JUEVES, 12 DE MAYO DE 2016
Otro disparate: Impuesto a la herencia (II)

¿Ud. está de acuerdo en que el gobierno mexicano regale 100 millones de dólares a gobiernos centroamericanos para frenar la inmigración?
No
No sé



“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Arturo Damm







“Independientemente de los posibles (no seguros) efectos del impuesto a las herencias de los millonarios, hay que considerar la parte ética de los impuestos.”


Democracia Deliberada promueve en Twitter el hashtag #ImpuestoalaHerenciaYA, argumentando que un impuesto del 20 por ciento a la herencia de los millonarios permitiría recaudar hasta el 1 por ciento del PIB (189 mil millones de pesos el año pasado), lo cual tendría, entre otras, estas consecuencias: redistribución del ingreso; incentivo al consumo y al crecimiento; incentivo a la filantropía y al emprendedurismo.

Independientemente de los posibles (no seguros) efectos del impuesto a las herencias de los millonarios, tema que dejaré pendiente para otra ocasión, hay que considerar la parte ética de los impuestos, que tiene que ver con la justicia, entendida, y todavía más importante: practicada, como el darle a cada uno lo suyo, siendo lo suyo de cada cual el derecho de cada quien. La justicia es la virtud por la cual respetamos los derechos de los demás, y ese respeto es el que hace posible la convivencia civilizada, tal y como lo apuntó Juárez: El respeto al derecho ajeno es la paz o, dicho de otra manera, la práctica de la  justicia es la convivencia civilizada.

La justicia implica respetar el derecho de los otros, momento de preguntar si entre esos derechos está el derecho de la persona al producto íntegro de su trabajo. La respuesta que da la mayoría (¿la totalidad?) de la gente es que sí, y por principio esa es la respuesta correcta: la gente sí tiene el derecho al producto íntegro de su trabajo, y si usted no lo cree pregúntese qué pensaría de un empleador que no le pagara a sus empleados la totalidad del sueldo acordado. ¿Cómo calificaría usted a ese empleador? ¿Injusto? ¿Por qué? Porque violó el derecho de la persona al producto íntegro de su trabajo, que en este caso es la totalidad del sueldo acordado.

Si la persona tiene derecho al producto íntegro de su trabajo, entonces hay que encontrar la justificación correcta al cobro de impuestos, que supone privar a la persona de una parte del mismo. Tal cobro, ¿tiene justificación?

Continuará.

• Socialismo • Impuestos • Redistribución • Impuesto a la herencia

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus