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Dic 23, 2015
Fernando Cota

La sociedad libre tiene izquierdas

Cuando falta la izquierda moderna el resultado es siempre menos libertad. Ya sea porque fue desplazada por la izquierda radical, ya sea porque una derecha sin oposición real deriva en un gobierno autocrático.

"Democracy is the worst form of government except all the others that have been tried." - Winston Churchill

A raíz un tuit que escribí hace poco, el profesor Arturo Damm publicó un artículo para criticarlo. Muy recomendable y disponible aquí.

El tuit en cuestión fue: “Utopías libertarias aparte, toda sociedad libre tiene (y necesita) una izquierda moderna que alterne en el poder.”

Reafirmo lo dicho y lo explico separando el tuit en dos partes:

“Utopías libertarias aparte, toda sociedad libre tiene una izquierda moderna que alterna en el poder”.

¿Cuáles son las sociedades libres? Utopías libertarias aparte y a falta de una Atlantis, un Galt’s Gulch, el Principado de Sealand o la Luna de Heinlein, debemos buscar a las sociedades libres del mundo real.

Algunos liberales tienden a asumir posiciones maximalistas. Todo o nada. O la utopía o el rechazo total al régimen establecido. Sin embargo, el mundo real ni es perfecto, ni se va a ajustar nunca a nuestro ideal. Vivimos en un mundo imperfecto pero perfectible. Donde una sociedad libre no es aquella en la que no hay Estado o en la que hay un Estado perfectamente mínimo y limitado a funciones de seguridad y justicia.

Las sociedades libres de verdad tienen Estados que en ocasiones se expanden más allá de lo que los liberes desearíamos. Donde se pasan un poco cobrando impuestos, donde hay regulaciones molestas y donde se cometen no pocas injusticias. Pero son sociedades donde una persona puede hacer su vida con un amplio grado de libertad y donde los gobiernos están limitados por contrapesos y un Estado de Derecho.

En este mundo real, los sospechosos habituales los podemos encontrar en los primeros puestos de cualquier índice de libertad.[1] Suiza, Finlandia, Dinamarca, Nueva Zelanda, Canadá, Australia, Irlanda, Reino Unido, Austria, Alemania, Países Bajos, Chile y Estados Unidos están siempre en la cabeza de cualquier índice.[2] Sociedades donde el individuo tiene un amplio grado de autonomía y donde el Estado está restringido en su poder.

Pues bien, en todas ellas hay una izquierda moderna que alterna en el poder. Todos esos países cuentan con un partido fuerte de centro izquierda ya sea en el gobierno o ya sea encabezando la oposición.

Quizás las excepciones sean el reciente liderazgo laborista de Corbyn en el Reino Unido y el empuje populista de Bachelet en Chile. Pero precisamente esas excepciones confirman la regla. El carácter de Reino Unido como sociedad libre se perderá si los británicos apuestan por Corbyn como alternativa real de gobierno, por supuesto, no lo harán.

En Chile, lo mismo. Si los intentos de Bachelet por reformar la Constitución para empatar las instituciones políticas y económicas a las de sus vecinos sudamericanos triunfan, no cabe duda que Chile pronto dejará de formar parte del selecto club en el que está. Chile dejará de estar en la vanguardia de las sociedades libres y la libertad de los chilenos quedará tan amenazada ante el Estado como lo está en Argentina o Brasil.

Podemos todavía ampliar más el abanico y hablar de todas las sociedades moderadamente libres: la inmensa mayoría de las sociedades europeas y una minoría de las sociedades en el sudeste asiático, América Latina y África. En todas ellas cuentan con una izquierda moderna que alterna en el poder.

Y, de nuevo, las excepciones confirman la regla. Cuando falta la izquierda moderna el resultado es siempre menos libertad. Ya sea porque fue desplazada por la izquierda radical (Syriza en Grecia), ya sea porque una derecha sin oposición real deriva en un gobierno autocrático (Fidezs en Hungría).

Hasta aquí la primera parte de mi respuesta: todas las sociedades libres en el mundo real tienen una izquierda moderada que se alterna en el poder.

En un próximo artículo trataré la segunda afirmación: “Utopías libertarias aparte, toda sociedad libre necesita una izquierda moderna que alterna en el poder.” Entonces explicaré que esta existencia no solo es un accidente recurrente sino una condición necesaria para que una sociedad sea libre.


[1] Por mencionar algunos: The Human Freedom Index del Cato Institute, Fraser Institute, Fundación Naumann, et. al. http://www.freetheworld.com/2015/freedomIndex/Human-Freedom-Index-2015.pdf, Index of Economic Freedom del Heritage Institute http://www.heritage.org/index/ranking, Freedom in the World de Freedom House https://freedomhouse.org/report/freedom-world/freedom-world-2015

[2] Por cierto, no es ninguna casualidad que todas esos países también sean aquellos que encabezan los índices desarrollo humano, de PIB per cápita y otros indicadores deseables. La libertad no solo es buena por si misma sino que es la condición indispensable para que las sociedades sean justas y prósperas.



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