MARTES, 23 DE JUNIO DE 2015
Lo peor de tres mundos (II)

¿La cancelación de la construcción de la planta de Constellation Brands en Mexicali representa un punto de quiebre entre el gobierno y los empresarios?
No, habrá más proyectos
Definitivamente



El punto sobre la i
“El gobierno es un mal necesario”
Thomas Paine


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Arturo Damm







“¿Qué será mejor: el dinero respaldado, con valor intrínseco, o el dinero sin respaldo, sin valor intrínseco, fiduciario, que “vale” lo que la autoridad monetaria dice que “vale”?”


El primer elemento de nuestro sistema monetario, y el de muchos otros países en el mundo, es el dinero fiduciario, sin respaldo de ningún tipo, sin valor intrínseco, y para entenderlo preguntémonos ¿a qué equivale un peso? La respuesta correcta es: a todo aquello (cualquier bien o servicio) cuyo precio sea un peso, respuesta que, si de lo que se trata es de saber a cuánto de qué equivale el peso, enfrenta el inconveniente de que aquella mercancía cuyo precio hoy es un peso, mañana, por el cambio en la relación entre la oferta y la demanda de ese bien o servicio, puede ya no serlo, por lo que, estrictamente hablando, el peso no tiene, y mucho menos mantiene, una equivalencia fija con relación a algo.

¿Qué respalda al peso? ¿El oro? No. ¿La plata? Tampoco. ¿El petróleo? Mucho menos. ¿Los dólares en las reservas del Banco de México? De ninguna manera. Si el oro, o la plata, o el petróleo, o el dólar respaldaran al peso, el Banco de México tendría la obligación legal de entregarnos, por cada peso que le presentáramos, y a una tasa fija (ojo, esto es lo importante: ¡a una tasa fija!), una cierta cantidad de oro, o de la plata, o de petróleo, o de dólares, dólares, petróleo, plata u oro que, entonces sí, respaldarían al peso, otorgándole a nuestra moneda un valor intrínseco.

Por ejemplo: si el Banco de México tuviera la obligación legal de cambiar cada peso por él producido por un miligramo de plata, ¡y siempre por un miligramo de plata!, entonces el peso estaría respaldado por la plata, y por ello tendría un valor intrínseco: un peso equivaldría, ¡siempre!, a un miligramo de plata. En tal caso sí habría una respuesta satisfactoria a la pregunta ¿a qué equivale un peso? A un miligramo de plata.

¿Qué será mejor: el dinero respaldado, con valor intrínseco, o el dinero sin respaldo, sin valor intrínseco, fiduciario, que “vale” lo que la autoridad monetaria dice que “vale”?

Continuará.

 

• Inflación / Política monetaria

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