VIERNES, 15 DE ABRIL DE 2016
La propiedad privada

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“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
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“La propiedad privada es la institución más importante de una economía libre. Donde todos respetan a esta institución obtienen progreso, mientras que donde no hay propiedad privada o se atenta contra ella, los pueblos se empobrecen.”


Es posible que la noción de propiedad haya surgido antes del hombre primitivo, antes del homus erectus de hace 500 mil años. Parece que no es exclusivo de los seres humanos, lo vemos en los perros que defienden su hueso, los leones que primero sacian su hambre y dejan el sobrante para sus hijos, las hormigas que se disputan las migajas de pan. Parece ser que el sentido de propiedad se deriva del instinto de conservación. Dice Ludwig von Mises: “hay un impulso implantado en todos los seres vivos que los dirige hacia la asimilación de materia que preserva, renueva y fortalece su energía vital”. Se puede decir entonces que el sentido de propiedad es propio de los seres vivos, independientemente de qué tan desarrollados estén. Lo podemos ver en niños de un año, que lloran si les quitan el biberón, que defienden sus juguetes frente a otros niños. Quitarle la noción de propiedad a un ser vivo es condenarlo a la muerte. Pensemos en un león que caza un venado, llegan otros animales y le quitan la presa sin que oponga resistencia ninguna, puede ser que nada le dejen y termina por desaparecer. Hay “intelectuales” famosos que pregonan la desaparición de la propiedad privada, aunque defienden la propia, una incoherencia. Puede ser que logren usando todo tipo de violencia, pero el resultado no es satisfactorio. Dice Richard Pipes que no hay concepto más atractivo y estimulante para progresar que el de propiedad privada. La ironía es que a pesar de tantos años que nos acompaña esa noción, no la hemos podido aprehender y proteger para bien de la humanidad.

Es necesario concretar una definición precisa del concepto de propiedad privada a fin de distinguir claramente lo que es y lo que no es:

Se puede decir que un objeto, un bien o una cosa es propiedad privada de Juan Pérez si cumple cinco requisitos:

  1. Si lo adquirió pagando por ello o si lo heredó de alguien que voluntariamente se lo haya cedido.

  2. Si puede usar ese objeto para hacer trueque, intercambio o venderlo a otra persona sin que nadie se sienta perjudicado u ofendido en sus intereses.

  3. Si lo puede usar a manera de garantía sin que nadie presente objeción alguna.

  4. Si lo puede heredar o regalar sin que nadie proteste.

  5. Si lo puede destruir sin que nadie se oponga.

Estos cinco requisitos dan los criterios para saber si los zapatos que lleva usted puestos son propiedad privada de usted.

Si aplicamos estos criterios al automóvil del vecino o al petróleo que se dice que es de todos los mexicanos, nos damos cuenta que ningún mexicano de a pie tiene fundamento para sentirse dueño de PEMEX. Y es porque usted no puede vender ni un barril de petróleo, no puede usar un barril de ese material a manera de garantía, no puede regalar barriles de petróleo a sus amigos y familiares y tampoco puede destruirlo pues lo demanda el Estado y puede irse a la cárcel “por daños a la nación”. Sin embargo, el gobierno lo extrae y lo vende, lo usa para garantía de sus empréstitos, lo regala a países comunistas, y lo puede destruir sin que la población le reclame. Cumple con cuatro requisitos para ser propiedad privada, pero viola el primero pues el gobierno no realizó una compra voluntaria sino lo expropió usando la fuerza del Estado. Antes de la expropiación, los pozos petroleros y lo que de allí se extraía era propiedad privada; después de la expropiación quedó como “tierra de nadie” pero administrado y manejado como si fuera propiedad privada del gobierno y/o de sindicatos que llegan al poder. Una aberración económica que ha generado fortunas indebidas.

Cuando las cosas no tienen dueño, cuando no son propiedad privada de individuos, se dicen que “son de la colectividad” pero es más preciso decir que son “tierra de nadie” y nadie las cuida, terminan por destruirse. Si observamos a una casa donde muere el dueño y no se le hereda a nadie, muere intestado, no tarda mucho en verse el deterioro progresivo, hasta que literalmente se cae. El mismo fenómeno se observa cuando se contrata a un chofer para que maneje un taxi y debe entregar una cantidad fija al dueño y su ganancia es lo que logre después de esa cantidad. En este caso observaremos que el auto se deteriora rápidamente, puede ser que no dure ni siquiera un año. Pero si al chofer se le hace un plan para que además de entregar la cuenta, vaya amortizando a fin de que el vehículo sea de su propiedad al cabo de tres o cuatro años, entonces los tratará con mucho cariño y durará significativamente más. La propiedad privada es la institución más importante de una economía libre. Donde todos respetan a esta institución obtienen progreso, mientras que donde no hay propiedad privada o se atenta contra ella, los pueblos se empobrecen.

• Liberalismo • Libertad económica

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