MARTES, 5 DE ABRIL DE 2016
¿Qué es la economía? Una nueva visión

¿La cancelación de la construcción de la planta de Constellation Brands en Mexicali representa un punto de quiebre entre el gobierno y los empresarios?
No, habrá más proyectos
Definitivamente



El punto sobre la i
“El gobierno es un mal necesario”
Thomas Paine


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“La economía es la ciencia que estudia las acciones que los seres vivientes deciden a fin de sobrevivir en este mundo. ”


La economía es la ciencia que estudia las acciones que los seres vivientes deciden a fin de sobrevivir en este mundo.

La economía no tiene que ver con objetos sin vida pues éstos no toman decisiones para garantizar su sobrevivencia: las piedras, los automóviles, los edificios no toman decisiones, no tienen economía.

La economía se interesa por la forma en que las hormigas deciden organizarse a fin de reproducirse y garantizar su sobrevivencia, pero ese estudio se le dejará a los mimercólogos. Tampoco estudiaremos cómo resuelven su subsistencia los peces, pues será mejor dejarlo a los ictiólogos.

En general, podemos decir que la lucha por la sobrevivencia es la característica fundamental de los seres vivientes, así se trate de una célula, un virus, un elefante, o el hombre mismo. Gracias a esta lucha han podido sobrevivir y desarrollarse muchas especies; las que no lograron resolver y responder a las circunstancias, muchas veces insospechadas, han desaparecido del planeta tierra y solo se sabe de ellas por algunos vestigios estudiados por los paleontólogos.

Nos concentraremos en el hombre, desde sus orígenes, de manera individual y colectiva. Podría llamarle economía social o economía humana, para ser más precisos.

Consideremos que el hombre tiene su origen en seres que datan de millones de años, y la lucha por la vida empezó desde la célula más simple. De los seres del mar surgieron los reptiles que ya podían sobrevivir fuera del agua, éstos aprendieron a trepar los grandes árboles y desarrollaron sus brazos para poder saltar y volar. Millones de años después, como lo describe Hendrik Wilhem van Loon[1] surgen seres bastante desarrollados, “ya alimentaban a sus pequeñuelos por medio de glándulas mamarias de la madre”, ahora los conocemos como “mamíferos”. Y continua Willhem, “la hembra de la nueva especie ya albergaba los huevos con el germen del que debían nacer, en el interior de su cuerpo”, “los mamíferos llevaban consigo a sus pequeñuelos buen espacio de tiempo y los protegían mientras no alcanzaban la fuerza suficiente para defenderse de sus enemigos con lo cual tenían más probabilidades de sobrevivir pues aprendían muchas cosas de sus madres, como advertiréis contemplando cómo una gata enseña a sus gatitos a ser cautos, a lavarse y a cazar ratones”. El desarrollo de estos seres no es homogéneo. Según sus circunstancias van desarrollando habilidades diferentes. Una clase de mamíferos, por alguna razón logró superar a los demás en la habilidad de buscar alimento y morada. Eran esa especie de mono que aprendió a usar la razón, a balancearse sobre sus pies y a procurarse la vida cazando y recogiendo frutos. Aprendió a vivir en todos los climas, a vivir en grupo y usar los ruidos de sus gargantas para comunicarse entre sí. Se dice en un par de renglones pero se requirieron miles de años para construir su economía a base de caza, pesca y recolección de frutos silvestres. Y era, sobre todo, un mundo donde comías o te comían, lo más natural era que las bestias de mayor tamaño devoraran con facilidad a los hombres. Pero eso mismo ayudó a desarrollar la inteligencia para defenderse y sobrevivir. Logró manipular el fuego de la lava de los volcanes, hasta llevarla a sus moradas y protegerse mejor del frio. Por accidente aprendió que la carne era mejor si pasaba por el fuego. Lo poco o mucho que cazaban o producían se utilizaban para alimentar a todos los miembros del grupo, es posible que hubiera una especie de jefe de tribu que además de repartir alimentos, repartía tareas, era una economía tribal.

La tarea primordial de un hombre o de una colectividad es asegurar el alimento. En la edad prehistórica las pequeñas comunidades pasaban la mayor parte del tiempo colectando frutos y cazando animales. Por hambre, se desplazaban de un lugar a otro siempre en búsqueda de alimento. Cuando el hombre se da cuenta que puede cultivar y domesticar animales se establece en aquellos lugares donde pueden domesticar animales o sembrar semillas y cultivar árboles frutales. Naturalmente son pequeñas sociedades emparentadas de una u otra forma y donde alguno de sus miembros asume la máxima autoridad, generalmente los más ancianos por poseer más experiencia.

Por diferencias o conflictos entre los miembros de estas tribus antiguas es posible entender que se separen en dos o más fracciones. Unos se quedarán en los valles, otros en las costas y otros más en los bosques o montañas.

Naturalmente los que se quedan en las costas se especializan en la pesca, los de bosques en la cacería y otros en la agricultura. Seguramente producen más de lo que necesitan y desean lo que produce el vecino.

Una manera de conseguir lo que produce el vecino es usar un método violento. Por la noche van y roban lo que pueden. Pero también hay gente razonable que no desea correr riesgos y prefiere ofrecer lo que tiene, tratando de obtener el bien del vecino, sin violencia, con negociación.

No hay problema para el intercambio o trueque mientras hay coincidencia de necesidades. Después de dialogar podrán intercambiar medio tiburón por cinco costales de maíz, y cada uno de los jefes de tribu se va a sus comunidades para disfrutar del intercambio. Es muy posible que no lo sepan aquellos individuos, pero nacen así, espontáneamente, instituciones importantes de la civilización.


[1] Wilhem van Loon Hendrik. The Story of Mankind. Pocket books 1939.
• Cultura económica

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