VIERNES, 16 DE ENERO DE 2015
Deuda soberana, moratoria y alivio

¿Usted cree que es buen momento para realizar inversiones en México?
No
No sé



El punto sobre la i
“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
Félix de Jesús


Más artículos...
Arturo Damm
• Empresarios

Manuel Suárez Mier
• Propaganda, censura y autocracia

Arturo Damm
• Progreso social, ¿hacia dónde?

Luis Pazos
• Pemex: ideologías contra aritmética

Arturo Damm
• Afirmaciones falaces

Ricardo Valenzuela
• Unión de Estados Americanos Socialistas (II)


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

Manuel Suárez Mier







“¿Será el principio del fin del euro?”


La célebre economista Carmen Reinhart acaba de publicar un ensayo –esta vez con Christoph Trebesch- (R&T) cuyo título es Un espejo distante de deuda, moratoria y alivio,[1]que resulta particularmente oportuno ahora que ha regresado a la palestra el problema de la deuda de Grecia.

R&T cuantifican el monto del desendeudamiento conseguido en países después de caer en moratoria de pagos en sus deudas externas en dos períodos: 1979-2010, analizando la situación de países “emergentes,” y 1920-39 documentando las deudas de naciones desarrolladas al término de la Primera Guerra Mundial.

Los autores escudriñan el desempeño económico de países endrogados en el lapso en el que su situación los hundió en el estancamiento económico (lo que en inglés se llama “debt overhang”), y después de renegociar su deuda con éxito, rastreando el desempeño de su PIB por habitante en términos reales; su calificación de riesgo soberano; el peso del servicio de la deuda respecto al PIB, a los ingresos del gobierno y a las exportaciones; y sus niveles de deuda pública externa y total.

De los 45 episodios críticos que presentan, hallaron que el desendeudamiento promedio post-renegociación fue del 21% del PIB en los países ricos entre 1932 y 1939, y del 16% del PIB en los emergentes de 1979 a 2010. El alivio lo miden en mayor crecimiento, menor costo de servir su deuda y más bajo nivel de la misma.

México tiene un lugar prominente en el panteón de las deudas renegociadas: en el lapso 1977-2010 la nuestra fue por mucho la quiebra más grande, 177 mil millones de dólares, representando el 61.8% del PIB, y el país pasó casi toda la década de los ochenta en renegociaciones interminables, seis en total hasta 1990.

Muchas negociaciones son necesarias pues con frecuencia se formulan supuestos irreales del crecimiento futuro y la capacidad del país de dar servicio a su deuda en condiciones económicas más que precarias, con caídas graves en producción y empleo, y profunda inestabilidad cambiara y de precios.

Otro problema para determinar el descuento de la deuda necesario para superar el “debt overhang” y acceder de nuevo al mercado crediticio, es lo impredecible de variables clave, como fue el colapso en el precio del petróleo que detonó la crisis mexicana en 1982 y la exacerbó en 1985.

Lo interesante de nuestro caso en el ensayo de R&T es que se logró una reducción en el monto de la deuda de 36.2%, que críticos como Jeffrey Sachs calificaron como ridículamente baja, pero que resulta ser de más del doble del promedio de todas las renegociaciones ocurridas en la últimas cuatro décadas en los países emergentes.

Si la comparamos con la poda en su deuda que obtuvo Grecia, que los medios especializados calcularon en 75% de su valor –aunque analistas sustentan que el descuento fue menor-, es más del doble de la nuestra como proporción del PIB, y ese país no salió del hoyo ni ha empezado a crecer.

¿Por qué México pudo superar su postración económica con una quita de deuda de menos de la mitad de la griega y ese país no lo ha conseguido? Hay varias posibles explicaciones pero quizá la principal consista en que los ajustes realizados en las políticas económicas de nuestro país fueron mucho más radicales y efectivamente implementadas que las que sucesivos gobiernos griegos han conseguido aplicar.

El competente equipo negociador de la deuda mexicana en su etapa final, encabezado por Pedro Aspe y José Ángel Gurría –hoy director de la OCDE- hizo una labor espléndida en el diseño de los Bonos Brady, con los que se canjeó la deuda impagada por instrumentos que han abonado principal e intereses religiosamente desde 1990.

En el caso griego lo que se hizo fue remplazar deuda privada con deuda pública con entidades financieras europeas e internacionales, por lo que en caso de una nueva moratoria que conduzca al no pago de sus pasivos, quienes pagarán los platos rotos serán los contribuyentes en los países de la Unión Monetaria Europea (UME).

Esa es la razón por la que el Primer Ministro de Finlandia Alex Stubb declaró que se opone tajantemente a cualquier condonación de la deuda griega como lo ha exigido el partido radical de izquierda, Syriza, que encabeza las preferencias electorales en las próximas elecciones griegas del 24 de enero.

Y sin unanimidad de los miembros de la UME no hay arreglo posible. ¿Será el principio del fin del euro?

___________

[1] National Bureau of Economic Research Working Paper No. 20577.

• Crisis / Economía internacional • Crisis europea

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus