LUNES, 8 DE FEBRERO DE 2016
Es hora de liquidar a PEMEX

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“Pemex no es costeable y no se vale que los contribuyentes rescatemos a un elefante blanco más. Es hora de liquidar y no sanear a Pemex.”


Hace unos meses el Secretario de Hacienda Luis Videgaray declaraba a los medios de comunicación lo siguiente:

“El valor actuarial del pasivo pensionario de Pemex supera en más de dos veces el saldo de la deuda financiera de la empresa. Con esa carga, que Pemex tendrá que enfrentar en las próximas décadas conforme se retiren sus trabajadores, la empresa pública de todos los mexicanos estaría en clara desventaja para competir. Por eso hacen bien los diputados al proponer incentivos para que la empresa y los trabajadores lleguen a un acuerdo para reformar el actual régimen pensionario, y así se fortalezca financieramente nuestra empresa petrolera nacional. Es un cambio clave para lograr tener un Pemex fuerte y exitoso en los años y décadas por venir”.

Esta declaración representaba un acto cínico del gobierno priista de Peña. Disfrazaba el hecho de que el gobierno federal asumía parte del pasivo laboral y pensionario de Pemex de alrededor de 1.7 billones de pesos, cifra cercana al 10% del PIB del país. Y digo disfrazar, porque aunque el gobierno reconocía la cifra de Pemex que sería “absorbida”, nunca señalaba que en realidad seríamos los mexicanos, los contribuyentes de siempre, los que nos haríamos cargo de una deuda descomunal resultado de prebendas y actos corruptos entre el sindicato, la empresa y sus contratistas favoritos. Pasivos laborales y pensionarios abusivos resultado como siempre de empresas paraestatales improductivas y corruptas.

Y como escribía la semana pasada, nuevamente el Secretario Videgaray nos sale con la jugada cínica de siempre (por orden de su jefe, el Presidente Peña), de que el gobierno federal hará lo imposible para inyectarle dinero a Pemex (¿más?). Otra vez y como siempre los contribuyentes tenemos que rescatar a esta empresa improductiva del Estado mexicano. 

Ya el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, declaró que era fundamental ajustar el gasto de Pemex por su peso en las finanzas públicas, es decir, el gobernador de Banxico se pregunta en qué medida los rescates financieros eternos de esta empresa improductiva del Estado mexicano incidirán en la deuda pública. 

Lo anterior pone en evidencia a la actual administración sobre su irresponsabilidad financiera en materia de gasto y deuda pública.

Por lo anterior, insisto, es necesario que el gobierno mexicano se deshaga de Petróleos Mexicanos, privatice todos los procesos desde la exploración hasta la comercialización petrolera. Por supuesto, con incentivos adecuados y asegurándose de que no se repetirán los abusos que en su momento realizó Telmex después de su privatización.

Para que una privatización sea exitosa, no basta con la misma. Es necesario tener el marco normativo que garantice la libre entrada de nuevos competidores al mercado. 

Pemex es una empresa con exceso e empleados en nómina y lo único que puede hacer el gobierno es liquidarla. Sanearla, nos saldría muy costoso a los mexicanos y eso me temo es lo que pretende Peña con el estatismo enfermizo priista de siempre. 

Se pretende limpiar de deudas a Pemex, pero los incentivos económicos perversos siguen existiendo, el gobierno en turno y el sindicato corrupto son los verdaderos dueños de Pemex; Pemex no tiene nada de empresa pública y menos aún pertenece a los mexicanos (es la mentirota que los gobiernos nos han hecho creer). Pemex en realidad pertenece al gobierno en turno (y por supuesto esto incluye a los gober preciosos y gastalones) y al sindicato corrupto que tiene esta empresa.

El pasivo total de Pemex (datos oficiales de la propia empresa) es de 3 billones 240 mil 723 millones de pesos, de los cuales 47.5 por ciento, equivalente a un billón 539 mil 972 millones de pesos, corresponden al pasivo laboral que implica el pago de pensiones y jubilaciones de los empleados de Pemex. 

Y lo peor, en lo que resta del sexenio Pemex deberá afrontar compromisos de pago y refinanciamientos de su deuda por 16 mil 900 millones de dólares. Tan sólo este año Pemex deberá cubrir al menos 5 mil 100 millones de dólares para el pago de deuda; en 2017 serán 5 mil 300 y en 2018, último año del actual gobierno, se elevará a 6 mil 500 millones de dólares. 

Pemex no es costeable y no se vale que los contribuyentes rescatemos a un elefante blanco más. Es hora de liquidar y no sanear a Pemex. 

Si el gobierno mexicano continúa con la terquedad de salvar a la empresa más improductiva del Estado, las finanzas públicas se deteriorarán y el país podría sufrir un colapso financiero como el de los años ochentas. Como siempre, los contribuyentes pagaríamos los platos rotos (ya los estamos de por sí pagando con rescates y más rescates a Pemex).

Es hora de liquidar a la onerosa Pemex y acabar con los abusos de esta empresa.

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