Reflexiones libertarias
May 24, 2006
Ricardo Valenzuela

¿Eres de izquierda o derecha? (II)

Países como México no requieren de constructores, requieren demoledores de esas estructuras a través de las cuales el gobierno siempre escoge ganadores y perdedores.

Creo que para nadie es un secreto, mi admiración por el intelecto de Juan Francisco González Iñigo, Kiko para sus amigos y para los más íntimos, El Cabezón. Sin embargo, después de la tremenda regañada que me dedica en su LUPA 72, no me queda mas que defenderme peleando al counter, técnica que utilizaba con maestría el gran Mantequilla Nápoles, recibiendo en lugar de agredir.

 

Inicia la pela señalando mi estilo de escritura apabullador, apasionado, palabras atropelladas, sin reposo y difícil de entender. Le quiero recordar a Kiko, que no soy escritor ni periodista, soy solo un vaquero con opiniones y las aviento igual que amansaba las mulas sierreñas: Apabullándolas, atropellándolas, rayándoles las espuelas en las paletas, y si así no se atrincaban, seguían los reatazos desde las corvas hasta el incuentro, pa doblarlas jaladas con una jáquima de cola de toruno, torcida con tarabilla.

 

Continúa cuando me reclama promover el ingreso per capita, olvidándome exponer la forma en que se debe distribuir. Eso no es lo que yo promuevo, utilizo el dato comúnmente citado en los análisis económicos, como la referencia más efectiva y popular. Pero hablemos de calidad de vida en los países en cuestión, utilizando el Índice de Desarrollo Humano. Este cuadro combina factores fundamentales como; acceso a educación, salud, empleo, expectativas de vida etc. En estos momentos, a nivel mundial, se clasifican de la siguiente forma: Corea #20, Hong Kong #17, Singapur #23 y México #46.

 

Pero para profundizar en distribución de la riqueza, la que se tiene que crear antes del reparto y, además afirmando, “cuando la marea sube, todos los botes suben con ella,” hablemos de la situación del odioso EU. De los 30 millones de sus ciudadanos clasificados pobres; el 60% son propietarios de sus viviendas cuyo tamaño medio es de 4 habitaciones, un baño y medio, cochera y patio. El 85% son propietarios de un automóvil y un 36%, de dos o más. El 100% tiene corriente eléctrica; el 98% posee TV a colores y más de la mitad son propietarios de varias.

 

El patrimonio de las clases populares, sobrepasa ya los 20 trillones de dólares y sus fondos de pensiones los 6 trillones. Con ello controlan el 60% de las empresas cotizadas en Bolsa en lo que Milton Friedman llama Socialismo-Capitalista. El poder de compra del segmento latino, este año alcanza la suma de un trillón de dólares, superior al de los 500 millones habitando en todo el continente. En 1950, del ingreso total de las empresas, menos de 80% era destinado a los trabajadores y más del 20% para los accionistas. En estos momentos, casi el 90% es para los trabajadores en sueldos y prestaciones, y poco más del 10% utilidades para los accionistas.

 

Ahora, me parece a Kiko lo invade la neblina que describía Paine en su obra  Sentido Común: “Confundimos gobierno con sociedad siendo diferentes desde su origen. La sociedad nace producto de nuestras necesidades, el gobierno producto de nuestras debilidades. La sociedad promueve nuestra felicidad uniendo afectos, el gobierno lo hace controlando nuestros vicios. La sociedad promueve nuestra interacción, el gobierno crea castas y rangos. La primera es el patrocinador, el segundo es el castigador. La sociedad, en cualquier forma, es una bendición, el gobierno, en su mejor estado es un mal necesario, y en su peor, un ente intolerable y destructor.”

 

La riqueza de los países desarrollados y su distribución, no ha sido tarea de sus gobiernos. Ha sido responsabilidad de hombres libres en un marco de protección, para ir luego en búsqueda de sus aspiraciones. El que Kiko solicite un gobierno con la tarea de lograr la igualdad, es la descripción del intervencionismo que nos ha mantenido así: unos cuantos gatos gordos chupando del mercantilismo estatal, y millones de miserables provocado por la visible corrupta mano del estado.

 

Pero si lo que Kiko solicita de su “centro izquierda,” es un gobierno que tire las barreras de ese mercantilismo—con retoños como el empresario estatista y sindicatos mafiosos—para establecer un terreno parejo en el cual todos puedan retozar, eso es otra coordenada con punto cardinal muy diferente. Países como México no requieren de constructores, requieren demoledores de esas estructuras a través de las cuales el gobierno siempre escoge ganadores y perdedores.

 

“No todo lo humano es resuelto por las fuerzas del mercado,” me dice Kiko. El mercado no es aquel coludo con el que nos asustaban de niños, somos nosotros, seres humanos conformando la sociedad civil. Entonces pregunto ¿Quien tiene mejores armas para nivelar el campo, el patrocinador o el verdugo? Ahora, ese mundo igualitario que proponen los progresistas, es una aterrante utopía tan cruel como la que parieran las mentes enfermas de Mao, Hitler y Stalin.

 

Europa, durante años ha practicado el gobierno centro izquierda con el supremo objetivo de igualitar a sus habitantes. Sin embargo, la renta disponible para las familias, durante los últimos 20 años, ha disminuido de un 71% al 65% de su PIB. El nivel de pobreza, el segmento con ingresos 50% del promedio nacional, en los EU, durante los últimos veinte años ha disminuido el 5%. En la Unión Europea, en el mismo lapso, ha aumentado en un 23% a pesar de la intervención de esos gobiernos que, según mi amigo, distribuyen mejor que los mercados.

 

Las sociedades más igualitarias de la historia, han sido las socialistas en donde sus gobiernos han emparejado a todos, pero bien jodidos. Las de mayores desigualdades, son las economías mixtas practicando su capitalismo estatal, pero en forma de club privado. Finalmente, las que muestran un rostro, si no igualitario, no tan disparejo, son las liberales donde sus gobiernos intervienen lo menos posible para, en un terreno ya nivelado, dedicarse a ejercer las funciones que les dieran vida; proteger vida, libertad, propiedad y el cumplimiento de los contratos. Aquellas que definiera Jefferson como Meritocracias, en lugar de las Aristocracias.

 

Tanta sociedad como lo requiera ella misma, pero en ese estado Benedicto que nace de la responsabilidad individual, y un gobierno controlado que, en el mejor de los casos, es ese mal necesario. Y las evidencias apoyan mis afirmaciones. Solo hay que consultar el Índice de Libertades Económicas del Cato Institute, y el mensaje es claro, libertad y prosperidad general van de la mano, y no precisamente de los gobiernos. “Los palacios de los reyes fueron siempre construidos sobre las ruinas de paraísos donde el individuo pereció.”

 

Entonces: ¿Eres de izquierda o de derecha?  ¿“cool” centro izquierda tan de moda? O, ¿tal vez liberal?

 



Comments powered by Disqus
El punto sobre la i

Donde hay una necesidad nace un derecho.

Axel Kiciloff
Entrar
Encuesta de la semana
En los primeros 6 meses del año las pérdidas de Pemex ascendieron a 606 mil 587 millones de pesos y no parece que el escenario mejore en lo que resta del año debido a la menor demanda de combustibles provocada por la emergencia sanitaria global, a mediano plazo por la excesiva deuda que carga y a largo plazo por la menor dependencia de combustibles fósiles. Dado lo anterior, ¿qué se debe hacer con la empresa paraestatal?
Artículos recientes...
Rodrigo Hernández
• ¿Es México capitalista?
Arturo Damm
• Cuestión de lógica
Manuel Suárez Mier
• Cabildeo en Washington en 2020
Arturo Damm
• PIB
Ricardo Valenzuela
• ¿Quién es realmente Donald Trump?
Arturo Damm
• Estado comatoso