obligación el que cualquier pareja de un político haga público su patrimonio.

Ruiz Cortines obligó a toda la burocracia federal (entonces sólo 250 mil empleados) también a realizar su declaración patrimonial. Qué lástima que esta práctica jamás se institucionalizó en México.

No entro en chismes, pero el Presidente debería virar hacia una verdadera rendición de cuentas, y evitar lo que sucedió con una importante licitación de trenes (se acusó al presidente en el Senado de privilegiar a amigos empresarios en la licitación) y el caso de las propiedades de su esposa relacionadas con una empresa inmobiliaria y constructora ligada a obras del gobierno.

Y digo que no entro en chismes porque López Obrador quiere sacar raja política y deponer al presidente, lo que sería muy grave para este país que habitamos. Ya López no quiere recordar el caso del “señor de las ligas” o a los casos de corrupción del PRD y Morena. Ya López no quiere recordar que el presionó para que fuera alcalde Abarca, a quien hoy se le señala como responsable de los asesinatos de estudiantes de Ayotzinapa, Guerrero.

El presidente anunció recientemente medidas para reforzar el Estado de Derecho e incentivar inversiones en el sur de la República. Nuevamente, esto no dará resultado sin un Estado de Derecho sólido. Los mercados no funcionan sin una arquitectura jurídico-institucional sólida.

No servirá de nada si en el sureste predominan normales que forman maestros guerrilleros y que lo que enseñan a los niños es odio a ser emprendedores, a ser capitalistas. No servirá de nada las medidas del presidente si no hay una formación de capital humano que enseñe valores y la importancia de la libertad, no servirá de nada si sólo se adoctrina en las escuelas a los niños.

Un Estado de Derecho completo y eficaz debe reunir estas reglas sencillas:

Generalidad. Se refiere a que las leyes deben ser objetivas, no subjetivas, jamás obedecer a intereses particulares, es decir, no debe haber ley que sirva exclusivamente a un grupo de interés determinado. Así, no debe haber leyes que beneficien a, digamos, mujeres, campesinos, obreros, maestros, artistas, soldados, a personas de determinado origen étnico o a ciertas empresas. Todos debemos regirnos por leyes justas que nos garanticen los derechos naturales a la vida, a la libertad y a la propiedad y no por leyes que benefician a unos afectando a otros.

Igualdad ante la ley. Significa que ante el agravio, todos seamos tratados y tengamos acceso por igual a la ley para que se nos compense (castigando al culpable y compensando el daño a la víctima) por los daños hechos. La igualdad ante la ley implica tratar a todos por igual, seamos hombres, mujeres, blancos, negros, indígenas, mestizos, ricos ó pobres. En México sabemos que esto no es así. Los recursos monetarios, los contactos políticos, son muchas veces determinantes para impartir justicia.

Las leyes deben ser estables en el tiempo, dar certidumbre. Ello no implica estar cambiando a capricho la constitución. En México tenemos una constitución política en donde el gobierno interviene a capa y espada en las actividades económicas. Y ello se debe a la plena ignorancia económica de quienes elaboran y redactan las leyes. Así, tenemos leyes que “protegen” al trabajo, leyes que frenan el “abuso” capitalista, leyes que dan poder monopólico al gobierno en distintas esferas económicas, leyes que se cambian sin ton y son sólo para beneficiar a algún grupo de interés. Una ley que garantiza la entrada libre de empresas a los mercados, que no otorga privilegio económico alguno al gobierno ó a determinada empresa particular, una ley que garantiza que el régimen de inversión sea atractivo, una ley que jamás cambia en la defensa de los derechos naturales del ser humano, una ley que no cambia al capricho del legislador en turno, es lo que hace que se cree la mejor atmósfera para que las naciones generen riqueza y se vuelvan prósperas.

Finalmente tenemos el principio de independencia, que garantiza que la impartición de la justicia se dé de manera objetiva, autónoma, independiente de intereses económicos y políticos. Magistrados y jueces deben actuar siguiendo estrictamente la regla de la legalidad. En México es una aberración, un acto gravísimo que el nombramiento de jueces y magistrados dependa del poder político como sucede con todos los gobiernos de los estados. Gobernadores a su antojo ponen a sus cuates en juzgados y magistraturas. Así sólo se garantiza injusticia e impunidad.

El liberalismo legal auténtico tiene su raíz en el llamado Commonwealth, tradición británica que rigió en Inglaterra y luego en EU. Es la tradición legal anglosajona que fue la raíz del éxito económico de la mayoría de los países que diseñaron su constitución siguiendo el Commonwealth.

El Commonwealth nace con el espíritu de dar protección a los gobernados de los caprichos y arbitrariedades de los gobiernos (en su época de la corona). Es un escudo contra el mal gobierno.

Si el gobierno federal va a intervenir a municipios corruptos espero lo haga con toda legalidad y no al viejo estilo autoritario del PRI.

Tristemente el espíritu del Commonwealth está siendo abandonado paulatinamente, aún en las naciones anglosajonas. Trágicamente se abandona el espíritu de la regla de la legalidad (rule of law) y se imponen las reglas legales de los grupos de interés (rule of many).

Esa es la tragedia, la sustitución de la rule of law por la rule of many.

No sé, ojalá que las nuevas leyes que se proponen persigan el espíritu de “rule of law” y no “rule of many.” Por lo pronto permítanme dudarlo.

Por el bien de los mexicanos espero que los cambios propuestos por el presidente persigan un verdadero Estado de Derecho Liberal, así en todas sus palabras, retomar a la constitución liberal de 1857 (se parece más al Commonwealth y no a la estatista y autoritaria constitución de 1917) y actualizar su espíritu al siglo XXI.

Comentario plus

Ojalá se implemente bien la política pública de crear zonas especiales de inversión, en donde haya incentivos fiscales para que las empresas inviertan en los estados del sur. Pero insisto, si la educación y los incentivos perversos que predominan las escuelas normales no cambia, no servirá de de nada.

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(1) Enrique Krauze, La presidencia Imperial

• Liberalismo • Estado de derecho

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