VIERNES, 22 DE ABRIL DE 2016
Y ahora el limón (II)

¿Usted cree que es buen momento para realizar inversiones en México?
No
No sé



El punto sobre la i
“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
Félix de Jesús


Más artículos...
Manuel Suárez Mier
• Propaganda, censura y autocracia

Arturo Damm
• Progreso social, ¿hacia dónde?

Luis Pazos
• Pemex: ideologías contra aritmética

Arturo Damm
• Afirmaciones falaces

Ricardo Valenzuela
• Unión de Estados Americanos Socialistas (II)

Arturo Damm
• ¿Otra tenencia?

Víctor Hugo Becerra
• El gobierno de López Obrador, un fracaso


Pulsaciones...
• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Arturo Damm







“La Profeco dice saber cuál es el precio adecuado del limón, y supongo que de todo lo demás, razón por la cual verificará que a ese se ofrezca. ¡Órale!”


Frente al aumento en el precio del limón el Gobierno Federal decidió actuar. Primero: adquirió 200 toneladas de limón que ofrecerá, en 5 mil tiendas comunitarias de Diconsa y Liconsa, a un precio preferente de 23.50 pesos por kilo. Segundo: la Profeco vigilará, en todo el país, que el precio del limón sea el adecuado, lo cual supone, ¡cosa muy poco probable!, que los funcionarios de esa dependencia saben cuál es el precio adecuado, ¡cualquier cosa que ello signifique!

Primera pregunta, por aquello de la transparencia: ¿qué precio pagó el gobierno por las 200 toneladas de limón que ofrecerá a un precio preferente de 23.50 pesos por kilo?, o preguntando de otra manera: ¿de cuánto es el subsidio que nos obligan a pagar a los contribuyentes? Ante este tipo de políticas se deben hacer cuatro preguntas: ¿quién gana?, ¿quién pierde?, ¿cuánto cuesta?, ¿a quién obligan a pagar?

Segunda pregunta, por aquello de la pretensión de omnisciencia: ¿cuál es el precio adecuado del limón?, o cuestionando de manera distinta: ¿cuál es el precio de referencia que la Profeco usará para, comparándolo con aquel al cual ofrecen los vendedores, poder saber si éste último es o no el adecuado, y de no serlo sancionarlos, por el terrible delito de ofrecer limón a un determinado precio, el que sea?

No tengo la respuesta a la primera pregunta, por lo que la espero de la Sedesol (¿me la dará?), pero sí la tengo para la segunda: el precio adecuado, correcto, conveniente, es el que equilibra el mercado, es decir, el que corrige cualquier situación de escasez (no hay suficiente oferta) o de abundancia (no hay suficiente demanda), precio que debe fijarlo, según las condiciones de oferta y demanda en cada mercado, el oferente, sin la intervención del gobierno, sin la imposición de precios máximos o mínimos.

Pero no, la Profeco dice saber cuál es el precio adecuado del limón, y supongo que de todo lo demás, razón por la cual verificará que a ese se ofrezca. ¡Órale!

Continuará.

• Cultura económica • Control de precios

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus