MIÉRCOLES, 31 DE DICIEMBRE DE 2014
20 años

¿Usted considera que la política debe estar por encima de la economía?
Sí, la política debe estar por encima de la economía
No, la economía debe estar por encima de la política
No, la economía debe estar al margen de la política
No sé



El punto sobre la i
“Trato de tomar los mejores elementos de la justicia social y de la libertad económica. Lo que exploro es la posibilidad de una tercera constelación, más alta que las otras dos, moralmente mejor. Libertad económica, sí; justicia social, sí.”
John Tomasi


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“La dinámica poblacional apunta a que solamente nos quedan 10 años de la "ventana de oportunidad demográfica". O iniciamos ya un proceso acelerado de crecimiento económico o terminaremos siendo un país de pobres viejos, un país que a la larga fracasó.”


Con este artículo cumplo 20 años de escribir una columna semanal en El Economista. Un poco más de 1,000 artículos dedicados a analizar principalmente, aunque no exclusivamente, a la economía mexicana en cada uno de los momentos por los que ha transitado, abordando diversos temas, desde aquellos de carácter macroeconómico, pasando por análisis de algunos mercados, la diferencia y similitudes que hay entre una filosofía liberal versus una de derecha y una de izquierda, hasta temas que giran alrededor del Estado de Derecho. Inicié mi colaboración, a invitación de quien entonces era el Director General, Luis Enrique Mercado, en la primera semana de 1995, prácticamente al inicio de una de las peores crisis que ha experimentado la economía a raíz del llamado "error de diciembre".

Estas dos décadas han sido, desde el punto de vista del desempeño de la economía mexicana, frustrantes. En estos 20 años la tasa promedio de crecimiento del PIB ha sido de un poco más de 2% anual, lo que deriva en que PIB por habitante ha estado prácticamente estancado y de ahí que la pobreza no se haya abatido y que México sea una de las economías más inequitativas del mundo. Un desempeño por demás mediocre que ha resultado en que el bienestar de la mayor parte de la población no haya mejorado. Periodos de crecimiento seguidos de crisis, como sucedió en 1995, 2001 y 2009, que eliminan de un plumazo lo que se había ganado, aunque vale la pena resaltar que las dos últimas crisis han sido el resultado de choques externos negativos, a diferencia de las anteriores (1976, 1982, 1985, 1988 y 1995) que fueron cocinadas en casa.

Durante estos últimos 20 años, el arreglo institucional ha cambiado significativamente aunque obviamente faltan muchas cosas por hacer. Destacan, dentro de estos cambios, el fortalecimiento del Poder Judicial de la Federación a raíz de la reforma de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en 1995, la reforma al sistema de pensiones para los trabajadores del sector privado en 1997, la apertura democrática en 1997 y más recientemente las diversas reformas como son la laboral, la de competencia, la financiera, la energética, la de telecomunicaciones, la educativa y la de transparencia, todas ellas que, en principio, nos llevarían a un futuro más promisorio.

La pregunta central es ¿qué falta? En mi opinión, lo que falta es construir un íntegro estado de derecho, uno en donde los derechos privados de propiedad estén eficientemente definidos en el marco legal y protegidos por un poder judicial independiente e imparcial, uno en donde cada quién sea libre de utilizar los recursos de su propiedad mientras en el ejercicio de esa libertad no se atente en contra de los derechos de terceros, uno en donde la cancha sea pareja lo que requiere mercados que operen en competencia con muy bajas barreras regulatorias de entrada, uno en donde existan igualdad de oportunidades, uno en donde todos seamos iguales ante la ley, uno en donde todos los funcionarios públicos estén sujetos a la rendición de cuentas y el ejercicio del gasto público sea eficiente, eficaz y transparente.

Han pasado 20 años y México simplemente no puede darse el lujo de seguir teniendo un mediocre desempeño. La dinámica poblacional apunta a que solamente nos quedan 10 años de la "ventana de oportunidad demográfica". O iniciamos ya un proceso acelerado de crecimiento económico o terminaremos siendo un país de pobres viejos, un país que a la larga fracasó.

Hoy les deseo unos prósperos siguientes 20 años. Nos vemos la próxima semana.

• Problemas económicos de México

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