VIERNES, 6 DE ENERO DE 2017
Aumento precio gasolinas: el problema de fondo (III)

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“El gobierno, ¿estará dispuesto, en aras del poder adquisitivo de los consumidores de gasolinas, a renunciar a tan provechosa fuente de recaudación?”


Del pago total por litro de gasolina, el 40 por ciento corresponde a los impuestos (IVA e IEPS) y el 60 por ciento restante al precio. Sin impuestos pagaríamos 40 por ciento menos por litro de gasolina, algo que en México se antoja imposible. ¿Por qué? Para empezar consideremos el poder recaudatorio del IEPS a combustibles.

Para el 2016 se proyectó una recaudación, por concepto del IEPS a combustibles (gasolinas y diesel), de 209 mil 386 millones de pesos. Al pasado mes de noviembre, ¡faltando todavía diciembre!, se habían recaudado 263 mil 454 millones de pesos, un 25.9 por ciento más. Entre enero y noviembre del año pasado la recaudación por concepto de IEPS a combustibles había crecido, con relación al mismo periodo del 2015, 29.3 por ciento. ¿La del ISR? 12.3 por ciento. ¿La del IVA?  7.8 por ciento. ¿La de otros IEPS? Menos 2.1 por ciento. El gobierno, ¿estará dispuesto, en aras del poder adquisitivo de los consumidores de gasolinas, a renunciar a tan provechosa fuente de recaudación?

El problema de fondo es cuádruple. Primero: un gasto gubernamental que aumenta año tras año, mayor gasto del gobierno que tiene que financiarse. Segundo: la total y absoluta discrecionalidad del gobierno (poderes Ejecutivo y Legislativo), a la hora de decidir qué impuestos cobrar, a qué tasas cobrarlos, y a quién cobrárselos, al grado de que un bien (como es el caso de la gasolina) puede gravarse hasta con dos impuestos (IVA y IEPS). Tercero: un producto, la gasolina, con una muy baja elasticidad precio de demanda, de tal manera que los aumentos en su precio siempre serán mayores que las caídas en su demanda. Cuarto: un producto, la gasolina, que consumen preferentemente los hogares más ricos (el 30 por ciento más rico consume el 70 por ciento), a quienes se les pueden cobrar más impuestos “sin problemas” (¿?).

Así las cosas, ¿resulta sensato pensar que, por lo menos, se reducirán los impuestos a las gasolinas, en aras del poder adquisitivo de los consumidores?

• Política fiscal • Gasolina

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