LUNES, 6 DE JULIO DE 2015
Bancos fraudulentos y corralito

¿Considera usted que, en caso de logar su registro, “México Libre” es una alternativa viable para tener una oposición fuerte?
No
No sé



El punto sobre la i
“Por mucho que nos duela a los liberales, ninguna Constitución es garantía de la libertad.”
Carlos Rodríguez Braun


Más artículos...
Manuel Suárez Mier
• El misterio chileno

Arturo Damm
• Capitalismo de compadres (II)

Asael Polo Hernández
• ¿Liquidar o estabilizar?

Arturo Damm
• Capitalismo de compadres (I)

Ricardo Valenzuela
• Mexicanos, ustedes no merecen ser libres

Arturo Damm
• Capitalismos

Isaac Katz
• Viejos pobres (I)


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Arturo Damm







“¿Qué tiene que ver el corralito con el problema de deuda gubernamental?”


Unos son los problemas de deuda que enfrenta el gobierno griego, y sus posibles repercusiones en los ciudadanos (que pueden ir desde más impuestos y menos gasto gubernamental en “su beneficio” hasta recesión e inflación) y otra la imposición, de parte del gobierno, del corralito, de la prohibición para disponer, más allá de la cantidad fijada por la autoridad, del dinero depositado en los bancos, lo cual es un atentado contra la libertad individual y la propiedad privada. ¿Qué tiene que ver el corralito con el problema de deuda gubernamental?

La respuesta la encontramos en el sistema bancario de reservas fraccionadas. Lo explico. Si yo deposito en un banco, en una cuenta de ahorros, a un año, mil pesos, mismos que no puedo reclamar antes de concluido el plazo, el banco los puede prestar, a doce meses, sin problemas. El otro caso: si yo deposito en mi cuenta de cheques, del mismo banco, mil pesos, mismos que puedo reclamar en cualquier momento, el banco no debería prestarlos, y sin embargo lo hace, al menos en cierta proporción. ¿Cómo es posible que tome ese riesgo? Porque los banqueros saben que, en situaciones normales, no todos reclaman todo su dinero al mismo tiempo. Si lo hicieran no habría dinero suficiente para que el banco cumpliera con sus obligaciones.

Este sistema, llamado de reservas fraccionadas, funciona en situaciones normales, caracterizadas por la seguridad y la confianza. ¿Pero qué pasa si, ¡como en Grecia!, aparecen la inseguridad y la desconfianza, y la situación pasa de normal a anormal? Que entonces todos reclaman todo su dinero al mismo tiempo y los bancos no tienen dinero suficiente para hacer frente a sus obligaciones. Es entonces que los gobiernos imponen corralitos, consecuencia del actuar fraudulento de los bancos, que prestan el dinero que no deberían prestar, fraude bancario avalado por las leyes, las mismas que deberían prohibirlo. Pero no, no es así, y allí, en Grecia, están las consecuencias.

El sistema de reservas fraccionadas es, por decir lo menos, imprudente.

 

• Finanzas internacionales • Crisis / Economía internacional

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus